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YO SOY ESO

Conversaciones con

Sri Nisargadatta Maharaj

Eso en quien todos los seres residen y que reside en todos los seres, que es el dador de gracia a todos, El Alma Suprema del universo, el ser sin límites —yo soy eso.

Amritbindu Upanishad

 

Eso que penetra todo, a lo que nada transciende y que, como el espacio universal nos rodea, llena todo completamente desde dentro y desde fuera, ese Supremo Brahman no dual —eso eres tú.

Sankaracharya

 

El buscador es el que está en busca de sí mismo.

Abandone todas las preguntas excepto una: «¿quién soy yo?». Después de todo, el único hecho del que usted está seguro es que usted es. El «yo soy» es cierto. El «yo soy esto» no. Esfuércese en encontrar lo que usted es en realidad.

Para saber lo que usted es, primero debe investigar y conocer lo que usted no es.

Descubra todo lo que usted no es —el cuerpo, los sentimientos, los pensamientos, el tiempo, el espacio, esto o eso— nada, concreto o abstracto, que usted perciba puede ser usted. El acto mismo de percibir muestra que usted no es lo que usted percibe.

Cuanto más claro comprenda que en el nivel de la mente usted solo puede ser descrito en términos negativos, tanto más rápidamente llegará al fin de su búsqueda y se dará cuenta de que usted es el ser sin límites.

Sri Nisargadatta Maharaj

 

Contenido

Prefacio IV

¿Quién es Nisargadatta Maharaj? VIII

Nota del Traductor XI

 

1. La sensación de «Yo soy»

2. La Obsesión con el Cuerpo

3. El presente Vivo

4. El mundo Real está Más Allá de la Mente

5. Lo que Nace debe Morir

6. La Meditación

7. La Mente 15

8. El Sí Mismo Está Más Allá de la Mente

9. Respuestas de la Memoria

10. La Presenciación

11. La Presenciación y la Consciencia

12. La Persona no es la Realidad

13. Lo Supremo, la Mente y el Cuerpo

14. Las Apariencias y la Realidad

15. El Jnani

16. La No Deseación, la Dicha Más Alta

17. Lo Que es Siempre Presente

18. Para Saber Lo que usted Es, Descubra Lo que usted No Es

19. La Realidad está en la Objetividad

20. Lo Supremo es Más Allá de Todo

21. ¿Quién soy yo?

22. La Vida es Amor y el Amor es Vida

23. La Discriminación conduce al Desapego

24. Dios es el Omnihacedor, el Jnani es un No hacedor

25. Aférrese a «Yo soy»

26. La Personalidad, un Obstáculo

27. Lo que es sin Comienzo Comienza Siempre

28. Todo Sufrimiento Nace del Deseo

29. Vivir es el único propósito de la Vida

30. Usted es Libre AHORA

31. No Infravalore la Atención

32. La Vida es el Gurú Supremo

33. Todo Acontece por Sí mismo

34. La Mente es la Inquietud misma

35. El Gurú Más Grande es su Sí mismo Interior

36. Matar Daña al Matador, no al Matado

37. Más allá del Sufrimiento y del Placer hay Dicha

38. La Práctica Espiritual es Voluntad Sostenida y Resostenida

39. Por Sí mismo Nada tiene Existencia

40. Solo el Sí mismo es Real

41. Desarrolle la Actitud de Presenciador

42. La Realidad no puede ser Expresada

43. La Ignorancia puede ser Reconocida, no Jnana

44. «Yo soy» es Verdadero, todo lo demás es Inferencia

45. Lo que Viene y Va no tiene ningún Ser

46. La Presenciación de Ser es Felicidad

47. Observe su Mente

48. La Presenciación es Libre

49. La Mente Causa Inseguridad

50. La Presenciación de Sí mismo es el Presenciador

51. Sea Indiferente al Sufrimiento y al Placer

52. Ser Feliz, Hacer Feliz es el Ritmo de la Vida

53. Los Deseos Satisfechos, Engendran más Deseos

54. El Cuerpo y la Mente, son Síntomas de Ignorancia

55. Abandone Todo y Usted Gana Todo

56. Al Surgir la Consciencia, Surge el Mundo

57. Más allá de la Mente, no hay ningún Sufrimiento

58. La Perfección, el Destino de Todo

59. El Deseo y el Temor son Estados Egocentrados

60. Viva Hechos, no Fantasías

61. La Materia es la Consciencia misma

62. En lo Supremo, el Presenciador aparece

63. La Noción de Ser un Hacedor es Esclavitud

64. Todo lo que le Complace a usted, le Retiene

65. Una Mente Serena es Todo lo que Usted Necesita

66. Toda Búsqueda de Felicidad es Miseria

67. La Experiencia no es la Cosa Real

68. Busque la Fuente de la Consciencia

69. La Transitoriedad es la Prueba de la Irrealidad

70. Dios es el Fin de Todo Deseo y Conocimiento

71. En la Autopresenciación usted Aprende sobre Usted mismo

72. Lo que es Puro, Sin mezcla, Sin apego, es Real

73. La Muerte de la Mente es el Nacimiento de la Sabiduría

74. La Verdad es Aquí y Ahora

75. En Paz y en Silencio usted Crece

76. Saber que Usted no sabe, es Verdadero Conocimiento

77. «Yo» y «Mío» son Ideas Falsas

78. Todo Conocimiento es Ignorancia

79. La Persona, el Presenciador y lo Supremo

80. La Presenciación

81. La Causa Raíz del Temor

82. La Perfección Absoluta es Aquí y Ahora

83. El Gurú Verdadero

84. Su Meta es Su Gurú

85. «Yo soy»: El Fundamento de toda Experiencia

86. Lo No Conocido es el Hogar de lo Real

87. Mantenga la Mente Silente y Usted Descubrirá

88. El Conocimiento por la Mente, no es Conocimiento Verdadero

89. El Progreso en la Vida Espiritual

90. Abandónese a Su Propio Sí mismo

91. El Placer y la Felicidad

92. Vaya Más allá de la Idea de «yo soy el cuerpo»

93. El Hombre no es el Hacedor

94. Usted es Más allá del Espacio y del Tiempo

95. Acepte la Vida como Viene

96. Abandone los Recuerdos y las Expectativas

97. La Mente y el Mundo no están Separados

98. La Liberación de la Autoidentificación

99. Lo Percibido no puede ser el Perceptor

100. La Comprensión conduce a la Liberación

101. El Jnani no Atrapa ni Retiene

Apéndices

I. El Nisarga Yoga

II. El Navanath Sampradaya

III. Glosario

 

Prefacio

Que debía haber todavía otra edición de YO SOY ESO no es una sorpresa, pues la sublimidad de las palabras habladas por Sri Nisargadatta Maharaj, su franqueza y la lucidez con la que se refiere a lo Más Alto ya han hecho de este libro una literatura de suprema importancia. De hecho, muchos lo consideran como el único libro de enseñanza espiritual realmente digno de ser estudiado.

Hay varias religiones y sistemas de filosofía que pretenden dotar de significado a la vida humana. Pero sufren de algunas limitaciones inherentes. Expresan en palabras finas sus creencias e ideologías tradicionales, teológicas o filosóficas. Sin embargo, más pronto o más tarde, los creyentes descubren el limitado alcance del significado y de la aplicabilidad de esas palabras. Acaban desilusionados y tienden a abandonar los sistemas, de la misma manera en que se abandonan las teorías científicas, cuando son cuestionadas por demasiados datos empíricos contradictorios.

Cuando un sistema de interpretación espiritual llega a ser poco convincente y no es capaz de ser justificado racionalmente, muchas gentes se permiten ser convertidos a algún otro sistema. Al poco tiempo, no obstante, encuentran también limitaciones y contradicciones en el otro sistema. En esta búsqueda infructuosa de aceptación y rechazo, lo que les queda es solo el escepticismo y el agnosticismo, lo que les conduce a una manera de vivir insensata, inmersos en las ventajas groseras de la vida consumiendo solo bienes materiales. A veces, no obstante, aunque raramente, el escepticismo da lugar a una intuición de una realidad básica, más fundamental que la de las palabras, las religiones o los sistemas filosóficos. Extrañamente, ello es un aspecto positivo del escepticismo. Fue en un tal estado de escepticismo, pero teniendo también una intuición de la realidad básica, cuando aconteció que leí YO SOY ESO de Sri Nisargadatta Maharaj. Fui tocado inmediatamente por la finalidad y la inexpugnable certeza de sus palabras. Limitado por su naturaleza misma, puesto que son palabras, encontré, por así decir, que las declaraciones de Maharaj, eran ventanas transparentes y pulidas.

Sin embargo, ningún libro de enseñanzas espirituales puede reemplazar la presencia del maestro mismo. Sólo las palabras habladas directamente para usted por el Gurú desalojan su opacidad completamente. En la presencia del Gurú los últimos límites erigidos por la mente se desvanecen. Sri Nisargadatta Maharaj es ciertamente tal Gurú. Él no es un predicador, pero proporciona precisamente esas indicaciones que el buscador necesita. La realidad que emana de él es inalienable y Absoluta. Es auténtica. Habiendo experimentado la veracidad de sus palabras en las páginas de YO SOY ESO, y siendo inspirados por ello, muchos occidentales han encontrado su camino en Maharaj, para buscar la iluminación.

La interpretación de la verdad por parte de Maharaj, no es diferente de la del Jnana Yoga/Advaita Vedanta. Pero, él tiene una manera suya propia. Las múltiples formas que nos rodean, dice, están constituidas por los cinco elementos. Ellas son transitorias, y están en un estado de flujo perpetuo. También son gobernadas por la ley de la causación. Todo esto se aplica al cuerpo y también a la mente, que son transitorios y que están sujetos al nacimiento y a la muerte. Sabemos que sólo por medio de los sentidos corporales y la mente puede ser conocido el mundo. Como en la teoría de Kant, el mundo es correlativo del sujeto humano que conoce, y, por lo tanto, tiene la estructura fundamental de nuestra manera de conocer. Esto significa que el tiempo, el espacio y la causalidad no son entidades «objetivas» o extrañas, sino categorías mentales en las que todo es moldeado. La existencia y forma de todas las cosas depende de la mente. La cognición es un producto mental. Y el mundo, tal como se ve desde la mente, es un mundo subjetivo y privado, que cambia continuamente en concordancia con la inquietud de la mente misma.

En oposición a la mente inquieta, con sus categorías limitadas —intencionalidad, subjetividad, dualidad etc.— se erige suprema la sensación sin límites de «yo soy». La única cosa de la que yo puedo estar seguro es de que «yo soy»; no como un pensamiento de «yo soy» en el sentido de Descartes, sino sin ningún predicado. Una y otra vez, Maharaj dirige nuestra atención hacia este hecho básico, con la intención de que nos demos cuenta de nuestra sensación de «yo soy», y de que nos deshagamos así de todas las prisiones hechas que nos hemos hecho nosotros mismos. Él dice: la única afirmación verdadera es «yo soy». Todo lo demás es mera inferencia.

He aquí que el experimentador real no es la mente, sino mí mismo, la luz en la que todo aparece. El sí mismo es el factor común en la raíz de toda experiencia, la presenciación en la que todo acontece. El campo entero de la consciencia es solo como una película, o una mota, en «yo soy». Al ser consciente de la consciencia, este «yo soy» se presencia a sí mismo. Y es indescriptible, debido a que no tiene atributos. Es solo ser mí mismo, y ser mí mismo es todo lo que hay. Todo lo que existe, existe como mi mismo. No hay nada que sea diferente de mí. No hay ninguna dualidad y, por consiguiente, ningún sufrimiento. No hay ningún problema. Es la esfera de amor, en la que todo es perfecto. Lo que acontece, acontece espontáneamente, sin intenciones —como la digestión, o el crecimiento del cabello. Dése cuenta de esto, y sea libre de las limitaciones de la mente.

He aquí el sueño profundo, en el que no hay ninguna noción de ser esto o eso. Sin embargo «yo soy» permanece. Y he aquí el ahora eterno. La memoria parece traer cosas al presente desde el pasado, pero todo lo que acontece, acontece solo en el presente. Es solo en el ahora atemporal donde los fenómenos se manifiestan. Así pues, el tiempo y la causación no se aplican en realidad. Yo soy antes del mundo, antes del cuerpo y de la mente. Yo soy la esfera en la que ellos aparecen y desaparecen. Yo soy la fuente de todos ellos, el poder universal por el que el mundo con su pasmosa diversidad deviene manifiesto.

Sin embargo, a pesar de su primicia, la sensación de «yo soy» no es lo Más Alto. No es lo Absoluto. La sensación de «yo soy», o el sabor de «yo soy» no está absolutamente fuera del tiempo. Al ser la esencia de los cinco elementos, de una cierta manera, depende del mundo. Surge a partir del cuerpo, que, a su vez, esta hecho de alimento, el cual está constituido de los elementos. La sensación de «yo soy» desaparece cuando el cuerpo muere, como la chispa se extingue cuando el bastoncillo de incienso se consume. Cuando se alcanza la presenciación pura, ya no existe ninguna necesidad, ni siquiera la de «yo soy», que es solo un señalador útil, un indicador de dirección hacia lo Absoluto. Entonces la presenciación de «yo soy» cesa fácilmente. Lo que prevalece es eso que no puede ser descrito, eso que es más allá de las palabras. Este «estado» es el más real, un estado de potencialidad pura, que es antes de todo. El «yo soy» y el universo son meros reflejos de él. Es esta realidad la que ha realizado un jnani.

Lo mejor que usted puede hacer es escuchar atentamente al jnani —de quien Sri Nisargadatta es un ejemplo vivo— y confiar y creer en él. Por medio de una tal escucha usted se dará cuenta de que la realidad del jnani es la realidad de usted. Él le ayuda a usted a ver la naturaleza del mundo y del «yo soy». Él le insta a usted a estudiar las operaciones del cuerpo y de la mente con solemne e intensa concentración, a reconocer que usted no es ninguno de ellos y a deshacerse de ellos. Él le sugiere que vuelva usted una y otra vez a «yo soy» hasta que ello sea su única morada, fuera de lo cual no existe nada; hasta que el ego, como una limitación de «yo soy», haya desaparecido. Es entonces cuando la realización más lata acontecerá sin esfuerzo.

Dése cuenta de las palabras del jnani, que rebasan todos los conceptos y dogmas. Maharaj dice: «Hasta que uno deviene autorrealizado, hasta que uno alcanza el conocimiento del sí mismo, hasta que uno transciende el sí mismo, hasta entonces, se proporcionan todas estas historias, todos estos conceptos» * . Sí, ellos son conceptos, incluso «yo soy» es un concepto, pero ciertamente no hay conceptos más preciosos. Es incumbencia del buscador considerarlos con la máxima seriedad, porque ellos indican la Realidad Más Alta. No hay disponibles mejores conceptos para deshacerse de todos los conceptos.

Estoy agradecido a Sudhakar S. Dikshit, el editor, por invitarme a escribir el Prefacio para esta nueva edición de YO SOY ESO y darme así una oportunidad de rendir homenaje a Sri Nisargadatta Maharaj, quien ha expuesto el conocimiento más alto en las palabras más simples, más claras y más convincentes.

Facultad de Filosofía Douwe Tiemersma

Universidad Erasmus

Rotterdam, Holanda

Junio, 1981

 

¿Quién es Nisargadatta Maharaj?

¡Cuando pregunté acerca de la fecha de su nacimiento, el Maestro contestó suavemente que él nunca había nacido!

Escribir una nota biográfica sobre Sri Nisargadatta Maharaj es una tarea frustrante y sin recompensa. Pues, no solo es desconocida la fecha de su nacimiento, sino que tampoco hay disponibles datos verificados concernientes a los primeros años de su vida. No obstante, algunos de sus familiares y amigos más ancianos dicen que nació en el mes de Marzo de 1897 en un día de luna llena, que coincide con el festival de Hanuman Jayanti, cuando los hindúes rinden homenaje a Hanuman, llamado también Maruti, el dios-mono del famoso Ramayana. Y para asociar su nacimiento con este día auspicioso, sus padres le llamaron Maruti.

La información disponible sobre su adolescencia y temprana juventud es fraccionaria y está desconectada. Sabemos que su padre, Shivrampant, fue un hombre pobre, que trabajó por algún tiempo como criado doméstico en Bombay y, más tarde se ganó la vida a duras penas como pequeño granjero en Kandalgaon, un pequeño poblado en los remotos bosques de Ratnagiri, distrito de Maharastra. Maruti creció casi sin educación. Cuando era un muchacho, ayudaba a su padre en aquellas labores que estaban dentro de su capacidad —atendía al ganado, conducía los bueyes, trabajaba en los campos y hacía recados. Sus placeres eran simples, como sus quehaceres, pero él estaba dotado con una mente inquisitiva, que bullía con preguntas de todo tipo.

Su padre tenía un amigo brahmin llamado Vishnu Haribhau Gore, que era un hombre piadoso y demasiado erudito para el medio rural. Gore hablaba frecuentemente de temas religiosos y el muchacho Maruti escuchaba atentamente y se interesaba en estos temas mucho más de lo que nadie podía suponer. Gore fue para él el hombre ideal —serio, bueno y sabio.

Cuando Maruti llegó a la edad de dieciocho años murió su padre, dejando atrás a su viuda, cuatro hijos y dos hijas. Los escasos ingresos de la pequeña granja menguaron después de la muerte del anciano y no era suficiente para alimentar tantas bocas. El hermano mayor de Maruti dejó el poblado por Bombay en busca de trabajo y él lo siguió poco después. Se dice que en Bombay trabajó unos cuantos meses como aprendiz mal pagado en una oficina, pero abandonó el trabajo disgustado. Entonces emprendió un pequeño comercio de mercería y puso una tienda de venta de ropa de niños, tabaco y cigarrillos hechos a mano. Se dice que este negocio prosperó con el curso del tiempo, dándole algún tipo de seguridad financiera. Durante este periodo se casó y tuvo un hijo y tres hijas.

Infancia, juventud, matrimonio, progenie —Maruti vivió la vida monótona y sin acontecimientos de un hombre común hasta su mediana edad, sin ningún atisbo de la santidad que había de seguir. Entre sus amigos de este periodo, había uno, Yashwantrao Baagkar, que era discípulo de Sri Siddharameshwar Maharaj, un maestro espiritual del * Navnath Sampradaya, una secta del hinduismo. Una tarde, Baagkar llevó a Maruti a su Gurú, y aquella tarde probó ser el punto crucial de su vida. El Gurú le dio un mantra e instrucciones para la meditación. En su práctica pronto comenzó a tener visiones y ocasionalmente incluso caía en trance. Por así decir, algo explotó dentro de él, dando nacimiento a una consciencia cósmica, una sensación de vida eterna. La identidad de Maruti, el pequeño tendero, se disolvió y la personalidad iluminante de Sri Nisargadatta emergió.

La mayoría de la gente vive en el mundo de auto consciencia y no tiene el deseo o la capacidad de abandonarlo. Existen solo para sí mismos; todos sus esfuerzos están dirigidos hacia el logro de la auto satisfacción y de la auto glorificación. sin embargo, Sin embargo, hay veedores, maestros y reveladores que, aunque viven aparentemente en el mismo mundo, viven simultáneamente en otro mundo también —el mundo de la consciencia cósmica, efulgente de conocimiento infinito. Después de su experiencia de iluminación Sri Nisargadatta Maharaj comenzó a vivir de esta manera dual. Dirigía su tienda, pero dejó de ser un comerciante centrado en el beneficio. Mas tarde, abandonando a su familia y su negocio, devino un mendicante, un peregrino por la vastedad y la variedad de la escena religiosa india. Anduvo descalzo en su camino hacia los Himalayas donde planeaba pasar el resto de sus años en gesta de una vida eterna. Pero pronto volvió sobre sus pasos y regresó a su casa comprendiendo la futilidad de una tal gesta. Percibió que la vida eterna, no había que buscarla; él ya la tenía. Habiendo ido más allá de la idea de «yo soy el cuerpo», había adquirido un estado mental tan gozoso, tan apacible y tan glorioso que, comparado con él, todo aparecía sin valor. Había obtenido la realización de sí mismo.

Aunque el Maestro carece de instrucción, su conversación esta iluminada a un grado extraordinario. Aunque nacido y criado en la pobreza, él es el más rico de los ricos, pues tiene la riqueza ilimitada del conocimiento perenne, comparado con el cual los tesoros más fabulosos son meros oropeles. Él es de corazón cálido y tierno, de un humor sagaz, absolutamente franco y absolutamente verdadero —inspira, guía y apoya a todo el que viene a él.

Cualquier intento de escribir una nota biográfica sobre un hombre tal es frívola y fútil. Pues él no es un hombre con un pasado o un futuro; él es el presente vivo —eterno e inmutable. Él es el sí mismo que ha devenido todas las cosas.


Nota del Traductor

Encontré a Sri Nisargadatta Maharaj hace algunos años y quedé impresionado por la simplicidad espontánea de su apariencia y comportamiento y por su seriedad profunda y genuina al exponer sus experiencias.

Pese a que su pequeño apartamento es humilde y difícil de descubrir entre las callejuelas de Bombay, muchos han encontrado su camino allí. La mayor parte de ellos son indios, que conversan libremente en su lengua nativa, pero había también muchos extranjeros que necesitaban un traductor. Siempre que yo estaba presente la tarea me tocaba a mí. Muchas de las preguntas que se hacían y de las respuestas que se daban eran tan interesantes y significativas que se llevó una grabadora. Mientras que la mayor parte de las cintas eran del tipo marathi-inglés, algunas eran conversaciones políglotas en varios idiomas indios y europeos. Más tarde, cada cinta fue descifrada y traducida al inglés.

No era fácil traducir literalmente y al mismo tiempo evitar repeticiones y reiteraciones tediosas. Se espera que la presente traducción de las cintas grabadas no reducirá el impacto de este ser humano de espíritu claro, generoso y en muchos sentidos completamente inusual.

Una versión en lengua marathi de estas conversaciones, verificadas por Sri Nisargadatta Maharaj mismo, ha sido publicada por separado.

Bombay, Maurice Frydman

16 de octubre de 1973 Traductor


* Ver Apéndice II.

 


1

La sensación de «Yo soy»

Interlocutor: Es su hecho de experiencia diaria que al despertar el mundo aparece repentinamente. ¿De dónde viene?

Maharaj: Antes de que algo pueda venir a ser debe haber alguien a quien venga. Toda aparición y desaparición presupone un cambio respecto a un trasfondo sin cambio.

Int: Antes de despertar yo era inconsciente.

Mah: ¿En qué sentido? ¿Por haber olvidado o por no haber experimentado? ¿No experimenta usted aunque esté inconsciente? ¿Puede usted existir sin conocer? Un lapso en la memoria: ¿es una prueba de no existencia? ¿y puede usted hablar válidamente sobre su propia no existencia como una experiencia efectiva? Usted no puede decir siquiera que su percepción no existía. ¿No se despertó usted al ser llamado? Y al despertar, ¿no fue la sensación de «yo soy» lo que vino primero? Alguna semilla de consciencia debe haber estado existiendo incluso durante el sueño o el desvanecimiento. Al despertar la experiencia se desarrolla así: «Yo soy —el cuerpo— en el mundo». Puede parecer que surge en sucesión pero de hecho es todo simultáneo, una única idea de tener un cuerpo en un mundo. ¿Puede haber la sensación de «yo soy» sin ser alguien?

Int: Yo soy siempre alguien con sus recuerdos y hábitos. No conozco ningún otro «yo soy».

Mah: ¿Quizás algo le impide a usted conocer? Cuando usted no conoce algo que otros conocen, ¿qué hace usted?

Int: Busco la fuente de su conocimiento bajo su instrucción.

Mah: ¿No es importante para usted saber si usted es un mero cuerpo, o algo diferente? ¿O, quizás nada en absoluto? No ve usted que todos sus problemas son problemas de su cuerpo —comida, vestido, cobijo, familia, amigos, nombre, fama, seguridad, supervivencia— todos estos pierden su significado en el momento en que usted se da cuenta de que usted no puede ser un mero cuerpo.

Int: ¿Qué beneficio hay en saber que yo no soy el cuerpo?

Mah: Decir que usted no es el cuerpo no es completamente cierto. En un sentido usted es todos los cuerpos, corazones y mentes y mucho más. Profundice dentro de la sensación de «yo soy» y encontrará. ¿Cómo encuentra usted una cosa que ha perdido u olvidado? Usted la mantiene en su mente hasta que la recupera. La sensación de ser, de «yo soy» es lo primero que emerge. Pregúntese de dónde viene, o sólo obsérvela con calma. Cuando la mente permanece en el «yo soy» sin moverse, usted entra en un estado que no puede ser verbalizado pero que puede ser experimentado. Todo lo que usted necesita hacer es insistir una y otra vez. Después de todo la sensación de «yo soy» está siempre con usted, sólo que usted le ha adjuntado todo tipo de cosas —cuerpo, sensaciones, pensamientos, ideas, posesiones etc. Todas esas auto-identificaciones son extraviatorias. Debido a ellas usted se toma por lo que usted no es.

Int: ¿Entonces qué soy yo?

Mah: Es suficiente saber lo que usted no es. Usted no necesita saber lo que usted es. Puesto que, mientras que conocimiento signifique descripción en términos de lo que ya se conoce, ya sea por percepción, o por conceptualización, no puede haber ninguna cosa tal como conocimiento de sí mismo, pues lo que usted es no puede ser descrito, excepto como negación total. Todo lo que usted puede decir es: «yo no soy esto, yo no soy eso», usted no puede decir a sabiendas «esto es lo que yo soy». Eso es una insensatez. Lo que usted puede señalar como «esto» o «eso» no puede ser usted mismo. Ciertamente, usted no puede ser otro «algo». Usted no es nada perceptible o imaginable. Sin embargo, sin usted no puede haber ni percepción ni imaginación. Usted observa al corazón sentir, a la mente pensar, al cuerpo actuar; el acto mismo de percibir muestra que usted no es lo que usted percibe. ¿Puede haber percepción, experiencia, sin usted? Una experiencia debe «pertenecer». Alguien debe venir y declararla como suya propia. Sin un experimentador la experiencia no es real. Es el experimentador el que imparte realidad a la experiencia. Una experiencia que usted no puede tener, ¿de qué valor es para usted?

Int: La sensación de ser un experimentador, la sensación de «yo soy», ¿no es también una experiencia?

Mah: Obviamente, toda cosa experimentada es una experiencia. Y en toda experiencia surge el experimentador de ella. La memoria crea la ilusión de la continuidad. En realidad cada experiencia tiene su propio experimentador y la sensación de identidad se debe al factor común en la raíz de todas las relaciones experimentador-experiencia. Identidad y continuidad no son lo mismo. De la misma manera que cada flor tiene su propio color, aunque todos los colores son causados por la misma luz, así muchos experimentadores aparecen en la presenciación indivisa e indivisible, cada uno separado en la memoria, idéntico en la esencia. Esta esencia es la raíz, el fundamento, la «posibilidad» atemporal y aespacial de toda experiencia.

Int: ¿Cómo puedo llegar a ella?

Mah: Usted no necesita llegar a ella, pues usted lo es. Ella vendrá a usted si usted le da una oportunidad. Abandone su apego a lo irreal y lo real caerá en su propia cuenta rápida y suavemente. Deje de imaginarse que usted es o que usted hace esto o aquello y la comprehensión de que usted es la fuente y el corazón de todo amanecerá en usted. Con esto vendrá un gran amor que no es elección o predilección, ni apego, sino un poder que hace a todas las cosas dignas de amor y amables.


2

La Obsesión con el Cuerpo

Interlocutor: Maharaj, usted está sentado en frente de mí y yo estoy aquí a sus pies. ¿Cuál es la diferencia básica entre nosotros?

Maharaj: No hay ninguna diferencia básica.

Int: Sin embargo debe haber alguna diferencia real. Yo vengo a usted, usted no viene a mí.

Mah: Debido a que usted imagina diferencias, usted va aquí y allá en busca de gente «superior».

Int: Usted también es una persona superior. Usted proclama conocer lo real, mientras yo no lo hago.

Mah: ¿Le he dicho yo a usted alguna vez que usted no sabe y que, por lo tanto, usted es inferior? Deje que quienes han inventado tales distinciones las prueben. Yo no pretendo saber lo que usted no sabe. De hecho, yo sé mucho menos que usted.

Int: Sus palabras son sabias, su comportamiento noble, su gracia todopoderosa.

Mah: Yo no sé nada sobre todo eso y no veo ninguna diferencia entre usted y yo. Mi vida es una sucesión de acontecimientos, igual que la suya. Sólo, yo estoy desapegado y veo el espectáculo que pasa como un espectáculo que pasa, mientras que usted se apega a las cosas y se mueve con ellas.

Int: ¿Qué le hizo a usted tan desapasionado?

Mah: Nada en particular. Aconteció que confié en mi Gurú. Él me dijo que yo no soy nada sino mí mismo y yo le creí. Al confiar en él, me comporté en consecuencia y dejé de inquietarme por lo que no era mí mismo, ni mío.

Int: ¿Por qué tuvo usted la fortuna de confiar en su maestro plenamente, mientras nuestra confianza es nominal y verbal?

Mah: ¿Quién puede decirlo? Aconteció así. Las cosas acontecen sin causa ni razón y, después de todo, ¿qué importa quién es quién? Su elevada opinión de mí es solo su opinión. En cualquier momento usted puede cambiarla. ¿Por qué dar importancia a las opiniones, ni siquiera a las suyas?

Int: Sin embargo, usted es diferente. Su mente parece estar siempre calmada y feliz. Y en torno a usted ocurren milagros.

Mah: Yo no sé nada sobre milagros, y me pregunto si la naturaleza admite excepciones a sus leyes, a menos de que convengamos que todo es un milagro. En cuanto a mi mente, no hay ninguna cosa tal. Hay consciencia, en la que todo acontece. Es completamente evidente y está dentro de la experiencia de todo el mundo. Únicamente, usted no observa con suficiente cuidado. Observe bien, y vea lo que yo veo.

Int: ¿Qué ve usted?

Mah: Yo veo lo que usted también podría ver, aquí y ahora, si no fuera por el enfoque incorrecto de su atención. Usted no se presta ninguna atención a usted mismo. Su mente está toda con las cosas, las gentes y las ideas, nunca con usted mismo. Póngase a usted mismo en el foco, devenga consciente de su propia existencia. Vea como funciona usted, observe los motivos y los resultados de sus acciones. Estudie la prisión que ha construido en torno a usted mismo, por inadvertencia. Al saber lo que usted no es, usted llega a conocerse a usted mismo. La vía de vuelta a usted mismo es a través de la negación y del rechazo. Una cosa es cierta: lo real no es imaginario, no es un producto de la mente. La sensación de «yo soy» no es continua, aunque es un indicador útil; muestra dónde buscar, pero no qué buscar. Solo obsérvela. Una vez que usted está convencido de que usted no puede decir verdaderamente nada sobre usted mismo excepto «yo soy», y de que nada que puede ser señalado, puede ser usted mismo, la necesidad del «yo soy» ha terminado —usted ya no intenta verbalizar lo que usted es. Todo lo que usted necesita es deshacerse de la tendencia a definirse a usted mismo. Todas las definiciones se aplican solo a su cuerpo y a sus expresiones. Una vez que desaparece esta obsesión con el cuerpo, usted revertirá a su estado natural, espontáneamente y sin esfuerzo. La única diferencia entre nosotros es que yo soy presenciador de mi estado natural, mientras usted está aturdido. Lo mismo que el oro convertido en ornamentos no tiene ninguna ventaja sobre el oro en polvo, excepto cuando la mente lo establece así, de igual modo nosotros somos uno en el ser —diferimos solo en apariencia. Lo descubrimos siendo serios, buscando, indagando, preguntando cada día y cada hora, dando la propia vida a este descubrimiento.


3

El Presente Vivo

Interlocutor: Por lo que yo puedo ver, no hay nada irregular en mi cuerpo ni en mi ser real. Ninguno de ellos son de hechura mía y no necesitan ser mejorados. Lo que no ha ido bien es el «cuerpo interior», llámelo mente, consciencia, antahkarana, cualquiera que sea el nombre.

Maharaj: ¿Qué considera usted que no va bien en su mente?

Int: Es inquieta, codiciosa de lo agradable y temerosa de lo desagradable.

Mah: ¿Qué hay de malo en su búsqueda de lo agradable y en su huida de lo desagradable? El río de la vida corre entre las orillas del dolor y del placer. Es solo cuando la mente se niega a correr con la vida y se aferra a las orillas, cuando eso deviene un problema. Por correr con la vida quiero decir aceptación —dejar que venga lo que viene y que se vaya lo que se va. No desee, no tema, observe lo que acontece, cómo y cuando acontece, pues usted no es lo que acontece, usted es a quien ello acontece. Finalmente usted no es ni siquiera el observador. Usted es la potencialidad última de la que la consciencia omniabarcante es la manifestación y expresión.

Int: Sin embargo, entre el cuerpo y el sí mismo hay una nube de pensamientos y de sentimientos que no sirven ni al cuerpo ni al sí mismo. Estos pensamientos y sentimientos son inconsistentes, transitorios y desprovistos de significación, mero polvo mental que ciega y sofoca; sin embargo, están ahí, oscureciendo y destruyendo.

Mah: Ciertamente, la memoria de un acontecimiento no puede pasar por el acontecimiento mismo. Tampoco lo puede su anticipación. Hay algo excepcional, único, en el acontecimiento presente, que no tienen el acontecimiento pasado ni el venidero. Hay en él una viveza, una actualidad; destaca como si estuviera iluminado. En lo que acontece ahora hay el «sello de la realidad», que el pasado y futuro no tienen.

Int: ¿Qué es lo que da al presente ese «sello de la realidad»?

Mah: No hay nada peculiar en el acontecimiento presente que lo haga diferente del pasado y del futuro. Por un momento el pasado fue actual y el futuro lo devendrá también. ¿Qué hace al presente tan diferente? Obviamente, mi presencia. Yo soy real porque yo soy siempre ahora, en el presente, y lo que está conmigo ahora participa en mi realidad. El pasado está en la memoria, el futuro —en la imaginación. No hay nada en el acontecimiento presente mismo que lo haga destacar como real. Puede ser un suceso simple, periódico, como la campanada de un reloj. A pesar de nuestro conocimiento de que las campanadas sucesivas son idénticas, la campanada presente es completamente diferente de la anterior y de la siguiente —en tanto que recordada, o esperada. Una cosa enfocada en el ahora está conmigo, pues yo soy siempre presente; es mi propia realidad la que yo imparto al acontecimiento presente.

Int: Pero nosotros tratamos cosas recordadas como si fueran reales.

Mah: Nosotros consideramos los recuerdos, solo cuando irrumpen en el presente. Lo olvidado no cuenta hasta que uno lo recuerda —lo cual implica traerlo al ahora.

Int: Sí, puedo ver que hay en el ahora algún factor desconocido que da realidad momentánea a la actualidad transitoria.

Mah: Usted no necesita decir que es desconocido, pues usted lo ve en constante operación. Desde que usted nació, ¿ha cambiado alguna vez? Las cosas y los pensamientos han estado cambiando todo el tiempo. Pero la sensación de que lo que es ahora es real no ha cambiado nunca, ni siquiera en sueño.

Int: En el sueño profundo no hay ninguna experiencia de la realidad presente.

Mah: La vacuidad del sueño profundo se debe enteramente a la falta de recuerdos específicos. Pero hay una memoria general de bienestar. Hay una diferencia de sensación cuando decimos «yo estaba profundamente dormido» y «yo estaba ausente».

Int: Vamos a repetir la pregunta con la que comenzamos: entre la fuente de la vida y la expresión de la vida (que es el cuerpo), está la mente y sus estados siempre cambiantes. La corriente de los estados mentales es sin fin, sin significación y dolorosa. El dolor es el factor constante. Lo que nosotros llamamos placer es sólo un lapso, un intervalo entre dos estados dolorosos. El deseo y el temor son la trama y la urdimbre del hecho de vivir, y ambos están hechos de dolor. Nuestra pregunta es: ¿puede haber una mente feliz?

Mah: El deseo es el recuerdo del placer y el temor es el recuerdo del dolor. Ambos hacen a la mente inquieta. Los momentos de placer son meramente lapsos en la corriente del dolor. ¿Cómo puede ser feliz la mente?

Int: Eso es verdad cuando deseamos placer o esperamos dolor. Pero hay momentos de dicha inesperada, imprevista. Dicha pura, no contaminada por el deseo. No buscada, no merecida, dada por Dios.

Mah: Sin embargo, la dicha solo es dicha frente a un trasfondo de dolor.

Int: ¿El dolor es un hecho cósmico, o puramente mental?

Mah: El universo es completo y donde hay completud, donde no falta nada, ¿qué puede dar dolor?

Int: El universo puede ser completo como un todo, pero incompleto en los detalles.

Mah: Una parte del todo vista en relación al todo es también completa. Solo cuando se ve aisladamente deviene deficiente y así un foco de dolor. ¿Qué es lo que lleva al aislamiento?

Int: Las limitaciones de la mente, por supuesto. La mente no puede ver el todo por la parte.

Mah: Muy bien. La mente, por su naturaleza misma, divide y opone. ¿Puede haber alguna otra mente, que una y armonice, que vea el todo en la parte y la parte como totalmente relacionada con el todo?

Int: La otra mente —¿dónde buscarla?

Mah: Yendo más allá de la mente que limita, divide y opone. Poniendo fin al proceso mental tal como nosotros lo conocemos. Cuando éste llega a su fin, nace esa mente.

Int: ¿En esa mente ya no existe el problema de la alegría y de la pena?

Mah: No como nosotros las conocemos, como deseable o repugnante. Deviene más bien una cuestión de amor que busca expresión y que encuentra obstáculos. La mente inclusiva es amor en acción, batallando contra las circunstancias, inicialmente frustrado, finalmente victorioso.

Int: Entre el espíritu y el cuerpo, ¿es el amor el que proporciona el puente?

Mah: ¿Quién más? La mente crea el abismo, el corazón lo cruza.


4

El Mundo Real está Más Allá de la Mente

Interlocutor: En varias ocasiones se ha formulado la pregunta en cuanto a si el universo está sujeto a la ley de causación, o si existe y funciona al margen de la ley. Usted parece sostener el punto de vista de que es incausado, de que todo, por pequeño que sea, es incausado, que surge y desaparece sin ninguna razón cualquiera que sea.

Maharaj: Causación significa sucesión en el tiempo de acontecimientos en el espacio, ya sea ese espacio físico o mental. Tiempo, espacio, causación son categorías mentales, que surgen y se sumergen con la mente.

Int: Mientras la mente opera, la causación es una ley válida.

Mah: Como todo lo mental, la supuesta ley de causación se contradice a sí misma. Ninguna cosa en la existencia tiene una causa particular; el universo entero contribuye a la existencia aún de la cosa más pequeña; nada podría ser como es sin que el universo sea lo que es. Cuando la fuente y fundamento de todo es la única causa de todo, hablar de causalidad como una ley universal es incorrecto. El universo no está limitado por su contenido, porque sus potencialidades son infinitas; además es una manifestación o expresión de un principio fundamental y totalmente libre.

Int: Sí, finalmente, uno puede ver que hablar de una cosa como la única causa de otra cosa es enteramente incorrecto. Sin embargo, en la vida de hecho nosotros iniciamos invariablemente la acción con miras a un resultado.

Mah: Sí, hay mucha actividad de ese tipo, debido a la ignorancia. Con sólo que las gentes supieran que nada puede acontecer a menos que el universo entero lo haga acontecer, lograrían mucho más con menos gasto de energía.

Int: Si todo es una expresión de la totalidad de las causas, ¿cómo podemos hablar de una acción intencionada hacia un logro?

Mah: El impulso mismo de lograr es también una expresión del universo total. Muestra meramente que la energía potencial ha subido a un punto particular. Es la ilusión del tiempo lo que le hace a usted hablar de causalidad. Cuando el pasado y el futuro se ven en el ahora atemporal como partes de un modelo común, la idea de causa-efecto pierde su validez y la libertad creativa ocupa su lugar.

Int: Sin embargo, yo no puedo ver cómo algo puede llegar a ser sin una causa.

Mah: Cuando digo que una cosa es sin causa, quiero decir que puede ser sin una causa particular. Su propia madre no era necesaria para darle a usted nacimiento; usted podría haber nacido de alguna otra mujer. Pero usted no podría haber nacido sin el sol y la tierra. Ni siquiera estos podrían haber causado su nacimiento sin el factor más importante: su propio deseo de nacer. Es su deseo lo que da nacimiento, lo que da nombre y forma. Lo deseable es imaginado y deseado y se manifiesta como algo tangible o concebible. Así se crea el mundo en el que vivimos, nuestro mundo personal. El mundo real está más allá del alcance de la mente; nosotros lo vemos a través de la red de nuestros deseos, dividido en placer y dolor, justo e injusto, interior y exterior. Para ver el universo como es, usted debe ir más allá de la red. No es difícil hacerlo, pues la red está llena de agujeros.

Int: ¿Qué quiere usted decir por agujeros? ¿Y cómo encontrarlos?

Mah: Mire la red y sus muchas contradicciones. Usted hace y deshace a cada paso. Usted quiere paz, amor, felicidad y trabaja duramente para crear dolor, odio y guerra. Usted quiere longevidad y se sobrealimenta, usted quiere amistad y explota a los demás. Vea su red como hecha de tales contradicciones y suprímalas —su mismo verlas harán que desaparezcan.

Int: Puesto que mi ver la contradicción hace que desaparezca, ¿no hay ningún lazo causal entre mi ver y su desaparecer?

Mah: La causalidad, incluso como concepto, no se aplica al caos.

Int: ¿Hasta qué punto es el deseo un factor causal?

Mah: Uno de los muchos. Para cada cosa hay innumerables factores causales. Pero la fuente de todo lo que es, es la Posibilidad Infinita, la Realidad Suprema, que está en usted y que da su fuerza, su luz y su amor a toda experiencia. Pero, esta fuente no es una causa y ninguna causa es una fuente. Debido a eso, yo digo que todo es incausado. Usted puede intentar descubrir cómo acontece una cosa, pero usted no puede averiguar porqué una cosa es como es. Una cosa es como es, porque el universo es como es.


5

Lo que Nace debe Morir

Interlocutor: ¿La consciencia que presencia es permanente o no?

Maharaj: No es permanente. El conocedor surge y se sumerge con lo conocido. Eso en lo que tanto el conocedor como lo conocido surgen y se sumergen, es más allá del tiempo. Las palabras permanente o eterno no se aplican.

Int: En el sueño profundo no hay ni lo conocido, ni el conocedor. ¿Qué mantiene al cuerpo sensitivo y receptivo?

Mah: Ciertamente usted no puede decir que el conocedor estaba ausente. La experiencia de las cosas y de los pensamientos no estaba, eso es todo. Pero la ausencia de experiencia también es experiencia. Es como entrar en una habitación oscura y decir: «No veo nada». Un hombre ciego de nacimiento no sabe lo que significa la oscuridad. Similarmente, sólo el conocedor sabe que no sabe. El sueño profundo es meramente un lapso en la memoria. La vida continua.

Int: ¿Y qué es la muerte?

Mah: Es el cambio en el proceso de vida de un cuerpo particular. La integración acaba y comienza la desintegración.

Int: ¿Pero qué hay sobre el conocedor? ¿Con la desaparición del cuerpo, desaparece el conocedor?

Mah: Justamente como el conocedor del cuerpo aparece en el nacimiento, así desaparece en la muerte.

Int: ¿Y no queda nada?

Mah: Queda la vida. La consciencia necesita un vehículo y un instrumento para su manifestación. Cuando la vida produce otro cuerpo, otro conocedor viene al ser.

Int: ¿Hay un lazo causal entre los sucesivos conocedores del cuerpo o perceptores del cuerpo?

Mah: Sí, hay algo que puede ser llamado el cuerpo de la memoria, o cuerpo causal, un registro de todo lo que se pensó, se deseó y se hizo. Es como una nube de imágenes que se mantienen juntas.

Int: ¿Qué es esta sensación de una existencia separada?

Mah: Es un reflejo en un cuerpo separado de la única realidad. En este reflejo lo ilimitado y lo limitado están confundidos y se toman como si fueran lo mismo. Deshacer esta confusión es el propósito del Yoga.

Int: ¿No deshace la muerte esta confusión?

Mah: En la muerte solo muere el cuerpo. La vida no muere, la consciencia no muere, la realidad no muere. Y la vida nunca está tan viva como después de la muerte.

Int: ¿Pero acaso renace uno?

Mah: Lo que nació debe morir. Solo lo innacido es sin muerte. Encuentre qué es lo que nunca duerme ni nunca se despierta, y cuyo pálido reflejo es nuestra sensación de «yo».

Int: ¿Cómo voy a llevar a cabo este encuentro?

Mah: ¿Cómo hace usted para encontrar algo? Mantiene sobre ello su mente y su corazón. Debe haber un interés y una recordación sostenidos. Recordar lo que necesita ser recordado es el secreto del éxito. Usted llega a ello por medio de la seriedad.

Int: ¿Quiere usted decir que sólo con querer encontrar es suficiente? Ciertamente, también se necesitan cualificaciones y oportunidades.

Mah: Ambas vendrán con la seriedad. Lo que es supremamente importante es estar libre de contradicciones: la meta y la vía no deben estar en niveles diferentes; la vida y la luz no deben pelearse; el comportamiento no debe traicionar a la creencia. Llámelo honestidad, integridad, entereza; usted no debe retroceder, deshacer, desraizar, abandonar el terreno conquistado. La tenacidad de propósito y la honestidad en la búsqueda le llevarán a usted a su meta.

Int: ¡Tenacidad y honestidad son dones, ciertamente! Yo no tengo ni rastro de ellos.

Mah: Todo vendrá a medida que usted avance. Dé usted primero el primer paso. Todas las bendiciones vienen de dentro. Vuelva adentro. «Yo soy», usted lo sabe. Sea con ello todo el tiempo que usted pueda permitirse, hasta que usted revierta a ello espontáneamente. No hay ninguna vía más simple ni más fácil.


6

La Meditación

Interlocutor: Todos los maestros aconsejan meditar. ¿Cuál es el propósito de la meditación?

Maharaj: Nosotros conocemos el mundo exterior de sensaciones y de acciones, pero de nuestro mundo interior de pensamientos y sentimientos sabemos muy poco. El propósito principal de la meditación es devenir consciente y familiarizado con nuestra vida interior. El propósito último es alcanzar la fuente de la vida y de la consciencia.

Incidentalmente, la práctica de la meditación afecta profundamente a nuestro carácter. Nosotros somos esclavos de lo que no conocemos; de lo que conocemos somos señores. Cualquier vicio o flaqueza en nosotros mismos, cuyas causas y funcionamientos descubrimos y comprendemos, los vencemos por el conocimiento mismo; lo inconsciente se disuelve cuando se trae a lo consciente. La disolución de lo inconsciente libera energía; la mente se siente adecuada y se torna calmada.

Int: ¿Cuál es la utilidad de una mente calmada?

Mah: Cuando la mente está en calma, nosotros llegamos a conocernos a nosotros mismos como el presenciador puro. Nos retiramos de la experiencia y de su experimentador y permanecemos aparte en la presenciación pura, que está entre ellos y más allá de ellos. La personalidad, basada en la autoidentificación, en imaginarse que uno es algo: «yo soy esto, yo soy eso», continúa, pero solo como una parte del mundo objetivo. Su identificación con el presenciador se rompe.

Int: Por lo que comprendo, yo vivo en muchos niveles y la vida en cada nivel requiere energía. El Sí mismo por su propia naturaleza se deleita en todo y sus energías fluyen hacia fuera. ¿No es el propósito de la meditación contener las energías en los niveles más altos, o empujarlas hacia atrás y hacia arriba, a fin de permitir que los niveles más altos prosperen también?

Mah: No es tanto una cuestión de niveles como de gunas (cualidades). La meditación es una actividad sattvica y apunta a la completa eliminación de tamas (inercia) y de rajas (motividad). Sattva puro (armonía) es libertad perfecta de la pereza y del desasosiego.

Int: ¿Cómo fortalecer y purificar el sattva?

Mah: El sattva es siempre puro y fuerte. Es como el sol. Puede aparecer obscurecido por nubes y polvo, pero solo desde el punto de vista del perceptor. Ocúpese de las causas del oscurecimiento, no del sol.

Int: ¿Cuál es la utilidad de sattva?

Mah: ¿Cuál es la utilidad de la verdad, de la bondad, de la armonía, de la belleza? Ellas son su propia meta. Se manifiestan espontáneamente y sin esfuerzo cuando las cosas son dejadas a sí mismas, cuando no se interfiere en ellas, cuando no se las elude, ni se las desea, ni se las conceptualiza, sino que sólo se experimentan en la presenciación plena. Tal presenciación es ella misma sattva. Ella no utiliza ni las cosas ni a las gentes —les da realidad.

Int: Puesto que yo no puedo mejorar sattva, ¿tengo que ocuparme de tamas y rajas solo? ¿Cómo puedo ocuparme de ellos?

Mah: Observando su influencia en usted y sobre usted. Preséncieles en operación, observe sus expresiones en sus pensamientos, palabras y obras, y gradualmente su poder sobre usted decrecerá y emergerá la clara luz de sattva. No es un proceso difícil ni largo; la seriedad es la única condición del éxito.


7

La Mente

Interlocutor: Hay muchos libros interesantes escritos por gentes aparentemente muy competentes, en los que se niega la ilusoriedad del mundo (aunque no su transitoriedad). Según ellos, existe una jerarquía de seres, desde el más bajo al más alto; en cada nivel la complejidad del organismo permite y refleja la profundidad, la amplitud y la intensidad de la consciencia, sin ninguna culminación visible o cognoscible. Una ley suprema gobierna por todas partes: la evolución de las formas por el crecimiento y el enriquecimiento de la consciencia y la manifestación de sus potencialidades infinitas.

Mah: Esto puede ser así, o no. Incluso si es así, lo es solo desde el punto de vista de la mente, pero de hecho el universo entero (mahadakasha) existe solo en la consciencia (chidakasha), mientras que yo tengo mi estación en lo Absoluto (paramakasha). En el ser puro emerge la consciencia; en la consciencia el mundo aparece y desaparece. Todo lo que es, es mí mismo; todo lo que es, es mío. Antes de todos los comienzos, después de todos los finales —yo soy. Todo tiene su ser en mí, en el «yo soy», que brilla en todo ser vivo. Incluso el no ser es impensable sin mí. Ocurra lo que ocurra, yo debo estar ahí para presenciarlo.

Int: ¿Por qué le niega usted el ser al mundo?

Mah: Yo no niego el mundo. Yo lo veo como aparece en la consciencia, que es la totalidad de lo conocido en la inmensidad de lo no conocido.

Lo que comienza y acaba es mera apariencia. El mundo se puede decir que aparece, pero no que es. La apariencia puede durar mucho en alguna escala de tiempo, y ser muy breve en otra, pero finalmente equivale a lo mismo. Todo lo que está sujeto al tiempo es momentáneo y no tiene ninguna realidad.

Int: Ciertamente, usted ve el mundo existente que le rodea a usted ¡Usted parece comportarse con entera normalidad!

Mah: Eso es lo que le parece a usted. Lo que en su caso ocupa todo el campo de la consciencia es sólo una mota en la mía. El mundo dura, pero sólo un momento. Es su memoria lo que le hace a usted pensar que el mundo continúa. Yo mismo, no vivo de memoria. Yo veo el mundo como es; una apariencia momentánea en la consciencia.

Int: ¿En su consciencia?

Mah: Toda idea de «yo» y «mío», incluso de «yo soy» está en la consciencia.

Int: ¿Es entonces su «ser absoluto» (paramakasha) inconsciencia?

Mah: La idea de inconsciencia existe solo en la consciencia.

Int: Entonces, ¿cómo sabe usted que usted está en el estado supremo?

Mah: Porque yo soy en él. Es el único estado natural.

Int: ¿Puede usted describirlo?

Mah: Solo por negación, como incausado, independiente, incomparable, indiviso, incompuesto, imperturbable, incuestionable, inalcanzable por el esfuerzo. Toda definición positiva viene de la memoria y, por lo tanto, es inaplicable. Y sin embargo mi estado es supremamente real y, por lo tanto, posible, realizable, asequible.

Int: ¿No está usted inmerso atemporalmente en una abstracción?

Mah: La abstracción es mental y verbal y desaparece en el sueño profundo, o en el desvanecimiento; reaparece en el tiempo; yo soy en mi propio estado (swarupa) atemporalmente en el ahora. El pasado y el futuro están solo en la mente —yo soy ahora.

Int: El mundo es también ahora.

Mah: ¿Qué mundo?

Int: El mundo que nos rodea.

Mah: Es su mundo lo que usted tiene en la mente, no el mío. ¿Qué sabe usted de mí, cuando incluso mi conversación con usted está solo en su mundo? Usted no tiene ninguna razón para creer que mi mundo es idéntico al suyo. Mi mundo es real, verdadero, como es percibido, mientras que el suyo aparece y desaparece, según el estado de su mente. Su mundo es algo extraño, y usted tiene miedo de él. Mi mundo es mí mismo. Yo soy en casa.

Int: Si usted es el mundo, ¿cómo puede usted ser consciente de él? ¿No es el sujeto de la consciencia diferente de su objeto?

Mah: La consciencia y el mundo aparecen y desaparecen juntos, de manera que son dos aspectos del mismo estado.

Int: En el sueño profundo yo no soy, y el mundo continúa.

Mah: ¿Cómo lo sabe usted?

Int: Al despertar lo sé. Mi memoria me lo dice.

Mah: La memoria está en la mente. La mente continúa en el sueño.

Int: Está parcialmente en suspenso.

Mah: Pero su imagen del mundo no es afectada. Mientras que la mente está ahí, su cuerpo y su mundo están ahí. Su mundo está hecho de mente, es subjetivo, está encerrado dentro de la mente, es fragmentario, temporal, personal, cuelga del hilo de la memoria.

Int: ¿Es así el suyo?

Mah: ¡Oh, no! Yo vivo en un mundo de realidades, mientras que el suyo es de imaginaciones. Su mundo es personal, privado, incompartible, íntimamente suyo. Nadie puede entrar en él, ver como usted ve, oír como usted oye, sentir sus emociones y pensar sus pensamientos. En su mundo usted está verdaderamente solo, encerrado en su sueño siempre cambiante, que usted toma por la vida. Mi mundo es un mundo abierto, común a todos, accesible a todos. En mi mundo hay comunidad, penetración inteligible, amor, cualidad real; lo individual es lo total, la totalidad —en lo individual. Todos son uno y el Uno es todos.

Int: ¿Está su mundo lleno de cosas y de gentes como lo está el mío?

Mah: No, está lleno de mí mismo.

Int: ¿Pero usted ve y oye como nosotros?

Mah: Sí, yo parezco oír y ver y hablar y actuar, pero para mí eso sólo acontece, como acontecen para usted la digestión o la transpiración. La máquina del cuerpo-mente se ocupa de eso pero me deja fuera de ella. Lo mismo que usted no necesita ocuparse del crecimiento de su cabello, así yo no necesito ocuparme de las palabras y las acciones. Ellas simplemente acontecen y me dejan en paz, pues en mi mundo nada marcha nunca incorrectamente.


8

El Sí Mismo Está Más Allá de la Mente

Interlocutor: Cuando era un niño experimenté muy a menudo estados de felicidad completa, cercanos al éxtasis. Más tarde, cesaron. Pero desde que vine a la India reaparecieron, particularmente desde que le encontré a usted. Sin embargo estos estados, por maravillosos que sean, no son duraderos. Vienen y van y no hay ningún conocimiento de cuando volverán de nuevo.

Mah: ¿Cómo puede algo ser estable en una mente que ella misma no es estable?

Int: ¿Cómo puedo hacer que mi mente sea estable?

Mah: ¿Cómo puede una mente inestable hacerse a sí misma estable? Por supuesto no puede. La naturaleza de la mente es vagar de un lado a otro. Todo lo que usted puede hacer es llevar el foco de la consciencia más allá de la mente.

Int: ¿Cómo se hace?

Mah: Deseche todos los pensamientos excepto uno: el pensamiento «yo soy». La mente se rebelará al comienzo, pero con paciencia y perseverancia cederá y se tranquilizará. Una vez que usted esté tranquilo, las cosas comenzarán a acontecer espontáneamente y completamente naturales, sin ninguna interferencia de su parte.

Int: ¿Puedo evitar esta dilatada batalla con mi mente?

Mah: Sí, puede. Viva su vida como viene, pero siempre alerta, siempre vigilante, dejando que todo acontezca como acontece, haciendo las cosas naturales de modo natural, sufriendo, regocijándose —como la vida lo traiga. Eso también es una vía.

Int: Bien, entonces puedo casarme, tener hijos, llevar un negocio… ser feliz.

Mah: Ciertamente. Usted puede ser feliz o no, tómelo a su paso.

Int: Pero yo quiero felicidad.

Mah: La verdadera felicidad no puede ser encontrada en las cosas que cambian y se desvanecen. El placer y el dolor alternan inexorablemente. La felicidad viene del sí mismo y sólo puede encontrarse en el sí mismo. Encuentre su sí mismo real (swarupa) y todo lo demás vendrá con él.

Int: Si mi sí mismo real es paz y amor, ¿por qué está tan inquieto?

Mah: No es su sí mismo real el que está inquieto, pero su reflejo en la mente aparece inquieto porque la mente es inquieta. Es como el reflejo de la luna en el agua agitada por el viento. El viento del deseo agita a la mente, y el «yo», que no es más que un reflejo del Sí mismo en la mente, aparece cambiante. Pero esas ideas de movimiento, de inquietud, de placer y de dolor están todas en la mente. El Sí mismo está más allá de la mente, presenciador consciente, pero no implicado.

Int: ¿Cómo alcanzarlo?

Mah: Usted es el Sí mismo aquí y ahora. Deje a la mente en paz, permanezca consciente y no implicado y usted se dará cuenta de que estar alerta pero desapegado, observando cómo los acontecimientos vienen y se van, es un aspecto de su naturaleza real.

Int: ¿Cuáles son los otros aspectos?

Mah: Los aspectos son infinitos en número. Dése usted cuenta de uno, y se dará cuenta de todos.

Int: Dígame usted algo que me ayude.

Mah: ¡Usted sabe mejor lo que usted necesita!

Int: Yo estoy inquieto. ¿Cómo puedo obtener paz?

Mah: ¿Para qué necesita usted paz?

Int: Para ser feliz.

Mah: ¿No es usted feliz ahora?

Int: No, no lo soy.

Mah: ¿Qué le hace a usted infeliz?

Int: Tengo lo que no quiero, y quiero lo que no tengo.

Mah: ¿Por qué no lo invierte usted?: quiera lo que usted tiene y no se preocupe por lo que no tiene.

Int: Quiero lo que es agradable y no quiero lo que es doloroso.

Mah: ¿Cómo sabe usted lo que es agradable y lo que no lo es?

Int: Por la experiencia pasada, por supuesto.

Mah: Guiado por la memoria usted ha estado persiguiendo lo agradable y esquivando lo desagradable. ¿Lo ha logrado usted?

Int: No, no le he logrado. Lo agradable no dura. El dolor vuelve de nuevo.

Mah: ¿Cuál dolor?

Int: El deseo del placer, el miedo del dolor, ambos son estados de miseria. ¿Hay un estado de placer sin mezcla?

Mah: Todo placer, físico o mental, necesita un instrumento. Ambos instrumentos físico y mental son materiales, se fatigan y se agotan. El placer que proporcionan es necesariamente limitado en intensidad y duración. El dolor es el trasfondo de todos sus placeres. Usted los quiere porque sufre. Por otra parte, la búsqueda misma del placer es la causa del dolor. Es un círculo vicioso.

Int: Puedo ver el mecanismo de mi confusión, pero no veo mi salida de él.

Mah: El examen mismo del mecanismo muestra la salida. Después de todo, su confusión está solo en su mente, que hasta ahora nunca se ha rebelado contra la confusión y nunca ha logrado hacerse con ella. Se ha rebelado solo contra el dolor.

Int: ¿De modo que todo lo que puedo hacer es permanecer confundido?

Mah: Esté alerta. Indague, observe, investigue, aprenda todo lo que pueda sobre la confusión, como opera, lo que le hace a usted y a otros. Viendo claramente la confusión usted deviene limpio de la confusión.

Int: Cuando miro dentro de mí mismo, encuentro que mi deseo más fuerte es crear un monumento, construir algo que me sobreviva. Incluso cuando pienso en un hogar, esposa e hijos, es porque ello es un testimonio de mí mismo duradero, sólido.

Mah: De acuerdo constrúyase un monumento. ¿Cómo se propone usted hacerlo?

Int: Importa poco qué construya, mientras sea permanente.

Mah: Ciertamente, usted puede ver por usted mismo que nada es permanente. Todo se gasta, se viene abajo, se disuelve. El terreno mismo sobre el que usted construye cede. ¿Qué puede usted construir que sobreviva a todo?

Int: Intelectualmente, verbalmente, yo soy consciente de que todo es transitorio. Sin embargo, de algún modo mi corazón quiere permanencia. Quiero crear algo que dure.

Mah: Entonces usted debe construirlo de algo duradero. ¿Qué tiene usted que sea duradero? Ni su cuerpo ni su mente durarán. Usted debe buscar en otra parte.

Int: Anhelo la permanencia, pero no la encuentro en ninguna parte.

Mah: Usted mismo, ¿no es usted permanente?

Int: Yo he nacido, y moriré.

Mah: ¿Puede usted decir verdaderamente que usted no era antes de nacer y puede usted decir cuando esté muerto: «Ahora ya no soy». Usted no puede decir desde su propia experiencia que usted no es. Usted solo puede decir «yo soy». Los demás tampoco pueden decirle a usted que «usted no es».

Int: No hay ningún «yo soy» en el sueño profundo.

Mah: Antes de hacer afirmaciones tan perentorias, examine usted cuidadosamente su estado de vigilia. Usted descubrirá pronto que está lleno de vacíos, cuando la mente se queda en blanco. Note cuán poco recuerda usted incluso cuando está plenamente despierto. Usted no puede decir que usted no estuvo consciente durante el sueño. Simplemente, usted no recuerda. Un vacío en la memoria no es necesariamente un vacío en la consciencia.

Int: ¿Puedo hacerme a mí mismo recordar mi estado de sueño profundo?

Mah: ¡Por supuesto! Eliminando los intervalos de inadvertencia durante sus horas de vigilia, usted eliminará gradualmente el largo intervalo de atención ausente que usted llama sueño. Usted sabrá que está dormido.

Int: Sin embargo el problema de la permanencia, de la continuidad del ser, no está resuelto.

Mah: La permanencia es una mera idea, nacida de la acción del tiempo. El tiempo a su vez depende de la memoria. Por permanencia usted quiere decir una memoria sin cortes a través de un tiempo sin fin. Usted quiere eternizar la mente, lo cual no es posible.

Int: ¿Entonces qué es eterno?

Mah: Eso que no cambia con el tiempo. Usted no puede eternizar una cosa transitoria —solo lo que no cambia es eterno.

Int: Yo estoy familiarizado con el sentido general de lo que usted dice. No anhelo más conocimiento. Todo lo que quiero es paz.

Mah: Usted puede tener toda la paz que quiera pidiendo.

Int: Estoy pidiendo.

Mah: Debe usted pedir con un corazón indiviso y vivir una vida integrada.

Int: ¿Cómo?

Mah: Desapéguese de todo lo que torna a su mente inquieta. Renuncie a todo lo que perturba su paz. Si usted quiere paz, merézcala.

Int: Ciertamente todo el mundo merece paz.

Mah: Sólo la merecen aquellos que no la perturban.

Int: ¿De qué manera perturbo yo la paz?

Mah: Siendo un esclavo para sus deseos y temores.

Int: ¿Incluso cuando están justificados?

Mah: Las reacciones emocionales nacidas de la ignorancia o de la inadvertencia nunca están justificadas. Busque una mente clara y un corazón limpio. Todo lo que usted necesita es mantenerse tranquilamente alerta, indagando en la naturaleza real de usted mismo. Ésta es la única vía hacia la paz.


9

Respuestas de la Memoria

Interlocutor: Unos dicen que el universo ha sido creado. Otros dicen que siempre ha existido y que siempre está sufriendo transformaciones. Unos dicen que está sujeto a leyes eternas. Otros niegan incluso la causalidad. Unos dicen que el mundo es real. Otros —que no tiene ningún ser.

Mah: ¿Sobre qué mundo está usted preguntando?

Int: El mundo de mis percepciones, por supuesto.

Mah: El mundo que usted puede percibir es ciertamente un mundo muy pequeño. Y es enteramente privado. Tómelo como un sueño y entiéndaselas con él.

Int: ¿Cómo puedo tomarlo como un sueño? Un sueño no dura.

Mah: ¿Cuánto durará su pequeño mundo propio?

Int: Después de todo, mi pequeño mundo no es sino una parte del total.

Mah: ¿No es la idea de un mundo total una parte de su mundo personal? El universo no viene a decirle a usted que usted es una parte de él. Es usted el que ha inventado una totalidad para que le contenga a usted como una parte. De hecho, todo lo que usted conoce es su mundo privado propio, por muy bien que usted lo haya amueblado con sus imaginaciones y expectativas.

Int: ¡Ciertamente, la percepción no es imaginación!

Mah: ¿Qué otra cosa es? la percepción es reconocimiento, ¿no es así? Algo enteramente desconocido puede ser sentido, pero no puede ser percibido. La percepción implica la memoria.

Int: Concedido, pero la memoria no lo convierte en ilusión.

Mah: Percepción, imaginación, expectación, anticipación, ilusión —todas se basan en la memoria. Apenas hay líneas fronterizas entre ellas. Simplemente se funden unas en otras. Todas son respuestas de la memoria.

Int: Sin embargo, la memoria está aquí para probar la realidad de mi mundo.

Mah: ¿Cuánto recuerda usted? Trate de escribir de memoria lo que usted ha estado pensando, diciendo y haciendo el día 30 del mes pasado.

Int: Sí, hay un vacío.

Mah: No está tan mal. Usted recuerda un montón —es la memoria inconsciente la que hace tan familiar el mundo en el que vive.

Int: Admitido que el mundo en el que vivo es subjetivo y parcial. ¿Qué hay sobre usted? ¿En qué tipo de mundo vive usted?

Mah: Mi mundo es como el suyo. Yo veo, oigo, siento, pienso, hablo y actúo en un mundo que percibo, lo mismo que usted. Pero para usted eso es todo, mientras que para mí es casi nada. Sabiendo que el mundo es una parte de mí mismo, yo no le presto más atención que la que usted presta al alimento que usted ha comido. Mientras está siendo preparado y comido el alimento está separado de usted y su mente está con él; una vez tragado, usted deviene totalmente inconsciente de él. Yo me he comido el mundo y ya no necesito pensar más en él.

Int: ¿No deviene usted completamente irresponsable?

Mah: ¿Cómo podría? ¿Cómo puedo yo hacer daño a algo que es uno conmigo? Al contrario, sin pensar en el mundo, todo lo que yo hago le será beneficioso. Lo mismo que el cuerpo se pone bien inconscientemente, así yo estoy incesantemente activo poniendo bien al mundo.

Int: No obstante, ¿usted es consciente del inmenso sufrimiento del mundo?

Mah: Por supuesto que lo soy, mucho más de lo que lo es usted.

Int: ¿Entonces que hace usted?

Mah: Lo miro a través de los ojos de Dios y encuentro que todo está bien.

Int: ¿Cómo puede decir usted que todo está bien? Mire las guerras, la explotación, la lucha cruel entre el ciudadano y el estado.

Mah: Todos esos sufrimientos los hace el hombre y está dentro del poder del hombre ponerles un fin. Dios ayuda poniendo al hombre frente a los resultados de sus acciones y pidiendo que el equilibrio sea restaurado. El karma es la ley que trabaja por la rectitud; es la mano curativa de Dios.


10

La Presenciación

Interlocutor: Yo estoy lleno de deseos y quiero cumplirlos. ¿Cómo puedo lograr lo que quiero?

Maharaj: ¿Merece usted lo que desea? De un modo u otro usted tiene que trabajar por el cumplimiento de sus deseos. Invierta energía y espere los resultados.

Int: ¿De dónde voy a sacar la energía?

Mah: El deseo mismo es energía.

Int: ¿Entonces por qué no se cumplen todos los deseos?

Mah: Quizás no fue bastante fuerte ni duradero.

Int: Sí, ese es mi problema. Quiero cosas, pero soy perezoso cuando llega el momento de la acción.

Mah: Cuando su deseo no es claro ni fuerte, no puede tomar forma. Además, si sus deseos son personales, para su propio disfrute, la energía que usted les da es necesariamente limitada; no puede ser más que la que usted tiene.

Int: Sin embargo, a menudo personas ordinarias alcanzan lo que desean.

Mah: Después de desearlo muchísimo y durante mucho tiempo. Incluso entonces, sus logros son limitados.

Int: ¿Y qué hay de los deseos no egoístas?

Mah: Cuando usted desea el bien común, el mundo entero quiere con usted. Haga suyo propio el deseo de la humanidad y trabaje usted por él. Ahí usted no puede fracasar.

Int: La humanidad es obra de Dios, no mía. Yo estoy interesado en mí mismo. ¿No tengo el derecho de ver mis deseos legítimos cumplidos? No harán daño a nadie. Mis deseos son legítimos. Son deseos justos, ¿por qué no se hacen realidad?

Mah: Los deseos son justos o injustos según las circunstancias; depende de cómo usted los considere. Es solo para el individuo para el que una distinción entre justo e injusto es válida.

Int: ¿Cuáles son las líneas directrices para tal distinción? ¿Cómo puedo yo saber cuales de mis deseos son justos y cuales son injustos?

Mah: En su caso los deseos que llevan al sufrimiento son injustos y los que llevan a la felicidad son justos. Pero usted no debe olvidar a los demás. Su sufrimiento y su felicidad también cuentan.

Int: Los resultados están en el futuro. ¿Cómo puedo yo saber lo que serán?

Mah: Use su mente. Recuerde, observe. Usted no es diferente de los demás. La mayoría de sus experiencias son válidas para usted también. Piense clara y profundamente, penetre la estructura entera de sus deseos y sus ramificaciones. Ellos son una parte importantísima de su entramado mental y emocional y afectan poderosamente a sus acciones. Recuerde, usted no puede abandonar lo que no conoce. Para ir más allá de usted mismo, usted debe conocerse.

Int: ¿Qué quiere decir conocerme a mí mismo? Al conocerme a mí mismo, ¿qué es exactamente lo que llego a conocer?

Mah: Todo lo que usted no es.

Int: ¿Y no lo que yo soy?

Mah: Lo que usted es, usted ya lo es. Sabiendo lo que usted no es, usted se libra de ello y permanece en su propio estado natural. Todo ello acontece de modo enteramente espontáneo y sin esfuerzo.

Int: ¿Y qué descubro?

Mah: Usted descubre que no hay nada que descubrir. Usted es lo que usted es y eso es todo.

Int: ¿Pero finalmente qué soy yo?

Mah: La negación última de todo lo que usted no es.

Int: ¡Yo no comprendo!

Mah: Es su idea fija de que usted debe ser una cosa u otra la que le ciega a usted.

Int: ¿Cómo puedo deshacerme de esta idea?

Mah: Si usted confía en mí, crea cuando le digo que usted es la presenciación pura que ilumina la consciencia y su contenido infinito. Dése usted cuenta de esto y viva de acuerdo con ello. Si usted no me cree, entonces vaya usted al interior, indagando «¿qué soy yo?», o enfoque su mente sobre «yo soy», lo cual es ser puro y simple.

Int: ¿De qué depende mi fe en usted?

Mah: De su penetración en el corazón de otras gentes. Si usted no puede ver dentro de mi corazón, vea dentro del suyo propio.

Int: Yo no puedo hacer ni lo uno ni lo otro.

Mah: Purifíquese usted por una vida bien ordenada y útil. Observe sus pensamientos, sus sentimientos, sus palabras y sus acciones. Eso aclarará su visión.

Int: ¿No debo renunciar a todas las cosas primero, y vivir una vida sin hogar?

Mah: Usted no puede renunciar. Usted puede dejar su casa y dar un disgusto a su familia, pero los apegos están en la mente y no le dejarán a usted hasta que usted conozca su mente por dentro y por fuera. Lo primero es lo primero —conózcase a usted mismo, todo lo demás vendrá con ello.

Int: ¡Pero usted ya me ha dicho que yo soy la Realidad Suprema!. ¿No es eso conocimiento de sí mismo?

Mah: ¡Por supuesto que usted es la Realidad Suprema! ¿Pero y qué? Cada grano de arena es Dios; saberlo es importante, pero eso es solo el comienzo.

Int: Bien, usted me ha dicho que yo soy la Realidad Suprema. Yo le creo a usted. ¿Qué es lo siguiente que tengo que hacer?

Mah: Ya se lo he dicho. Descubra todo lo que usted no es. Ni el cuerpo, ni los sentimientos, ni los pensamientos, ni las ideas, ni el tiempo, ni el espacio, ni el ser ni el no ser, ni esto ni eso —nada concreto ni abstracto que usted pueda señalar es usted. Una mera afirmación verbal no bastará —usted puede repetir una fórmula inacabablemente sin ningún resultado. Usted debe observarse continuamente —particularmente su mente— momento a momento, sin omitir nada. Esta presenciación es esencial para la separación entre el sí mismo y el no sí mismo.

Int: La presenciación —¿no es mi naturaleza real?

Mah: Para presenciar, debe haber algo que presenciar. ¡Estamos todavía en la dualidad!

Int: ¿Qué hay sobre presenciar al presenciador? ¿La presenciación de la presenciación?

Mah: Juntar palabras no le llevará a usted lejos. Vaya usted adentro y descubra lo que usted no es. Nada más importa.


11

La Presenciación y la Consciencia

Interlocutor: ¿Qué hace usted cuando está dormido?

Maharaj: Soy presenciador del hecho de estar dormido.

Int: ¿No es el sueño profundo un estado de inconsciencia?

Mah: Sí, yo soy presenciador del hecho de estar inconsciente.

Int: ¿Y cuando está despierto, o soñando?

Mah: Soy presenciador del hecho de estar despierto, o soñando.

Int: No le entiendo a usted. ¿Qué quiere decir usted exactamente? Permítame aclarar mis términos: por estar dormido quiero decir inconsciente, por estar despierto quiero decir consciente, por soñar quiero decir consciente de la mente de uno mismo, pero no de lo que me rodea.

Mah: Bien, es poco más o menos lo mismo para mí. Sin embargo, parece haber una diferencia. En cada estado usted olvida los otros dos, mientras que para mí no hay más que un solo estado de ser, que incluye y transciende los tres estados mentales de vigilia, sueño con sueños y sueño profundo.

Int: ¿Ve usted en el mundo una dirección y un propósito?

Mah: El mundo no es más que un reflejo de mi imaginación. Todo lo que quiero ver, puedo verlo. ¿Pero por qué debería yo inventar modelos de creación, evolución y destrucción? Yo no los necesito. El mundo está en mí, el mundo es mí mismo. No tengo miedo de él y no tengo ningún deseo de encerrarlo en una imagen mental.

Int: Volviendo al sueño. ¿Sueña usted?

Mah: Por supuesto.

Int: ¿Qué son sus sueños?

Mah: Ecos del estado de vigilia.

Int: ¿Y su sueño profundo?

Mah: La consciencia cerebral está suspendida.

Int: ¿Es usted entonces inconsciente?

Mah: Inconsciente de mi entorno —sí.

Int: ¿No totalmente inconsciente?

Mah: Permanezco presenciador del hecho de que estoy inconsciente.

Int: Usted usa las palabras «presenciador» y «consciente» ¿No son lo mismo?

Mah: La presenciación es primordial; es el estado original, sin comienzo, sin fin, incausado, sin soporte, sin partes, sin cambio. La consciencia es por contacto, un reflejo sobre una superficie, un estado de dualidad. No puede haber ninguna consciencia sin presenciación pero puede haber presenciación sin consciencia, como en el sueño profundo. La presenciación es absoluta, la consciencia es relativa a su contenido; la consciencia es siempre consciencia de algo. La consciencia es parcial y cambiante, la presenciación es total, sin cambio, calma y silente. Y es la matriz común de todas las experiencias.

Int: ¿Cómo va uno más allá de la consciencia a la presenciación?

Mah: Puesto que es la presenciación lo que hace posible la consciencia, hay presenciación en todo estado de consciencia. Por lo tanto, la consciencia misma de ser consciente es ya un movimiento en la presenciación. El interés en su corriente de consciencia le lleva a usted a la presenciación. No es un estado nuevo. Es reconocido inmediatamente como la existencia original, básica, la cual es la vida misma, y también amor y gozo.

Int: Puesto que la realidad está siempre con nosotros, ¿en qué consiste la realización de sí mismo?

Mah: La realización es únicamente lo opuesto de la ignorancia. Tomar el mundo como real y el sí mismo de uno como irreal es ignorancia, la causa del sufrimiento. Conocer el sí mismo como la única realidad y todo lo demás como temporal y transitorio es liberación, paz y gozo. Todo esto es muy simple. En lugar de ver las cosas como las imagina, aprenda a verlas como son. Cuando usted pueda ver todo como ello es, usted también se verá a usted mismo como usted es. Es como limpiar un espejo. El mismo espejo que le muestra a usted el mundo como es, también le mostrará a usted su propio rostro. El pensamiento «yo soy» es el paño de pulir. Úselo.


12

La Persona no es la Realidad

Interlocutor: Por favor, díganos cómo se realizó usted.

Maharaj: Encontré a mi Gurú cuando tenía 34 años y realicé a los 37.

Int: ¿Qué ocurrió? ¿Cuál fue el cambio?

Mah: El placer y el dolor perdieron su dominio sobre mí. Yo estaba libre de deseo y de temor. Me encontré a mí mismo pleno, sin necesidad de nada. Vi que en el océano de la presenciación pura, en la superficie de la consciencia universal, las innumerables olas de los mundos fenoménicos emergen y se sumergen sin comienzo ni fin. En tanto que consciencia, todos ellos están en mí. En tanto que eventos, todos son míos. Hay un poder misterioso que cuida de ellos. Ese poder es la presenciación, el Sí mismo, la Vida, Dios, déle usted el nombre que quiera. Es el fundamento, el soporte último de todo lo que es, lo mismo que el oro es la base de toda la joyería. ¡Y es tan íntimamente nuestro! Haga abstracción del nombre y la forma de las joyas y el oro deviene manifiesto. Libérese del nombre y de la forma, y de los deseos y temores que crean —¿qué queda entonces?

Int: Nada.

Mah: Sí, el vacío queda. Pero el vacío está lleno a rebosar. Es la potencialidad eterna, como la consciencia es la actualidad eterna.

Int: ¿Por potencialidad usted quiere decir el futuro?

Mah: El pasado, el presente y el futuro —los tres están ahí. E infinitamente más.

Int: Pero puesto que el vacío es vacío, es de poca utilidad para nosotros.

Mah: ¿Cómo puede usted decir eso? Sin ruptura en la continuidad, ¿cómo puede haber renacimiento? ¿Puede haber renovación sin muerte? Incluso la obscuridad del sueño profundo es refrescante y rejuvenecedora. Sin la muerte habríamos sido tragados para siempre en el pantano de la senilidad eterna.

Int: ¿No hay ninguna cosa tal como la inmortalidad?

Mah: Cuando vida y muerte se ven como esenciales una a otra, como dos aspectos de un sólo ser, eso es inmortalidad. Ver el fin en el comienzo y el comienzo en el fin es el indicio de la eternidad. Definitivamente, inmortalidad no es continuidad. Solo el proceso de cambio continúa. Nada dura.

Int: ¿ La presenciación dura?

Mah: La presenciación no es del tiempo. El tiempo existe solo en la consciencia. Más allá de la consciencia, ¿dónde están el tiempo y el espacio?

Int: Dentro del campo de su consciencia está también su cuerpo.

Mah: Por supuesto. Pero la idea «mi cuerpo», como algo diferente de los demás cuerpos, no está ahí. Para mí es «un cuerpo», no «mi cuerpo», «una mente», no «mi mente». La mente cuida del cuerpo perfectamente, yo no necesito interferir. Lo que es necesario que se haga se hace, de la manera normal y natural.

Usted puede no ser enteramente consciente de sus funciones fisiológicas, pero cuando se trata de pensamientos y sentimientos, deseos y temores, usted deviene agudamente consciente de usted mismo. Para mí éstos son también ampliamente inconscientes. Yo me encuentro a mí mismo hablando a las gentes, o haciendo cosas de modo correcto y apropiado, sin ser muy consciente de ellas. Parece como si yo viviera mi vida física, mi vida de vigilia, automáticamente, reaccionando espontánea y exactamente.

Int: ¿Viene esta respuesta espontánea como resultado de la realización, o por entrenamiento?

Mah: Por ambos. La devoción a su meta le hace a usted vivir una vida limpia y ordenada, entregada a indagar la verdad y a ayudar a las gentes, y la realización hace fácil y espontánea la virtud noble, suprimiendo para siempre los obstáculos en la forma de deseos y miedos e ideas erróneas.

Int: ¿Usted ya no tiene deseos y temores?

Mah: Mi destino fue nacer como un hombre simple, alguien común, un humilde comerciante, con poca educación formal. Mi vida era del tipo común, con deseos y temores comunes. Cuando, a través de mi fe en mi maestro y de la obediencia a sus palabras, realicé mi ser verdadero, dejé atrás mi naturaleza humana al cuidado de sí misma, hasta que su destino se agote. Ocasionalmente tiene lugar en la mente una vieja reacción emocional o mental, pero inmediatamente es advertida y desechada. Después de todo, mientras uno carga el fardo de una persona, uno está expuesto a sus idiosincrasias y hábitos.

Int: ¿No tiene usted miedo de la muerte?

Mah: Yo ya estoy muerto.

Int: ¿En qué sentido?

Mah: Yo estoy doblemente muerto. No solo estoy muerto a mi cuerpo, sino a mi mente también.

Int: ¡Bien, usted no parece muerto en absoluto!

Mah: ¡Eso es lo que usted dice! ¡Usted parece conocer mi estado mejor que yo!

Int: Lo siento. Pero es que no comprendo. Usted dice que usted es sin cuerpo y sin mente mientras que yo le veo a usted bien vivo y coherente.

Mah: Un trabajo tremendamente complejo se lleva a cabo continuamente en su cerebro y en su cuerpo, ¿es usted consciente de él? No, en absoluto. Sin embargo, para alguien exterior todo parece efectuarse inteligentemente y con un propósito. ¿Por qué no admitir que toda la vida personal de uno está ampliamente inmersa por debajo del umbral de la consciencia y que no obstante opera con cordura y fluidez?

Int: ¿Es normal?

Mah: ¿Qué es normal? ¿Es normal su vida —obsesionada por deseos y temores, llena de porfía y de lucha, carente de significado y de dicha? ¿Es normal ser agudamente consciente de su cuerpo? ¿Es normal estar desgarrado por los sentimientos, torturado por los pensamientos? Un cuerpo saludable, una mente saludable viven en gran medida no percibidos por su propietario; sólo ocasionalmente, a través del dolor o del sufrimiento reclaman atención y conocimiento. ¿Por qué no extender lo mismo a toda la vida personal? Uno puede funcionar correctamente, respondiendo bien y plenamente a todo lo que acontece, sin tener que traerlo al foco de la presenciación. Cuando el control de sí mismo deviene una segunda naturaleza, la presenciación lleva su foco hacia niveles de existencia y acción más profundos.

Int: ¿No deviene usted un robot?

Mah: ¿Qué daño hay en hacer automático, lo que es habitual y repetitivo? Es automático de todos modos. Pero cuando también es caótico, causa dolor y sufrimiento y reclama atención. Todo el propósito de una vida limpia y bien ordenada es liberar al hombre de la esclavitud del caos y del fardo del sufrimiento.

Int: Usted parece estar a favor de una vida computerizada.

Mah: ¿Qué hay de malo en una vida libre de problemas? La personalidad es solo un reflejo de lo real. ¿Por qué el reflejo no habría de ser fiel al original como algo dado por supuesto, automáticamente? ¿Necesita la persona tener designios suyos propios? La vida de la que es una expresión la guiará. Una vez que usted se haya dado cuenta de que la persona es solo una sombra de la realidad, pero no la realidad misma, usted deja de inquietarse y de afligirse. Usted acepta ser guiado desde dentro y la vida deviene un tránsito en lo no conocido.


13

Lo Supremo, la Mente y el Cuerpo

Interlocutor: Por lo que nos ha dicho parece que usted no es completamente consciente de su entorno. A nosotros usted nos parece extremadamente alerta y activo. Nos cuesta creer que usted está en una suerte de estado hipnótico, que no deja ninguna memoria detrás. Por el contrario, su memoria parece excelente. ¿Cómo tenemos que comprender su afirmación de que el mundo y todo lo que incluye no existe, en lo que a usted concierne?

Maharaj: Todo es una cuestión de enfoque. Su mente está enfocada en el mundo; la mía está enfocada en la realidad. Es como la luna a la luz del día —cuando el sol brilla, la luna apenas es visible. O bien, observe como toma usted su comida. Mientras está en su boca, usted es consciente de ella; una vez tragada, usted ya no se interesa más en ella. ¡Sería fastidioso tenerla constantemente en mente hasta su eliminación! La mente debe estar normalmente en suspenso —la actividad incesante es un estado mórbido. El universo funciona por sí sólo —eso yo lo sé. ¿Qué más necesito saber?

Int: Así pues, un jnani sabe lo que está haciendo solo cuando vuelve su mente hacia ello; de otro modo únicamente actúa, sin estar implicado.

Mah: El hombre ordinario no es consciente de su cuerpo como tal. Es consciente de sus sensaciones, sentimientos y pensamientos. Incluso éstos, una vez que comienza el desapego, se alejan del centro de la consciencia y acontecen espontáneamente y sin esfuerzo.

Int: ¿Qué es entonces lo que es en el centro de la consciencia?

Mah: Eso a lo que no puede darse nombre ni forma, porque es sin cualidad y más allá de la consciencia. Usted puede decir que es un punto en la consciencia, que es más allá de la consciencia. Como un agujero en el papel, que está a la vez en el papel y que sin embargo no es papel, así es el estado supremo en el centro mismo de la consciencia, y sin embargo más allá de la consciencia. Es como una abertura en la mente a través de la que la mente se inunda de luz. La abertura no es la luz. Es sólo una abertura.

Int: Una abertura es sólo vacío, ausencia.

Mah: Efectivamente. Desde el punto de vista de la mente, es sólo una abertura para que la luz de la presenciación entre en el espacio mental. Por sí misma la luz solo puede compararse a una masa de presenciación pura, sólida, densa, como una roca, homogénea y sin cambio, libre de los modelos mentales de nombre y forma.

Int: ¿Hay alguna conexión entre el espacio mental y la morada suprema?

Mah: Lo supremo da existencia a la mente. La mente da existencia al cuerpo.

Int: ¿Y qué hay más allá?

Mah: Tome un ejemplo. Un venerable yogui, un maestro en el arte de la longevidad, de alrededor de 1000 años de edad, viene a enseñarme su arte. Yo respeto plenamente y admiro sinceramente sus logros, sin embargo todo lo que puedo decirle es: ¿de qué utilidad es para mí la longevidad? Yo soy más allá del tiempo. Por muy larga que pueda ser una vida, es sólo un momento y un sueño. De la misma manera yo soy más allá de todos los atributos. Ellos aparecen y desaparecen en mi luz, pero no pueden describirme. El universo es todo nombres y formas, basados en cualidades y sus diferencias, mientras yo soy más allá. El mundo está ahí debido a que yo soy, pero yo no soy el mundo.

Int: ¡Pero usted está viviendo en el mundo!

Mah: ¡Eso es lo que usted dice! Yo sé que hay un mundo, que incluye este cuerpo y esta mente, pero yo no considero que sean más «míos» que otros cuerpos y mentes. Ellos están ahí, en el tiempo y el espacio, pero yo soy atemporal y aespacial.

Int: Pero puesto que todo existe por su luz, ¿no es usted el creador del mundo?

Mah: Yo no soy ni la potencialidad ni la actualización ni la actualidad de las cosas. En mi luz ellas vienen y van como las motas de polvo que danzan en un rayo de sol. La luz ilumina las motas, pero no depende de ellas. Tampoco se puede decir que las crea. Ni siquiera se puede decir que las conoce.

Int: Yo le estoy haciendo a usted una pregunta y usted está respondiendo, ¿es usted consciente de la pregunta y de la respuesta?

Mah: En realidad yo no estoy escuchando ni respondiendo. En el mundo de los aconteceres la pregunta acontece y la respuesta acontece. Nada acontece a mí. Todo sólo acontece.

Int: ¿Y usted es el presenciador?

Mah: ¿Qué significa presenciador? Mero conocimiento. Ha estado lloviendo y ahora la lluvia ha cesado. Yo no me he mojado. Yo sé que ha llovido, pero yo no soy afectado. Yo sólo he presenciado la lluvia.

Int: El hombre plenamente realizado, que mora espontáneamente en el estado supremo, parece comer, beber y demás. ¿Es presenciador de ello, o no?

Mah: A eso en lo que la consciencia acontece, la consciencia o mente universal, nosotros lo llamamos el éter de la consciencia. Todos los objetos de la consciencia forman el universo. Lo que es más allá de ambos, lo que soporta a ambos, es el estado supremo, un estado de quietud y silencio totales. Quienquiera que llega ahí, desaparece. Es inalcanzable por las palabras, o la mente. Usted puede llamarlo Dios, o Parabrahman, pero estos son nombres dados por la mente. Es el estado sin nombre, sin contenido, sin esfuerzo y espontáneo más allá del ser y del no ser.

Int: ¿Pero uno permanece consciente?

Mah: Como el universo es el cuerpo de la mente, así la consciencia es el cuerpo de lo supremo. Ello no es consciente, pero hace emerger la consciencia.

Int: En mis acciones diarias muchas funcionan por hábito, automáticamente. Soy consciente del propósito general, pero no de cada movimiento en detalle. A medida que mi consciencia se ensancha y profundiza, los detalles tienden a receder, dejándome libre para las tendencias generales. ¿No le acontece lo mismo a un jnani, pero mucho más?

Mah: En el nivel de la consciencia —sí. En el estado supremo, no. Este estado es enteramente uno e indivisible, un bloque de realidad sólido y simple. El único modo de conocerlo es serlo. La mente no puede alcanzarlo. Para percibirlo, no se necesitan los sentidos; para conocerlo, no se necesita la mente.

Int: Así es como Dios rige el mundo.

Mah: Dios no está rigiendo el mundo.

Int: ¿Entonces quién lo rige?

Mah: Nadie. Todo acontece por sí solo. Usted está haciendo la pregunta y usted está dando la respuesta. Y usted sabe la respuesta cuando hace la pregunta. Todo es un juego en la consciencia. Todas las divisiones son ilusorias. Usted sólo puede conocer lo falso. Lo verdadero debe serlo usted mismo.

Int: Hay la consciencia presenciada y hay la consciencia que presencia. ¿Es la segunda lo supremo?

Mah: Hay las dos —la persona y el presenciador, el observador. Cuando usted los ve como uno, y va más allá, usted está en el estado supremo. No es perceptible, debido a que es lo que hace la percepción posible. Es más allá del ser y del no ser. No es ni el espejo ni la imagen en el espejo. Es lo que es —la realidad atemporal, increíblemente dura y sólida.

Int: El jnani —¿es el presenciador o lo Supremo?

Mah: Él es lo Supremo, por supuesto, pero también puede ser considerado como el presenciador universal.

Int: ¿Pero sigue siendo una persona?

Mah: Cuando usted mismo cree ser una persona, usted ve personas por todas partes. En realidad no hay personas, solo entramados de recuerdos y de hábitos. En el momento de la realización cesa la persona. La identidad permanece, pero la identidad no es una persona, es inherente a la realidad misma. La persona no tiene ningún ser en sí misma; es un reflejo en la mente del presenciador, del «yo soy», que también es un modo del ser.

Int: ¿Es consciente lo Supremo?

Mah: Ni consciente ni inconsciente, le estoy hablando a usted por experiencia.

Int:Prajnanam Brahma. ¿Qué es ese Prajna?

Mah: Es el conocimiento no consciente de sí mismo de la vida misma.

Int: ¿Es la vitalidad, la energía de la vida, la vida misma?

Mah: La energía viene primero. Pues todo es una forma de energía. La consciencia está muy diferenciada en el estado de vigilia. Menos en el sueño con sueños. Todavía menos en el sueño profundo. Es homogénea —en el cuarto estado. Más allá es la realidad monolítica inexpresable, la morada del jnani.

Int: Me he cortado la mano. Ha sanado. ¿Por qué poder ha sanado?

Mah: Por el poder de la vida.

Int: ¿Cuál es ese poder?

Mah: Es la consciencia. Todo es consciente.

Int: ¿Cuál es la fuente de la consciencia?

Mah: La consciencia misma es la fuente de todo.

Int: ¿Puede haber vida sin consciencia?

Mah: No, ni consciencia sin vida. Ambas son una. Pero en realidad sólo lo Último es. El resto es cuestión de nombre y forma. Y mientras usted se aferre a la idea de que solo existe lo que tiene nombre y forma, lo Supremo le parecerá a usted no existente. Cuando usted comprenda que los nombres y las formas son cascarones vacíos sin ningún contenido, y que lo que es real es sin nombre y sin forma, pura energía de vida y luz de la consciencia, usted estará en paz —inmerso en el profundo silencio de la realidad.

Int: Si el tiempo y el espacio son meras ilusiones y usted es más allá, dígame, se lo ruego, ¿qué tiempo hace en New York? ¿Hace calor o está lloviendo?

Mah: ¿Cómo puedo decírselo? Tales cosas necesitan un entrenamiento especial. O simplemente viajar a New York. Yo puedo estar completamente seguro de que soy más allá del tiempo y del espacio, y sin embargo ser incapaz de colocarme a voluntad en algún punto del tiempo y del espacio; no estoy suficientemente interesado; no veo ningún propósito en emprender un entrenamiento yóguico especial. Yo sólo he oído hablar de New York. Para mí es una palabra. ¿Por qué debería yo saber más que lo que la palabra transmite? Cada átomo puede ser un universo, tan complejo como el nuestro. ¿Debo conocerlos todos? Puedo —si me entreno.

Int: Al hacer la pregunta sobre el tiempo en New York, ¿dónde ha estado mi error?

Mah: El mundo y la mente son estados del ser. Lo supremo no es un estado. Penetra todos los estados, pero no es un estado de alguna otra cosa. Es enteramente incausado, independiente, completo en sí mismo, más allá del tiempo y del espacio, de la mente y la materia.

Int: ¿Por cuál signo lo reconoce usted?

Mah: Esa es la cuestión, que no deja ningún rastro. No hay nada por lo cual reconocerlo. Debe ser visto directamente, abandonando toda búsqueda de signos y de accesos. Cuando todos los nombres y formas han sido abandonados, lo real es con usted. Usted no necesita buscarlo. La pluralidad y la diversidad son solo el juego de la mente. La realidad es una.

Int: Si la realidad no deja ninguna evidencia, no se puede hablar sobre ella.

Mah:Es. No puede ser negada. Es profunda y obscura, misterio más allá del misterio. Pero es, mientras todo lo demás meramente acontece.

Int: ¿Es lo no conocido?

Mah: Es más allá de ambos, de lo conocido y lo no conocido. Pero yo lo llamaría más bien lo conocido que lo no conocido. Pues siempre que se conoce algo, es lo real lo que se conoce.

Int: ¿Es el silencio un atributo de lo real?

Mah: Esto también es de la mente. Todos los estados y condiciones son de la mente.

Int: ¿Cuál es el sitio del samadhi?

Mah: No hacer uso de su consciencia es samadhi. Usted deja su mente en paz. Usted no quiere nada, ni de su cuerpo ni de su mente.


14

Las Apariencias y la Realidad

Interlocutor: Usted ha estado diciendo repetidamente que los aconteceres son sin causa, que una cosa acontece y que no puede asignársele ninguna causa. Ciertamente todo tiene una causa, o varias causas. ¿Cómo he de comprender yo la acausalidad de las cosas?

Maharaj: Desde el punto de vista más alto el mundo no tiene ninguna causa.

Int: ¿Pero cuál es su propia experiencia?

Mah: Todo es incausado. El mundo no tiene ninguna causa.

Int: Yo no estoy preguntando sobre las causas que condujeron a la creación del mundo. ¿Quién ha visto la creación del mundo? Quizás sea sin un comienzo, siempre existente. Pero yo no estoy hablando del mundo. Yo tomo el mundo como existente —de algún modo. Contiene tantas cosas. Ciertamente, cada una debe tener una causa, o varias causas.

Mah: Una vez que usted crea para usted mismo un mundo en el tiempo y el espacio, gobernado por la causalidad, usted está obligado a buscar y encontrar causas para todo. Usted hace la pregunta e impone una respuesta.

Int: Mi pregunta es muy simple: Yo veo todo tipo de cosas y comprendo que cada una debe tener una causa o un número de causas. Usted dice que son incausadas —desde su punto de vista. Pero, para usted nada tiene ser y, por lo tanto, la cuestión de la causación no se plantea. Sin embargo usted parece admitir la existencia de las cosas, aunque les niega la causación. Esto es lo que no puedo entender. Una vez que usted acepta la existencia de las cosas, ¿por qué rechazar sus causas?

Mah: Yo sólo veo consciencia, y sé que todo es únicamente consciencia, lo mismo que usted sabe que la imagen en la pantalla de cine es únicamente luz.

Int: Sin embargo, los movimientos de la luz tienen una causa.

Mah: La luz no se mueve en absoluto. Usted sabe muy bien que el movimiento es ilusorio, una sucesión de interceptaciones y de iluminaciones en la película. Lo que se mueve es la película —la cual es la mente.

Int: Eso no hace que la imagen sea sin causa. La película está ahí, y los actores con los técnicos, el director, el productor, los diversos operarios. El mundo está gobernado por la causalidad. Todo está entrelazado.

Mah: Por supuesto, todo está entrelazado. Y por lo tanto todo tiene innumerables causas. El universo entero contribuye a la menor de las cosas. Una cosa es como es porque el mundo es como es. Vea usted, usted se ocupa de ornamentos de oro y yo —del oro. Entre los diferentes ornamentos no hay ninguna relación causal. Cuando usted refunde un ornamento para hacer otro, no hay ninguna relación causal entre los dos. El factor común es el oro. Pero usted no puede decir que el oro es la causa. No puede ser llamado una causa, pues no causa nada por sí mismo. Se refleja en la mente como «yo soy», como el nombre y la forma particular del ornamento. Sin embargo, todo es únicamente oro. De la misma manera la realidad hace todo posible y sin embargo nada de lo que hace que una cosa sea lo que es, su nombre y su forma, viene de la realidad.

¿Pero por qué preocuparse tanto de la causación? ¿Qué importan las causas, cuando las cosas mismas son transitorias? Deje venir lo que viene e ir lo que se va —¿por qué aferrarse a las cosas e indagar sobre sus causas?

Int: Desde el punto de vista relativo, todo debe tener una causa.

Mah: ¿De qué utilidad es para usted el punto de vista relativo? Usted es capaz de ver desde el punto de vista absoluto —¿por qué retroceder a lo relativo? ¿Tiene usted miedo de lo absoluto?

Int: Tengo miedo. Tengo miedo de caer dormido sobre mis supuestas certezas absolutas. Para vivir una vida decentemente los absolutos no ayudan. Cuando usted necesita una camisa, usted compra tela, recurre a un sastre y demás.

Mah: Toda esta conversación muestra ignorancia.

Int: ¿Y cuál es la visión del conocedor?

Mah: Hay solo luz y la luz es todo. Todo lo demás no es más que una imagen hecha de luz. La imagen está en la luz y la luz está en la imagen. Vida y muerte, sí mismo y no sí mismo —abandone todas esas ideas. No son de ninguna utilidad para usted.

Int: ¿Desde qué punto de vista niega usted la causación? Desde lo relativo —el universo es la causa de todo. Desde lo absoluto —no hay nada en absoluto.

Mah: ¿Desde qué estado está preguntando usted?

Int: Desde el estado de vigilia diario, el único en el que tienen lugar todas estas discusiones.

Mah: En el estado de vigilia surgen todos estos problemas, pues tal es su naturaleza. Pero, usted no está siempre en ese estado. ¿Qué bien puede usted hacer en un estado en el que usted cae y del que usted emerge, sin poder remediarlo? ¿De qué manera le ayuda a usted saber que las cosas están causalmente relacionadas —cómo pueden parecer estarlo en su estado de vigilia?

Int: El mundo y el estado de vigilia emergen y se sumergen juntos.

Mah: Cuando la mente está en calma, absolutamente silente, el estado de vigilia ya no es.

Int: Palabras como Dios, universo, el todo, absoluto, supremo son sólo ruidos en el aire, porque con ellas no puede emprenderse ninguna acción.

Mah: Usted está planteando cuestiones que sólo usted puede responder.

Int: ¡No me rechace usted así! Usted está muy dispuesto a hablar de la totalidad, del universo y de todas esas cosas imaginarias. Ellas no pueden venir y prohibirle a usted hablar en su nombre. Yo odio esas generalizaciones irresponsables. Y usted está muy inclinado a personalizarlas. Sin causalidad no habría ningún orden; ninguna acción a propósito sería posible.

Mah: ¿Quiere usted conocer todas las causas de cada acontecer? ¿Es ello posible?

Int: ¡Yo sé que es posible! Todo lo que quiero saber es si hay causas para todo y si las causas pueden ser influenciadas, afectando con ello a los acontecimientos.

Mah: Para influir en los acontecimientos, usted no necesita conocer las causas. ¡Qué manera indirecta de hacer las cosas! ¿No es usted la fuente y el fin de todo acontecimiento? Contrólelo en la fuente misma.

Int: Cada mañana hojeo el periódico y leo con consternación que los sufrimientos del mundo —la pobreza, el odio, y las guerras— continúan sin disminuir. Mis preguntas conciernen al hecho del sufrimiento, a la causa, al remedio. ¡No me rechace diciendo que esto es budismo! No me clasifique. Su insistencia en la acausalidad quita toda esperanza de que el mundo cambie alguna vez.

Mah: Usted está confundido debido a que usted cree que usted está en el mundo, no el mundo en usted. ¿Quién vino primero —usted o sus padres? Usted imagina que usted nació en un cierto tiempo y lugar, que usted tiene un padre y una madre, un cuerpo y un nombre. ¡Este es su pecado y su calamidad! Ciertamente usted puede cambiar su mundo si usted trabaja en ello. Trabaje sin falta. ¿Quién le detiene a usted? Yo nunca le he desanimado. Causas o no causas, usted ha hecho este mundo y usted puede cambiarlo.

Int: Un mundo sin causa está enteramente más allá de mi control.

Mah: Al contrario, un mundo cuya única fuente y fundamento es usted está enteramente dentro de su poder cambiarlo. Lo que se crea siempre puede ser disuelto y recreado. Todo acontecerá como usted lo quiera, provisto que usted lo quiera realmente.

Int: Todo lo que yo quiero saber es cómo tratar los sufrimientos del mundo.

Mah: Usted los ha creado de sus propios deseos y temores, trate con ellos. Todo se debe a que usted ha olvidado su propio ser. Puesto que usted ha dado realidad a la imagen en la pantalla, usted ama a sus gentes y sufre por ellos y busca salvarlos. Eso no es así. Usted debe comenzar con usted mismo. No hay ninguna otra vía. Trabaje, por supuesto. No hay ningún mal en trabajar.

Int: Su universo parece contener toda experiencia posible. El individuo traza una línea a través de él y experimenta estados agradables y desagradables. Esto da lugar a la interrogación y a la búsqueda, lo cual amplía la visión y permite al individuo ir más allá de su mundo angosto y autocreado, limitado y egocéntrico. Este mundo personal puede ser cambiado —en el tiempo. El universo es atemporal y perfecto.

Mah: Tomar la apariencia por la realidad es un pecado grave y la causa de todas las calamidades. Usted es la presenciación —consciencia omnipenetrante, eterna e infinitamente creativa. Todo lo demás es local y pasajero. No olvide lo que usted es. Mientras tanto trabaje para contento de su corazón. El trabajo y el conocimiento deben ir mano a mano.

Int: Mi propio sentimiento es que mi desarrollo espiritual no está en mis manos. Hacerse uno sus propios planes y llevarlos a cabo no conduce a ninguna parte. Yo sólo doy vueltas en torno de mí mismo. Cuando Dios considere que el fruto está maduro, Él lo cogerá y lo comerá. Cualquier fruto que Le parezca verde permanecerá en el árbol del mundo por otro día.

Mah: ¿Usted piensa que Dios le conoce? Él no conoce ni siquiera el mundo.

Int: El suyo es un Dios diferente. El mío es diferente. El mío es misericordioso. Sufre con nosotros.

Mah: Usted reza para salvar a uno, mientras mueren millares. Y si todos dejaran de morir, ya no habría ningún espacio sobre la tierra.

Int: Yo no tengo miedo de la muerte. Mi preocupación es la miseria y el sufrimiento. Mi Dios es un Dios simple y más bien impotente. No tiene ningún poder para obligarnos a ser sabios. Sólo puede estar y esperar.

Mah: Si usted y su Dios son ambos impotentes, ¿no implica eso que el mundo es accidental? Y si lo es, la única cosa que usted puede hacer es ir más allá de él.


15

El Jnani

Interlocutor: Sin el poder de Dios no puede hacerse nada. Ni siquiera usted estaría sentado ahí hablándonos sin Él.

Maharaj: Todo es Su obra, sin duda. ¿Qué importancia tiene para mí, puesto que yo no quiero nada? ¿Qué puede Dios darme o quitarme? Lo que es mío es mío y era mío incluso cuando Dios no era. Por supuesto, es una cosa muy pequeña, una mota —la sensación de «Yo soy», el hecho de ser. Éste es mi propio lugar, nadie me lo ha dado. La tierra es mía; lo que crece en ella es de Dios.

Int: ¿Le arrendó usted la tierra a Dios?

Mah: Dios es mi devoto y ha hecho todo esto por mí.

Int: ¿No hay ningún Dios aparte de usted?

Mah: ¿Cómo puede haberlo? «Yo soy» es la raíz, Dios es el árbol. ¿A quién he de adorar yo, y para qué?

Int: ¿Es usted el devoto o el objeto de devoción?

Mah: No soy ni uno ni otro, soy la devoción misma.

Int: No hay suficiente devoción en el mundo.

Mah: Usted está siempre detrás de la mejora del mundo. ¿Cree usted realmente que el mundo le está esperando a usted para ser salvado?

Int: Yo no sé cuanto puedo hacer por el mundo. Todo lo que puedo hacer, es intentar. ¿Hay algo más que usted querría que yo hiciera?

Mah: Sin usted, ¿hay algún mundo? Usted sabe todo sobre el mundo, pero sobre usted mismo usted no sabe nada. Usted mismo es la herramienta de su trabajo, usted no tiene ninguna otra herramienta. ¿Por qué no se ocupa usted de la herramienta antes de pensar en el trabajo?

Int: Yo puedo esperar, pero el mundo no puede.

Mah: Mientras usted no indague, usted mantiene al mundo esperando.

Int: ¿Esperando qué?

Mah: A alguien que pueda salvarlo.

Int: Dios gobierna el mundo, Dios lo salvará.

Mah: ¡Eso es lo que usted dice! ¿Acaso Dios ha venido y le ha dicho a usted que el mundo es creación y asunto Suyo y no de usted?

Int: ¿Por qué debería ser únicamente asunto mío?

Mah: Atienda. El mundo en el cual usted vive, ¿quién más sabe sobre él?

Int: Usted sabe. Todo el mundo sabe.

Mah: ¿Acaso ha venido alguien de fuera de su mundo a decírselo a usted? Yo mismo y todos los demás aparecemos y desaparecemos en su mundo. Todos nosotros estamos a su merced.

Int: ¡No puede ser tan malo! Yo existo en su mundo como usted existe en el mío.

Mah: Usted no tiene ninguna evidencia de mi mundo. Usted está completamente envuelto en el mundo que usted mismo ha hecho.

Int: Ya veo. Completamente, pero —¿sin esperanza?

Mah: Dentro de la prisión de su mundo aparece un hombre que le dice a usted que el mundo de penosas contradicciones, que usted ha creado, no es ni continuo ni permanente y que se basa en un malentendido. Él le suplica a usted que salga de él por la misma vía por la que usted ha entrado. Usted entró en él por el olvido de lo que usted es y usted saldrá de él conociéndose a usted mismo como usted es.

Int: ¿En qué modo afecta eso al mundo?

Mah: Cuando usted está libre del mundo, usted puede hacer algo por él. Mientras usted es un prisionero de él, usted es impotente para cambiarlo. Al contrario, todo lo que usted hace agravará la situación.

Int: La rectitud me hará libre.

Mah: La rectitud indudablemente le hará a usted y a su mundo un lugar confortable, incluso feliz. ¿Pero cuál es su utilidad? No hay en él ninguna realidad. No puede durar.

Int: Dios ayudará.

Mah: Para ayudarle a usted Dios debe conocer su existencia. Pero usted y su mundo son sólo estados soñados. En sueño usted puede sufrir agonías. Nadie lo sabe, y nadie puede ayudarle.

Int: ¿Así pues todas mis preguntas, mi búsqueda y mi estudio no son de ninguna utilidad?

Mah: Éstos son sólo los movimientos de un hombre que está cansado de dormir. No son las causas del despertar, sino sus signos precursores. Pero, usted no debe hacer preguntas ociosas, cuyas respuestas usted ya conoce.

Int: ¿Cómo puedo obtener una verdadera respuesta?

Mah: Haciendo una verdadera pregunta —no verbalmente, sino atreviéndose a vivir de acuerdo con sus luces. Un hombre dispuesto a morir por la verdad, la tendrá.

Int: Otra pregunta. Hay la persona. Hay el conocedor de la persona. Hay el presenciador. ¿Son el conocedor y el presenciador lo mismo, o son estados separados?

Mah: ¿El conocedor y el presenciador son dos o uno? Cuando el conocedor se ve como separado de lo conocido, el presenciador permanece aparte. Cuando lo conocido y el conocedor se ven como uno, el presenciador deviene uno con ellos.

Int: ¿Quién es el jnani? ¿El presenciador o lo supremo?

Mah: El jnani es lo supremo y también el presenciador. Es a la vez ser y presenciación. En relación a la consciencia es presenciación. En relación al universo es ser puro.

Int: ¿Y qué hay sobre la persona? ¿Qué viene primero, la persona o el conocedor?

Mah: La persona es una cosa muy pequeña. En realidad es un compuesto, no puede decirse que exista por sí misma. No percibida, no está aquí. No es más que la sombra de la mente, la suma total de la memoria. El ser puro se refleja en el espejo de la mente, como conocimiento. Lo que se conoce toma la forma de una persona, basado en la memoria y el hábito. No es más que una sombra, o una proyección del conocedor en la pantalla de la mente.

Int: El espejo está aquí, el reflejo está aquí. ¿Pero dónde está el sol?

Mah: Lo supremo es el sol.

Int: Ello tiene que ser consciente.

Mah: Ello no es ni consciente ni inconsciente. No piense en ello en términos de consciencia o de inconsciencia. Ello es la vida, la cual contiene a ambas y es más allá de ambas.

Int: La vida es muy inteligente. ¿Cómo puede ser inconsciente?

Mah: Usted habla de lo inconsciente cuando hay un lapso en la memoria. En realidad solo hay consciencia. Toda vida es consciente, toda consciencia —está viva.

Int: ¿Incluso las piedras?

Mah: Incluso las piedras son conscientes y están vivas.

Int: La dificultad conmigo es que tengo propensión a negar la existencia a lo que no puedo imaginar.

Mah: Usted sería más sabio negando la existencia de lo que usted imagina. Es lo imaginado lo que es irreal.

Int: ¿Es irreal todo lo imaginable?

Mah: La imaginación basada en la memoria es irreal. El futuro no es enteramente irreal.

Int: ¿Qué parte del futuro es real y cuál no?

Mah: Lo inesperado e impredecible es real.


16

La No Deseación, la Dicha Más Alta

Interlocutor: Yo he encontrado a muchas gentes realizadas, pero nunca a un hombre liberado. ¿Ha encontrado usted a un hombre liberado, o la liberación significa, entre otras cosas, abandonar también el cuerpo?

Maharaj: ¿Qué entiende usted por realización y liberación?

Int: Por realización entiendo una maravillosa experiencia de paz, bondad y belleza, cuando el mundo tiene sentido y hay una omnipenetrante unidad de sustancia y esencia. Aunque tal experiencia no dura, no puede ser olvidada. Brilla en la mente, a la vez como recuerdo y anhelo. Sé de lo que estoy hablando, pues he tenido tales experiencias.

Por liberación entiendo estar permanentemente en ese estado maravilloso. Lo que estoy preguntando es si la liberación es compatible con la supervivencia del cuerpo.

Mah: ¿Qué hay de malo en el cuerpo?

Int: El cuerpo es tan débil y tiene una vida tan breve. Crea necesidades y codicias. Le limita a uno penosamente.

Mah: ¿Cómo es eso? Deje que las expresiones físicas sean limitadas. La liberación es que el sí mismo se libere de sus ideas falsas y autoimpuestas; no está contenida en ninguna experiencia particular, por muy gloriosa que sea.

Int: ¿Dura para siempre?

Mah: Toda experiencia está sujeta al tiempo. Todo lo que tiene un comienzo debe tener un final.

Int: ¿Así pues la liberación, según mi entendimiento de la palabra, no existe?

Mah: Al contrario, uno es siempre libre. Usted es, a la vez consciente y libre de ser consciente. Nadie puede quitarle a usted eso. ¿Alguna vez se conoce usted a usted mismo no existente, o inconsciente?

Int: Yo puedo no recordar, pero eso no refuta el que yo sea ocasionalmente inconsciente.

Mah: ¿Por qué no se aparta usted de la experiencia al experimentador y se da cuenta de la plena significación de la única afirmación verdadera que usted puede hacer: «yo soy»?

Int: ¿Cómo se hace?

Mah: No hay ningún «cómo» ahí. Permanezca atento a la sensación de «yo soy», sumérjase en ella, hasta que su mente y sensación devengan uno. Mediante intentos repetidos usted encontrará el justo equilibrio de la atención y de la afección y su mente se establecerá firmemente en el pensamiento-sensación de «yo soy». Cualquier cosa que usted piense, diga o haga, esta sensación de ser, inmutable y entrañable, permanece como el trasfondo siempre presente de la mente.

Int: ¿Y usted lo llama liberación?

Mah: Yo lo llamo lo normal. ¿Qué hay de malo en ser, conocer y actuar sin esfuerzo y dichosamente? ¿Por qué considerarlo tan inusual como para esperar la inmediata destrucción del cuerpo? ¿Qué hay de malo en el cuerpo para que tenga que morir? Corrija su actitud hacia su cuerpo y déjelo en paz. No lo mime, no lo torture. Sólo manténgalo operativo, la mayor parte del tiempo por debajo del umbral de la atención consciente.

Int: El recuerdo de mis experiencias maravillosas me obsesiona. Quiero que vuelvan.

Mah: Debido a que usted quiere que vuelvan, por eso no puede tenerlas. El estado de deseación de algo bloquea toda experiencia más profunda. Nada de valor puede acontecerle a una mente que sabe exactamente lo que quiere. Pues nada de lo que la mente puede visualizar y querer es de mucho valor.

Int: ¿Entonces qué merece ser querido?

Mah: Quiera lo mejor. La dicha más alta, la libertad más grande. La no deseación es la dicha más alta.

Int: La liberación del deseo no es la liberación que yo quiero. Yo quiero la libertad de cumplir mis anhelos.

Mah: Usted es libre de cumplir sus anhelos. De hecho, usted no hace nada más.

Int: Lo intento, pero hay obstáculos que me dejan frustrado.

Mah: Vénzalos.

Int: No puedo, soy demasiado débil.

Mah: ¿Qué le hace a usted débil? ¿Qué es debilidad? Otros cumplen sus deseos, ¿por qué usted no?

Int: Debe faltarme energía.

Mah: ¿Qué le pasó a su energía? ¿A dónde fue a parar? ¿Acaso no la desparrama usted en muchos deseos e intereses contradictorios? Usted no tiene una provisión infinita de energía.

Int: ¿Por qué no?

Mah: Sus fines son pequeños y bajos. No requieren más. Solo la energía de Dios es infinita —debido a que Él no quiere nada para Sí mismo. Sea como Él y todos sus deseos se cumplirán. Cuanto más altos sean sus fines y más vastos sus deseos, tanta más energía tendrá usted para su cumplimiento. Desee el bien de todos y el universo trabajará con usted. Pero si usted sólo quiere su propio placer, usted debe ganarlo duramente. Antes de desear —merezca.

Int: Estoy dedicado al estudio de la filosofía, la sociología y la educación. Pienso que se necesita más desarrollo mental antes de que yo pueda soñar en la realización de sí mismo. ¿Estoy en la buena senda?

Mah: Para ganarse la vida se necesita algún conocimiento especializado. El conocimiento general desarrolla la mente, sin duda. Pero si usted va a pasarse la vida amasando conocimiento, usted construirá un muro alrededor de usted mismo. Para ir más allá de la mente, no se necesita una mente bien provista.

Int: ¿Qué se necesita entonces?

Mah: Desconfíe de su mente, y vaya más allá.

Int: ¿Qué encontraré más allá de la mente?

Mah: La experiencia directa de ser, conocer y amar.

Int: ¿Cómo va uno más allá de la mente?

Mah: Hay muchos puntos de partida —todos ellos conducen a la misma meta. Usted puede comenzar con un trabajo no egoísta, abandonando los frutos de la acción; usted puede entonces dejar el pensamiento y acabar dejando todos los deseos. Aquí, el abandono (tyaga) es el factor operativo. O, usted puede no preocuparse por ninguna cosa que usted quiera, o piense, o haga y permanecer sólo en el pensamiento y la sensación de «yo soy», enfocando «yo soy» firmemente en su mente. Todo tipo de experiencias pueden venirle a usted —permanezca inamovible en el conocimiento de que todo lo que es perceptible es transitorio, y de que solo el «yo soy» dura.

Int: Yo no puedo dar toda mi vida a tales prácticas. Tengo mis deberes que atender.

Mah: Atienda a sus deberes. La acción en la que usted no está emocionalmente implicado y que es beneficiosa y no causa sufrimiento no le atará a usted. Usted puede estar comprometido en varias direcciones y trabajar con enorme empeño, y sin embargo permanecer interiormente libre y calmo, con una mente como un espejo, la cual refleja todo, sin ser afectada.

Int: ¿Es eso un estado realizable?

Mah: Yo no hablaría sobre ello, si no lo fuera. ¿Por qué iba yo a ocuparme de quimeras?

Int: Todo el mundo cita las escrituras.

Mah: Aquellos que conocen solo las escrituras no saben nada. Conocer es ser. Yo sé de lo que estoy hablando; no es por la lectura, ni por haberlo oído.

Int: Yo estoy estudiando sánscrito con un profesor, pero realmente solo estoy leyendo las escrituras. Estoy en la búsqueda de la realización de sí mismo y he venido a obtener la guía necesaria. Por favor, dígame lo que tengo que hacer.

Mah: Puesto que usted ha leído las escrituras, ¿por qué pregunta?

Int: Las escrituras muestran las directrices generales pero el individuo necesita instrucciones personales.

Mah: Su propio sí mismo es su maestro último (sadguru). El maestro exterior (Gurú) es solo un indicador. Es únicamente su maestro interior, el que caminará con usted hasta la meta, pues él es la meta.

Int: El maestro interior no se alcanza fácilmente.

Mah: Puesto que él está en usted y con usted, la dificultad no puede ser seria. Mire usted dentro, y le encontrará.

Int: Cuando miro dentro, encuentro sensaciones y percepciones, pensamientos y sentimientos, deseos y temores, recuerdos y expectativas. Yo estoy inmerso en esta nube y no veo nada más.

Mah: Eso que ve todo esto, y la nada también, es el maestro interior. Sólo él es, todo lo demás sólo parece ser. Él es su propio sí mismo (swarupa) (de usted), su esperanza y garantía de liberación; encuéntrele y aférrese a él y usted estará a salvo y seguro.

Int: Le creo, pero cuando se trata de encontrar efectivamente a este sí mismo interno, encuentro que se me escapa.

Mah: La idea «se me escapa», ¿dónde emerge?

Int: En la mente.

Mah: ¿Y quién conoce la mente?

Int: El presenciador de la mente conoce la mente.

Mah: ¿Ha venido alguien a usted y le ha dicho: «yo soy el presenciador de su mente»?

Int: Por supuesto que no. Habría sido solo otra idea en la mente.

Mah: ¿Entonces quién es el presenciador?

Int: Yo soy.

Mah: Así pues, usted conoce al presenciador porque usted es el presenciador. Usted no necesita ver al presenciador frente a usted. Aquí nuevamente, ser es conocer.

Int: Sí, veo que yo soy el presenciador, la presenciación misma. ¿Pero de qué manera me beneficia?

Mah: ¡Qué pregunta! ¿Qué tipo de beneficio espera usted? ¿Saber lo que usted es, no es suficiente?

Int: ¿Cuál es la utilidad del conocimiento de sí mismo?

Mah: Le ayuda a usted a comprender lo que usted no es y le mantiene a usted libre de ideas, de deseos y de acciones falsas.

Int: Si yo soy solo el presenciador, ¿qué importa lo que está bien y lo que está mal?

Mah: Lo que le ayuda a conocerse a usted mismo está bien. Lo que se lo impide está mal. Conocer el sí mismo real de uno es dicha, olvidarle —es aflicción.

Int: ¿Es la consciencia-presenciador el Sí mismo real?

Mah: Ella es el reflejo de lo real en la mente (buddhi). Lo real es más allá. El presenciador es la puerta a cuyo través usted pasa más allá.

Int: ¿Cuál es el propósito de la meditación?

Mah: Ver lo falso como lo falso, es meditación. Esto debe operar todo el tiempo.

Int: Se nos ha dicho que meditemos regularmente.

Mah: El ejercicio deliberado y diario de la discriminación entre lo verdadero y lo falso, y la renuncia a lo falso es meditación. Hay muchos tipos de meditación con los que comenzar, pero todos ellos convergen finalmente en uno.

Int: Por favor, dígame cual senda hacia la realización de sí mismo es la más corta.

Mah: Ninguna vía es corta o larga, pero algunas gentes tienen más seriedad y otras menos. Yo puedo hablarle a usted sobre mí mismo. Yo era un hombre simple, pero confié en mi Gurú. Lo que él me dijo que hiciera, eso hice. Me dijo que me concentrara sobre «yo soy» —eso hice. Me dijo que yo soy más allá de todo lo perceptible y concebible —yo le creí. Le di mi corazón y mi alma, toda mi atención y todo mi tiempo libre (yo tenía que trabajar para mantener a mi familia). Como resultado de la fe y de la aplicación seria, yo realicé mi sí mismo (swarupa) en tres años.

Usted puede escoger cualquier vía que le convenga; su seriedad determinará el grado del progreso.

Int: ¿Ninguna sugerencia para mí?

Mah: Establézcase firmemente en la presenciación de «yo soy». Esto es el comienzo y también el fin de toda la tarea.


17

Lo Que es Siempre Presente

Interlocutor: Los poderes más altos de la mente son la comprensión, la inteligencia y la intuición. El hombre tiene tres cuerpos —el físico, el mental y el causal (prana, mana, karana). El físico refleja su ser, el mental su saber y el causal su creatividad gozosa. Por supuesto, todos estos son formas en la consciencia. Pero parecen estar separados, con cualidades suyas propias. La inteligencia (buddhi) es el reflejo en la mente del poder de conocer (chit). Es lo que hace que la mente conozca. Cuanto más brillante es la inteligencia, tanto más amplio, más profundo y más verdadero es el conocimiento. Conocer cosas, conocer gentes y conocerse uno mismo son todas funciones de la inteligencia: la última es la más importante y contiene a las otras dos. La no comprensión de uno mismo y del mundo conduce a falsas ideas y deseos, que a su vez conducen a la esclavitud. La justa comprensión de uno mismo es necesaria para la liberación de la esclavitud de la ilusión. Yo comprendo todo esto en teoría, pero cuando llega la práctica, encuentro que fallo desesperadamente en mis respuestas a las situaciones y a las gentes y que por mis reacciones inapropiadas lo único que hago es aumentar mi esclavitud. La vida es demasiado rápida para mi mente obtusa y lenta. Comprendo, pero demasiado tarde, cuando los antiguos errores ya se han repetido.

Maharaj: ¿Cuál es entonces su problema?

Int: Necesito una respuesta a la vida, no solo inteligente sino también muy rápida. No puede ser rápida a menos de que sea perfectamente espontánea. ¿Cómo puedo lograr una espontaneidad tal?

Mah: El espejo no puede hacer nada para atraer al sol. Sólo puede mantenerse brillante. Tan pronto como la mente está dispuesta, el sol brilla en ella.

Int: ¿La luz es del Sí mismo, o de la mente?

Mah: Ambas. Ella es incausada e invariable por sí misma y coloreada por la mente, a medida que ésta se mueve y cambia. Se parece mucho a un cinematógrafo. La luz no está en la película, pero la película colorea la luz y hace que parezca que se mueve al interceptarla.

Int: ¿Está usted ahora en el estado perfecto?

Mah: La perfección es un estado de la mente, cuando la mente es pura. Yo soy más allá de la mente, sea cual sea su estado, puro o impuro. La presenciación es mi naturaleza; finalmente yo soy más allá del ser y del no ser.

Int: ¿Me ayudará la meditación a alcanzar su estado?

Mah: La meditación le ayudará a usted a descubrir sus ataduras, a aflojarlas, a desatarlas y a soltar sus amarras. Cuando usted ya no está atado a nada, usted ha hecho su parte. El resto se hará para usted.

Int: ¿Por quién?

Mah: Por el mismo poder que le ha traído a usted hasta aquí, que ha incitado a su corazón a desear la verdad y a su mente a buscarla. Es el mismo poder que le mantiene a usted vivo. Usted puede llamarlo Vida o lo Supremo.

Int: El mismo poder me mata a su debido tiempo.

Mah: ¿No estaba usted presente en su nacimiento? ¿No estará usted presente en su muerte? Encuentre lo que es siempre presente y su problema de respuesta espontánea y perfecta estará resuelto.

Int: La realización de lo eterno y una respuesta adecuada y sin esfuerzo al acontecer temporal siempre cambiante son dos cuestiones diferentes y separadas. Usted parece mezclarlas en una. ¿Por qué lo hace usted así?

Mah: Realizar lo Eterno es devenir lo Eterno, el todo, el universo, con todo lo que contiene. Todo acontecer es el efecto y la expresión del todo y está en armonía fundamental con el todo. Toda respuesta desde el todo debe ser justa, sin esfuerzo e instantánea.

No puede ser de otra manera, si es justa. La respuesta que se demora es una respuesta errada. El pensamiento, el sentimiento y la acción deben ser uno y simultáneos con la situación que los reclama.

Int: ¿Cómo ocurre eso?

Mah: Ya se lo he dicho a usted. Encuentre al que estaba presente en su nacimiento y que presenciará su muerte.

Int: ¿Mi padre y mi madre?

Mah: Sí, su padre-madre, la fuente de donde usted vino. Para resolver un problema usted debe seguirle el rastro hasta su fuente. Solo en la disolución del problema en los solventes universales de la indagación y el desapasionamiento puede ser encontrada la solución justa.


18

Para Saber Lo que usted Es,

Descubra Lo que usted No Es

Interlocutor: Su manera de describir el universo como consistente de materia, mente y espíritu es una entre muchas. Hay otros modelos a los que se espera que el universo se conforme, y uno está perdido a la hora de saber cual modelo es verdadero y cual no lo es. Uno acaba sospechando que todos los modelos son solo verbales y que ningún modelo puede contener la realidad. Según usted la realidad consiste en tres dominios: El dominio de la materia-energía (mahadakasha), el dominio de la consciencia (chidakasha) y el del puro espíritu (paramakasha). El primero es algo que tiene a la vez movimiento e inercia. Eso que percibimos. Nosotros también sabemos que percibimos —somos conscientes y también presenciamos que somos conscientes. Así pues, tenemos dos: materia-energía y consciencia. La materia parece estar en el espacio mientras que la energía está siempre en el tiempo, estando relacionada con el cambio y siendo medida por el grado del cambio. La consciencia parece ser algo aquí y ahora, en un único punto del tiempo y del espacio. Pero usted parece sugerir que la consciencia también es universal —lo cual la hace atemporal, aespacial e impersonal. Yo puedo comprender un poco que no hay ninguna contradicción entre lo atemporal y aespacial y el aquí y ahora, pero la consciencia impersonal yo no puedo sondearla. Para mí la consciencia está siempre focalizada, centrada, individualizada, es siempre una persona. Usted parece decir que puede haber un percibir sin un perceptor, un conocer sin un conocedor, un amar sin un amante, un actuar sin un actor. Yo siento que la trinidad del conocer, del conocedor y de lo conocido puede ser vista en cada movimiento de la vida. La consciencia implica un ser consciente, un objeto de consciencia y el hecho de ser consciente. A eso que es consciente yo lo llamo una persona. Una persona vive en un mundo, es una parte de él, afecta al mundo y es afectada por él.

Maharaj: ¿Por qué no indaga usted cuán reales son el mundo y la persona?

Int: ¡Oh, no! No necesito indagar. Me basta con que la persona no sea menos real que el mundo en que la persona existe.

Mah: ¿Entonces cuál es la cuestión?

Int: ¿Son las personas reales, y los universales conceptuales, o son reales los universales y las personas imaginarias?

Mah: Ni unos ni otros son reales.

Int: Ciertamente, yo soy suficientemente real como para merecer su respuesta y soy una persona.

Mah: No cuando está dormido.

Int: La sumersión no es ausencia. Incluso cuando estoy dormido, yo soy.

Mah: Para ser una persona usted debe ser consciente de usted mismo. ¿Lo es usted siempre?

Int: No cuando estoy dormido, por supuesto, ni cuando estoy en un desvanecimiento, o drogado.

Mah: ¿Durante sus horas de vigilia es usted continuamente consciente de usted mismo?

Int: No, a veces estoy mentalmente ausente, o simplemente absorto.

Mah: ¿Es usted una persona en los vacíos de consciencia de usted mismo?

Int: Por supuesto yo soy la misma persona en todo eso. Me acuerdo de cómo fui ayer y el año pasado —definitivamente, yo soy la misma persona.

Mah: ¿De modo que, para ser una persona, usted necesita la memoria?

Int: Por supuesto.

Mah: Y sin la memoria, ¿qué es usted?

Int: Una memoria incompleta entraña una personalidad incompleta. Sin memoria yo no puedo existir como una persona.

Mah: Ciertamente usted puede existir sin memoria. Usted existe así —en el sueño profundo.

Int: Solo en el sentido de permanecer vivo. No como una persona.

Mah: Puesto que usted admite que como una persona usted tiene solo una existencia intermitente, ¿puede usted decirme lo que es usted en los intervalos entre sus experiencias de usted mismo como una persona?

Int: Yo soy, pero no como persona. Puesto que yo no soy consciente de mí mismo en los intervalos, solo puedo decir que yo existo, pero no como persona.

Mah: ¿Podemos llamarlo existencia impersonal?

Int: Yo lo llamaría más bien existencia inconsciente; yo soy, pero no sé que yo soy.

Mah: Usted lo ha dicho ahora: «Yo soy pero no sé que yo soy» ¿Le sería a usted posible decirlo cuando está usted inconsciente?

Int: No, no podría.

Mah: Usted solo puede describirlo en el pretérito pasado: «Yo no sabía. Yo estaba inconsciente» en el sentido de no recordar.

Int: Habiendo estado inconsciente, ¿cómo podría yo recordar, y qué?

Mah: ¿Estaba usted realmente inconsciente, o usted solo no recuerda?

Int: ¿Cómo puedo saberlo?

Mah: Considérelo. ¿Recuerda usted cada segundo de ayer?

Int: Por supuesto, no.

Mah: ¿Estuvo usted entonces inconsciente?

Int: Por supuesto, no.

Mah: ¿Así pues, usted es consciente y sin embargo no recuerda?

Int: Sí.

Mah: Quizás usted fue consciente en el sueño profundo y sólo no recuerda.

Int: No, yo no era consciente. Yo estaba dormido. No me comportaba como una persona consciente.

Mah: Nuevamente, ¿cómo lo sabe usted?

Int: Me lo han dicho así quienes me han visto dormido.

Mah: Todo lo que ellos pueden testificar es que le han visto a usted yaciendo tranquilamente con los ojos cerrados y respirando regularmente. Ellos no podrían saber si usted estaba consciente o no. Su única prueba (de usted) es su propia memoria. ¡Es una prueba bien incierta!.

Int: Sí, admito que según mis propios términos yo soy una persona solo durante mis horas de vigilia. Lo que soy entre tanto, yo no lo sé.

Mah: ¡Al menos usted sabe que no sabe! Puesto que usted pretende no ser consciente en los intervalos entre las horas de vigilia, deje a los intervalos en paz. Consideremos solo las horas de vigilia.

Int: Yo soy la misma persona en mis sueños.

Mah: De acuerdo. Considerémoslos juntos —vigilia y sueño. La diferencia está solo en la continuidad. Si sus sueños fueran consistentemente continuos, trayendo noche tras noche los mismos entornos y las mismas gentes, usted sería incapaz de saber cual es la vigilia y cual es el sueño. En adelante, cuando hablemos del estado de vigilia, incluiremos también el estado de sueño.

Int: De acuerdo. Yo soy persona sólo en una relación consciente con un mundo.

Mah: ¿Son esenciales el mundo y la relación consciente para que usted sea una persona?

Int: Incluso tabicado en una cueva, yo sigo siendo una persona.

Mah: Eso implica un cuerpo y una cueva. Y un mundo en el que puedan existir.

Int: Sí, puedo verlo. El mundo y la consciencia del mundo son esenciales para mi existencia como una persona.

Mah: Eso hace de la persona una parte del mundo, o viceversa. Los dos son uno.

Int: La consciencia está sola. La persona y el mundo aparecen en la consciencia.

Mah: Usted ha dicho: aparecen. ¿Podría usted agregar: desaparecen?

Int: No, no puedo. Yo solo puedo ser consciente de mí y de la aparición de mi mundo. Como una persona, yo no puedo decir: «el mundo no es». Sin un mundo yo no estaría aquí para decirlo. Debido a que hay un mundo, yo estoy aquí para decir: «hay un mundo».

Mah: Quizás es todo lo contrario. Debido a que usted es, hay un mundo.

Int: Para mí una tal afirmación no tiene sentido.

Mah: Su ausencia de sentido puede desaparecer en la investigación.

Int: ¿Dónde comenzamos?

Mah: Todo lo que yo sé es que todo lo que depende, no es real. Lo real es verdaderamente independiente. Puesto que la existencia de la persona depende de la existencia del mundo y está circunscrita y definida por el mundo, no puede ser real.

Int: No puede ser un sueño, ciertamente.

Mah: Incluso un sueño tiene existencia, cuando es apercibido y gozado, o padecido. Todo lo que usted piensa y siente tiene ser. Pero puede no ser lo que usted cree que es. Lo que usted piensa que es una persona puede ser algo completamente diferente.

Int: Yo soy lo que sé que yo soy.

Mah: ¡Usted no puede decir que usted es lo que usted piensa que es! Sus ideas sobre usted mismo cambian de día en día y de momento en momento. Su imagen de usted mismo es la cosa más cambiante que usted tiene. Es sumamente vulnerable, y está a merced de cualquier recién llegado. Una privación, la pérdida de un trabajo, un insulto, y su imagen de usted mismo, a la que usted llama su persona, cambia profundamente. Para saber lo que usted es, usted debe investigar y saber primero lo que usted no es. Y para saber lo que usted no es, usted debe observarse cuidadosamente, rechazando todo lo que no está necesariamente con el hecho básico: «yo soy». Las ideas: Yo nací en un lugar determinado, a una hora determinada, de mis padres, y ahora soy fulano, que vive en, casado con, padre de, empleado por, etc., no son inherentes a la sensación de «yo soy». Nuestra actitud usual es de «yo soy esto». Separe consistente y perseverantemente el «yo soy» de «esto» o «eso», y trate de sentir lo que significa ser, sólo ser, sin ser «esto» o «eso». Todos nuestros hábitos van contra ello y la tarea de combatirlos es larga y dura a veces, pero una clara comprensión ayuda mucho. Cuanto más claramente comprenda usted que en el nivel de la mente usted sólo puede ser descrito en términos negativos, tanto más rápidamente llegará usted al final de su búsqueda y realizará su ser ilimitado.


19

La Realidad está en la Objetividad

Interlocutor: Yo soy pintor y me gano la vida pintando cuadros. ¿Tiene esto algún valor desde el punto de vista espiritual?

Mah: Cuando pinta, ¿en qué piensa usted?

Int: Cuando pinto, hay solo la pintura y yo.

Mah: ¿Qué está haciendo usted ahí?

Int: Pinto.

Mah: No, usted no pinta. Usted ve que la pintura adelanta. Usted solo está observando, todo lo demás acontece.

Int: ¿El cuadro se está pintando por sí solo? ¿O hay algún mí mismo más profundo o algún Dios que está pintando?

Mah: La consciencia misma es el pintor más grande. El mundo entero es un cuadro.

Int: ¿Quién pintó el cuadro del mundo?

Mah: El pintor está en el cuadro.

Int: ¡El cuadro está en la mente del pintor y el pintor está en el cuadro, el cual está en la mente del pintor que a su vez está en el cuadro! ¿No es absurda esta infinitud de estados y de dimensiones? Desde el momento en que hablamos del cuadro que está en la mente, la cual está ella misma en el cuadro, llegamos a una sucesión sin fin de presenciadores, donde el presenciador más alto presencia al más bajo. ¡Es como estar entre dos espejos y sorprenderse de la muchedumbre!

Mah: Completamente cierto, solo usted y el doble espejo son. Entre los dos, sus formas y sus nombres son innumerables.

Int: ¿Cómo ve usted el mundo?

Mah: Yo veo a un pintor pintando un cuadro. Al cuadro lo llamo el mundo, al pintor lo llamo Dios. Yo no soy ni uno ni otro. Yo no creo, ni tampoco soy creado. Yo contengo todo, nada me contiene.

Int: Cuando veo un árbol, un rostro, una puesta de sol, el cuadro es perfecto. Cuando cierro mis ojos, la imagen en mi mente es desvaída y borrosa. Si es mi mente la que proyecta el cuadro, ¿por qué necesito abrir los ojos para ver una bella flor y con los ojos cerrados la veo vagamente?

Mah: Eso se debe a que sus ojos externos son mejores que sus ojos internos. Su mente está toda vuelta hacia fuera. Cuando usted aprenda a observar su mundo mental, usted lo encontrará aún más colorido y perfecto que el que puede proporcionar el cuerpo. Por supuesto, usted necesitará algún entrenamiento. ¿Pero por qué discutir? Usted imagina que el cuadro debe provenir del pintor que lo pintó efectivamente. Usted busca constantemente orígenes y causas. La causalidad está solo en la mente; la memoria da la ilusión de continuidad y la repetitividad crea la idea de causalidad. Cuando las cosas acontecen juntas repetidamente, nosotros tendemos a ver un lazo causal entre ellas. Eso crea un hábito mental, pero un hábito no es una necesidad.

Int: Usted acaba de decir que el mundo está hecho por Dios.

Mah: Recuerde que el lenguaje es un instrumento de la mente; está hecho por la mente para la mente. Una vez que usted admite una causa, entonces Dios es la última causa y el mundo el efecto. Son diferentes, pero no separados.

Int: Las gentes hablan de ver a Dios.

Mah: Cuando usted ve el mundo usted ve a Dios. No hay ningún ver a Dios, aparte del mundo. Más allá del mundo, ver a Dios es ser Dios. La luz por la cual usted ve el mundo, que es Dios, es la pequeña chispa: «yo soy», aparentemente tan pequeña, y sin embargo lo primero y lo último en todo acto de conocimiento y de amor.

Int: ¿Debo ver el mundo para ver a Dios?

Mah: ¿Y cómo si no? Ningún mundo, ningún Dios.

Int: ¿Y qué queda?

Mah: Usted queda, como ser puro.

Int: ¿Y qué devienen el mundo y Dios?

Mah: Ser puro (avyakta).

Int: ¿Es lo mismo que la Gran Expansión (paramakasha)?

Mah: Usted puede llamarlo así. Las palabras no importan, pues no lo alcanzan. Retroceden en profunda negación.

Int: ¿Cómo puedo yo ver el mundo como Dios? ¿Qué quiere decir ver el mundo como Dios?

Mah: Es como entrar en una habitación obscura. Usted no ve nada —usted puede tocar, pero usted no ve— ningún color, ningún contorno. La ventana se abre y la habitación se inunda de luz. Colores y formas vienen al ser. La ventana es el dador de luz, pero no su fuente. El sol es la fuente. Similarmente, la materia es como la habitación oscura; la consciencia —la ventana— inunda la materia de sensaciones y de percepciones, y lo supremo es el sol, la fuente de la materia y de la luz. La ventana puede estar cerrada, o abierta, el sol brilla siempre. Eso es toda la diferencia para la habitación, pero no para el sol. Sin embargo, todo esto es secundario para la pequeña cosa que es el «yo soy». Sin el «yo soy» no hay nada. Todo conocimiento es sobre el «yo soy». Las ideas falsas sobre este «yo soy» conducen a la esclavitud, el conocimiento justo conduce a la liberación y a la felicidad.

Int: ¿Es «yo soy» y «hay» lo mismo?

Mah: «Yo soy» denota lo interior, «hay» —lo exterior. Ambos se basan en la sensación de ser.

Int: ¿ Es lo mismo que la experiencia de la existencia?

Mah: Existir significa ser algo, una cosa, un sentimiento, un pensamiento, una idea. Toda existencia es particular. Solo ser es universal, en el sentido de que cada ser es compatible con todos los demás seres. Las existencias chocan, ser —nunca. Existencia significa devenir, cambio, nacimiento y muerte y nacimiento otra vez, mientras que en ser hay paz silente.

Int: Si yo he creado el mundo, ¿por qué lo he hecho malo?

Mah: Cada uno vive en su propio mundo. No todos los mundos son igualmente buenos o malos.

Int: ¿Qué determina la diferencia?

Mah: La mente que proyecta el mundo, lo colorea a su propio modo. Cuando usted encuentra a un hombre, es un extraño. Cuando usted se casa con él, deviene su propio sí mismo de usted. Cuando usted se pelea, deviene su enemigo. Es la actitud de su mente la que determina lo que él es para usted.

Int: Yo puedo ver que mi mundo es subjetivo. ¿Eso lo hace también ilusorio?

Mah: Es ilusorio mientras es subjetivo y solo en esa medida. La realidad está en la objetividad.

Int: ¿Qué significa objetividad? Usted ha dicho que el mundo es subjetivo y ahora usted habla de objetividad. ¿No es todo subjetivo?

Mah: Todo es subjetivo, pero lo real es objetivo.

Int: En qué sentido?

Mah: No depende de los recuerdos ni de las expectativas, de los deseos ni de los temores, de los agrados ni de los desagrados. Todo se ve como es.

Int: ¿Es lo que usted llama el cuarto estado (turiya)?

Mah: Llámelo como usted quiera. Es sólido, firme, sin cambio, sin comienzo ni fin, siempre nuevo, siempre fresco.

Int: ¿Cómo se alcanza?

Mah: La no deseación y la ausencia de temor le llevarán a usted allí.


20

Lo Supremo es Más Allá de Todo

Interlocutor: Usted dice, la realidad es una. La unicidad, la unidad, es el atributo de la persona. ¿Es entonces la realidad una persona, con el universo como su cuerpo?

Maharaj: Todo lo que usted puede decir será a la vez verdadero y falso. Las palabras no llegan más allá de la mente.

Int: Yo sólo estoy intentando comprender. Usted está hablándonos de la Persona, el Sí mismo y lo Supremo (vyakti, vyakta, avyakta). La luz de la Presenciación Pura, (prajna) enfocada como «yo soy» en el Sí mismo (jivatma), ilumina como consciencia (chetana) la mente (antahkarana), y como vida (prana) vitaliza el cuerpo (deha). Todo esto está muy bien hasta donde llegan las palabras. Pero cuando se trata de distinguir en mí mismo la persona del Sí mismo, y el Sí mismo de lo Supremo, todo es confuso.

Mah: La persona no es nunca el sujeto. Usted puede ver una persona, pero usted no es la persona. Usted es siempre lo Supremo que aparece en un punto dado del tiempo y del espacio como el presenciador, un puente entre la presenciación pura de lo Supremo y la consciencia múltiple de la persona.

Int: Cuando me miro a mí mismo, encuentro que soy varias personas que luchan entre sí por el uso del cuerpo.

Mah: Corresponden a las diferentes tendencias (samskara) de la mente.

Int: ¿Puedo hacer la paz entre ellas?

Mah: ¿Cómo va a poder usted? ¡Son tan contradictorias! Véalas como son —meros hábitos de pensamientos y de sentimientos, paquetes de recuerdos y de impulsos.

Int: No obstante, todas ellas dicen «yo soy».

Mah: Únicamente porque usted se identifica con ellas. Una vez que usted se da cuenta de que nada de cuanto aparece ante usted puede ser usted, ni puede decir «yo soy», usted está liberado de todas su «personas» y de sus demandas. La sensación de «yo soy» es suya propia. Usted no puede separarse de ella, pero usted puede impartírsela a algo, como cuando usted dice: yo soy joven, yo soy rico, etc. Tales autoidentificaciones son patentemente falsas y son la causa de esclavitud.

Int: Ahora puedo comprender que yo no soy la persona sino eso que, cuando se refleja en la persona, le da una sensación de ser. Ahora, ¿qué hay sobre lo Supremo? ¿De qué modo me conozco yo a mí mismo como lo Supremo?

Mah: La fuente de la consciencia no puede ser un objeto en la consciencia. Conocer la fuente es ser la fuente. Cuando usted se da cuenta de que usted no es la persona sino el presenciador puro y calmo, y de que la presenciación inmutable es su ser mismo, usted es el ser. Es la fuente, la Posibilidad Inagotable.

Int: ¿Hay muchas fuentes o una sola para todo?

Mah: Depende de cómo lo considere usted, desde qué extremidad. Los objetos en el mundo son muchos, pero el ojo que los ve es uno. Lo más alto aparece siempre como uno para lo más bajo, y lo más bajo como múltiple para lo más alto.

Int: ¿Las formas y los nombres son todos de uno y el mismo Dios?

Mah: Nuevamente, todo depende de cómo usted lo considere. En el nivel verbal todo es relativo. Lo absoluto debe ser experimentado, no discutido.

Int: ¿Cómo se experimenta lo Absoluto?

Mah: No es un objeto que pueda reconocerse y almacenarse en la memoria. Está más bien en el presente y en la sensación. Tiene que ver más con el «cómo» que con el «qué». Está en la cualidad, en el valor; siendo la fuente de todo, está en todo.

Int: Si es la fuente, ¿porqué y cómo se manifiesta?

Mah: Da nacimiento a la consciencia. Todo lo demás está en la consciencia.

Int: ¿Porqué hay tantos centros de consciencia?

Mah: El universo objetivo (mahadakasha) está en constante movimiento, proyectando y disolviendo innumerables formas. Siempre que se infunde vida (prana) en una forma, la consciencia (chetana) aparece por reflejo de la presenciación en la materia.

Int: ¿Cómo es afectado lo Supremo?

Mah: ¿Qué puede afectarlo y cómo? La fuente no es afectada por los vaivenes del río ni tampoco lo es el metal —por la forma de la joya. ¿Es afectada la luz por la imagen en la pantalla? Lo Supremo hace todo posible, eso es todo.

Int: ¿Cómo es que algunas cosas acontecen y otras no?

Mah: Buscar las causas es un pasatiempo de la mente. No hay ninguna dualidad de causa y efecto. Todo es su propia causa.

Int: ¿No es posible entonces ninguna acción intencional?

Mah: Todo lo que digo es que la consciencia contiene todo. En la consciencia todo es posible. Usted puede tener causas, si usted así lo quiere, en su mundo. Otro puede contentarse con una sola causa —la voluntad de Dios. La causa raíz es sólo una: la sensación de «yo soy».

Int: ¿Cuál es el lazo entre el Sí mismo (Vyakta) y lo Supremo (Avyakta)?

Mah: Desde el punto de vista del sí mismo el mundo es lo conocido, lo Supremo —lo No conocido. Lo No conocido da nacimiento a lo conocido, pero permanece No conocido. Lo conocido es infinito, pero lo No conocido es una infinitud de infinitos. Lo mismo que un rayo de luz no se ve nunca a menos de que sea interceptado por las motas de polvo, así lo Supremo hace todo conocido, permaneciendo ello mismo No conocido.

Int: ¿Quiere eso decir que lo No conocido es inaccesible?

Mah: Oh, no. Lo Supremo es lo más fácil de alcanzar, pues es su verdadero ser (de usted). Basta con dejar de pensar y no desear nada, sino lo Supremo.

Int: ¿Y si no deseo nada, ni siquiera lo Supremo?

Mah: Entonces usted es como si estuviera muerto, o es lo Supremo.

Int: El mundo está lleno de deseos. Todo el mundo desea una cosa u otra. ¿Quién es el deseador? ¿La persona o el sí mismo?

Mah: El sí mismo. Todos los deseos, santos y no santos, vienen del sí mismo, todos ellos penden de la sensación de «yo soy».

Int: Yo puedo comprender los deseos santos (satyakama) que emanan del sí mismo. Pueden ser la expresión del aspecto de felicidad de Satchitananda (Ser—Presenciación—Felicidad) del Sí mismo. ¿Pero por qué los deseos no santos?

Mah: Todos los deseos apuntan a la felicidad. Su forma y cualidad dependen de la psique (antahkarana). Donde predomina la inercia (tamas), encontramos perversiones. Con la energía (rajas), surgen las pasiones. Con la lucidez (sattva) el motivo detrás del deseo es la buena voluntad, la compasión, el impulso a hacer feliz más bien que a ser feliz. Pero lo Supremo es más allá de todo, y debido a su infinita permeabilidad, todos los deseos poderosos pueden ser cumplidos.

Int: ¿Cuáles deseos son poderosos?

Mah: Los deseos que destruyen a sus sujetos, u objetos, o que no se aplacan al ser satisfechos son contradictorios en sí mismos y no pueden ser cumplidos. Solo los deseos motivados por amor, buena voluntad y compasión son beneficiosos tanto para el sujeto como para el objeto y pueden ser satisfechos.

Int: Todos los deseos son penosos, tanto los santos como los no santos.

Mah: No son lo mismo y el sufrimiento tampoco es el mismo. La pasión es penosa, la compasión —nunca. El universo entero se esfuerza para cumplir un deseo nacido de la compasión.

Int: ¿Lo supremo se conoce a sí mismo? ¿Es lo Impersonal consciente?

Mah: La fuente de todo tiene todo. Todo lo que brota de ella debe estar ya allí en forma de semilla. Y de la misma manera que una semilla es la última de innumerables semillas y contiene la experiencia y la promesa de innumerables bosques, así lo No conocido contiene todo lo que fue o podría haber sido y todo lo que será o podría ser. La totalidad del campo del devenir está abierto y accesible; el pasado y el futuro coexisten en el eterno ahora.

Int: ¿Está usted viviendo en lo Supremo No Conocido?

Mah: ¿Dónde, si no?

Int: ¿Qué le hace a usted decir eso?

Mah: Ningún deseo surge nunca en mi mente.

Int: ¿Es usted entonces inconsciente?

Mah: ¡Por supuesto que no! Yo soy plenamente consciente, pero puesto que ningún deseo o temor entra en mi mente, hay silencio perfecto.

Int: ¿Quién conoce el silencio?

Mah: El silencio se conoce a sí mismo. Es el silencio de la mente silente, cuando las pasiones y los deseos están silentes.

Int: ¿Experimenta usted deseos ocasionalmente?

Mah: Los deseos son sólo ondas en la mente. Usted conoce una onda cuando la ve. Un deseo es sólo una cosa entre muchas. Yo no siento ningún impulso de satisfacerlos, no hay necesidad de emprender ninguna acción al respecto. La liberación del deseo significa esto: la compulsión de satisfacer está ausente.

Int: ¿Por qué surgen los deseos?

Mah: Debido a que usted imagina que usted ha nacido, y que usted morirá si no cuida usted de su cuerpo. El deseo de existencia en el cuerpo es la causa raíz de la aflicción.

Int: Sin embargo, hay muchos jivas metidos en cuerpos. Ciertamente no puede ser un error de juicio. Debe haber un propósito. ¿Cuál podría ser?

Mah: Para conocerse, el sí mismo debe enfrentarse con su opuesto —el no sí mismo. Los deseos conducen a la experiencia. La experiencia conduce a la discriminación, al desapego, al conocimiento de sí mismo —a la liberación. ¿Y qué es la liberación después de todo? Saber que usted es más allá del nacimiento y de la muerte. Al olvidar quien es usted y al imaginarse a usted mismo como una criatura mortal, usted se ha creado tanta aflicción que tiene usted que despertar, como de un mal sueño.

La indagación también le despierta a usted. Usted no necesita esperar al sufrimiento; indagar en la felicidad es mejor, pues la mente está en armonía y en paz.

Int: ¿Quién es exactamente el experimentador último —el Sí mismo o lo No Conocido?

Mah: El Sí mismo, por supuesto.

Int: ¿Por qué introducir entonces la noción de lo Supremo No conocido?

Mah: Para explicar el Sí mismo.

Int: ¿Pero hay algo más allá del Sí mismo?

Mah: Fuera del Sí mismo no hay nada. Todo es uno y todo está contenido en «yo soy». En los estados de vigilia y de sueño es la persona. En el sueño profundo y en turiya es el Sí mismo. Más allá de la alerta atención de turiya hay la gran paz silente de lo Supremo. Pero de hecho todo es uno en esencia y relativo en apariencia. En la ignorancia el veedor deviene lo visto y en la sabiduría es la visión.

¿Pero por qué interesarse en lo Supremo? Conozca al conocedor y todo será conocido.


21

¿Quién soy yo?

Interlocutor: Se nos aconseja que adoremos a la realidad personificada como Dios o como el Hombre Perfecto. Se nos dice que no intentemos la adoración de lo absoluto, porque es muy difícil para una consciencia centrada en el cerebro.

Maharaj: La Verdad es simple y abierta a todos. ¿Por qué la complica usted? La Verdad es benigna y amable. Incluye todo, acepta todo, purifica todo. Es la no verdad lo que es difícil y una fuente de aflicción. Siempre está deseando, esperando, exigiendo. Siendo falsa, está vacía, siempre en busca de confirmación y de reafirmación. Tiene miedo de indagar y evita indagar. Se identifica con cualquier soporte, por débil y momentáneo que sea. Todo lo que logra lo pierde, y pide más y más. Por lo tanto, no ponga usted ninguna fe en lo consciente. Nada de lo que usted puede ver, sentir o pensar es tal. Ni siquiera el pecado y la virtud, el mérito y el demérito son lo que parecen. Usualmente lo malo y lo bueno son un asunto de convención y de costumbre y se les elude o se les acoge acordemente a como se usen las palabras.

Int: ¿No hay deseos buenos y malos, deseos elevados y bajos?

Mah: Todos los deseos son malos, peros algunos son peores que otros. Cualquier deseo que persiga usted, siempre le aportará a usted aflicción.

Int: ¿Incluso el deseo de liberarse del deseo?

Mah: ¿Por qué desear? Desear un estado de liberación del deseo no le liberará a usted. Nada puede liberarle a usted, porque usted es libre. Véase a usted mismo con claridad sin deseo, eso es todo.

Int: Lleva tiempo conocerse a uno mismo.

Mah: ¿Cómo puede el tiempo ayudarle a usted. El tiempo es una sucesión de momentos; cada momento aparece de la nada y desaparece en la nada, para no reaparecer jamás. ¿Cómo puede usted construir sobre algo tan efímero?

Int: ¿Qué es permanente?

Mah: Mírese a usted mismo para lo permanente. Bucee profundamente adentro y encuentre lo que es real en usted.

Int: ¿Cómo buscarme a mí mismo?

Mah: Acontezca lo que acontezca, le acontece a usted. Haga usted lo que haga, el hacedor está en usted. Encuentre al sujeto de todo lo que usted es como persona.

Int: ¿Qué otra cosa puedo ser?

Mah: Encuentre. Incluso si yo le digo a usted que usted es el presenciador, el observador silente, esto no significará nada para usted, a menos de que usted encuentre la vía hacia su propio ser.

Int: Esta es mi pregunta: ¿Cómo encontrar la vía hacia el propio ser de uno?

Mah: Abandone todas las preguntas excepto una: «¿Quién soy yo»? Después de todo, el único hecho del que usted está seguro es que usted es. El «yo soy» es cierto. El «yo soy esto» no lo es. Esfuércese usted por encontrar lo que usted es en realidad.

Int: No he hecho otra cosa durante los últimos 60 años.

Mah: ¿Qué hay de malo en esforzarse? ¿Por qué buscar resultados? El esfuerzo mismo es su naturaleza real.

Int: Esforzarse es penoso.

Mah: Usted lo hace penoso al buscar resultados. Esfuércese sin buscar, esfuércese sin codicia.

Int: ¿Por qué Dios me ha hecho como yo soy?

Mah: ¿De qué Dios está usted hablando? ¿Qué es Dios? ¿Acaso no es la luz misma por la cual usted hace la pregunta? «Yo soy» mismo es Dios. La búsqueda misma es Dios. Al buscar usted descubre que usted no es ni el cuerpo ni la mente, y que el amor del sí mismo en usted es por el sí mismo en todo. Los dos son uno. La consciencia en usted y la consciencia en mí, aparentemente dos, una en realidad, busca la unidad y eso es amor.

Int: ¿Cómo voy a encontrar ese amor?

Mah: ¿Qué ama usted ahora? El «yo soy». Déle su corazón y su mente, no piense en nada más. Esto, cuando es sin esfuerzo y natural, es el estado más alto. En él, el amor mismo es el amante y el amado.

Int: Todo el mundo quiere vivir, existir. ¿No es esto amor de sí mismo?

Mah: Todos los deseos tienen su fuente en el sí mismo. La cuestión es elegir el deseo justo.

Int: Lo que es justo y lo que es injusto varía con el hábito y la costumbre. Los modelos varían con las sociedades.

Mah: Deseche todos los modelos tradicionales. Déjelos para los hipócritas. Solo lo que le libera a usted del deseo, del miedo y de las ideas falsas es bueno. Mientras que usted se inquiete por el pecado y la virtud usted no tendrá paz.

Int: Estoy de acuerdo con que el pecado y la virtud son normas sociales. Pero puede haber también pecados y virtudes espirituales. Por espiritual quiero decir lo absoluto. ¿Hay una cosa tal como el pecado absoluto o la virtud absoluta?

Mah: El pecado y la virtud se refieren solo a una persona. Sin una persona pecadora o virtuosa, ¿qué es el pecado o la virtud? En el nivel de lo absoluto no hay personas; el océano de la presenciación pura no es ni virtuoso ni pecador. El pecado y la virtud son invariablemente relativos.

Int: ¿Puedo deshacerme de tales nociones innecesarias?

Mah: No mientras usted piense que usted es una persona.

Int: ¿Por cuál signo sabré que estoy más allá del pecado y de la virtud?

Mah: Cuando usted esté libre de todo deseo y de todo temor, libre de la idea misma de que usted es una persona. Alimentar las ideas: «Yo soy un pecador, yo no soy un pecador», es pecado. Identificarse uno mismo con lo particular es todo el pecado que hay. Lo impersonal es real, lo persona aparece y desaparece. «Yo soy» es el Ser impersonal. «Yo soy esto» es la persona. La persona es relativa y el Ser puro —fundamental.

Int: Ciertamente el Ser puro no es inconsciente, ni está desprovisto de discriminación. ¿Cómo puede estar más allá del pecado y de la virtud? Díganos, por favor, ¿tiene inteligencia o no?

Mah: Todas estas preguntas surgen de su creencia de que usted mismo es una persona. Vaya usted más allá de lo personal y vea.

Int: ¿Qué quiere decir usted exactamente cuando me pide que deje de ser una persona?

Mah: Yo no le pido a usted que deje usted de ser —eso no está en su poder. Yo solo le pido que deje usted de imaginar que usted ha nacido, que tiene padres, que tiene un cuerpo, que morirá y así sucesivamente. Inténtelo, comience —no es tan difícil como usted piensa.

Int: Pensarse uno mismo como lo personal es el pecado de lo impersonal.

Mah: ¡He aquí de nuevo el punto de vista personal! ¿Por qué insiste usted en manchar lo impersonal con sus ideas de pecado y de virtud? Simplemente, no se aplica. Lo impersonal no puede ser descrito en términos de bueno y de malo. Es Ser —Sabiduría —Amor —todo absoluto. ¿Dónde hay lugar aquí para el pecado? Y la virtud es solo lo opuesto del pecado.

Int: Hablamos de la virtud divina.

Mah: La verdadera virtud es la naturaleza divina (swarupa). Lo que usted es realmente, es su virtud. Pero lo opuesto del pecado, que usted llama virtud, es solo obediencia nacida del temor.

Int: ¿Entonces, por qué se esfuerzan todos en ser buenos?

Mah: Eso le mantiene a usted en movimiento. Usted sigue y sigue hasta que encuentra a Dios. Entonces Dios le toma a usted en Sí mismo —y le hace a usted como Él es.

Int: La misma acción se considera natural en un punto y pecado en otro. ¿Qué la hace pecaminosa?

Mah: Todo lo que usted hace contra su mejor conocimiento es un pecado.

Int: El conocimiento depende de la memoria.

Mah: Recordarse a usted mismo es virtud, olvidarse de usted mismo es pecado. Todo se reduce al lazo mental o psicológico entre el espíritu y la materia. Nosotros podemos llamar al lazo psique (antahkarana). Cuando la psique está cruda, sin desarrollar, completamente primitiva, está sujeta a groseras ilusiones. Cuando crece en amplitud y sensitividad, deviene un lazo perfecto entre la pura materia y el puro espíritu y da significado a la materia y expresión al espíritu.

Hay el mundo material (muhadakash) y el espiritual (paramakash). Entre ambos está la mente universal (chidakash), la cual es también el corazón universal (premakash). Es sabio el amor que hace a los dos uno.

Int: Algunas gentes son estúpidas, otras son inteligentes. La diferencia está en su psique . Los maduros tienen más experiencia tras de sí. Lo mismo que un niño crece comiendo y bebiendo, durmiendo y jugando, así también la psique del hombre se forma con todo lo que piensa y siente y hace, hasta que es suficientemente perfecta como para servir de puente entre el espíritu y el cuerpo. Como un puente permite el tráfico entre las dos orillas, así también la psique une la fuente y su expresión.

Mah: Llámelo amor. El puente es amor.

Int: Finalmente todo es experiencia. Todo lo que pensamos, sentimos, hacemos es experiencia. Detrás de ella está el experimentador. De modo que todo lo que nosotros conocemos consiste en éstos dos: el experimentador y la experiencia.. Pero los dos son realmente uno —el experimentador sólo es la experiencia. Sin embargo, el experimentador toma la experiencia como exterior a él. De la misma manera el espíritu y el cuerpo son uno; solo aparecen como dos.

Mah: Para el espíritu no hay ningún segundo.

Int: ¿A quién aparece entonces el segundo? A mí me parece que la cualidad es una ilusión inducida por la imperfección de la psique. Cuando la psique es perfecta, la dualidad ya no se ve.

Mah: Usted lo ha dicho.

Int: Sin embargo, todavía tengo que repetir mi misma simple pregunta: ¿quién hace la distinción entre pecado y virtud?

Mah: El que tiene un cuerpo, peca con el cuerpo, el que tiene una mente, peca con la mente.

Int: Ciertamente, la mera posesión de mente y cuerpo no empuja a pecar. Debe haber un tercer factor en la raíz de ello. Vuelvo una y otra vez a esta cuestión del pecado y la virtud, porque hoy día las gentes jóvenes insisten en que no hay ninguna cosa tal como el pecado, que uno no necesita ser escrupuloso y que debería seguir sin demora el deseo del momento. No quieren aceptar ni la tradición ni la autoridad y solo pueden ser influenciados por un pensamiento sólido y honesto.

Si se contienen de hacer algunas acciones, es por temor de la policía más bien que por convicción. Indudablemente, debe haber algo en lo que dicen, pues podemos ver como nuestros valores cambian de un lugar a otro y de un tiempo a otro. Por ejemplo —matar en la guerra es una gran virtud hoy y puede ser considerado un crimen horrible el próximo siglo.

Mah: Un hombre que se mueve con la tierra experimentará necesariamente los días y las noches. El que está con el sol no conocerá ninguna oscuridad. Mi mundo no es el suyo. Como yo lo veo, todos ustedes están actuando en un escenario. No hay ninguna realidad en sus idas y venidas. ¡Y sus problemas son tan irreales!

Int: Quizás somos sonámbulos, o estamos sometidos a pesadillas. ¿No hay nada que usted pueda hacer?

Mah: Lo estoy haciendo. He entrado en su estado semejante al sueño para decirles a ustedes —«Dejen de hacerse daño a ustedes mismos y a los demás, dejen de sufrir, despierten»

Int: ¿Por qué entonces no nos despertamos?

Mah: Ustedes lo harán. Yo no fracasaré. Puede llevar algún tiempo. Cuando ustedes comiencen a cuestionar su sueño, el despertar no estará lejos.


22

La Vida es Amor y el Amor es Vida

Interlocutor: ¿Es siempre consciente la práctica del Yoga? ¿O puede ser completamente inconsciente, por debajo del umbral de la presenciación?

Mah: En el caso de un principiante la práctica del Yoga es a menudo deliberada y requiere gran determinación. Pero aquellos que lo han estado practicando sinceramente durante muchos años, están inmersos en la autorealización siempre, ya sean conscientes de ello o no. La sadhana inconsciente es sumamente efectiva debido a que es espontánea y regular.

Int: ¿Cuál es la situación del hombre que ha sido un sincero estudiante de Yoga durante algún tiempo y que después se ha desanimado y ha abandonado todos los esfuerzos?

Mah: Lo que un hombre parece hacer, o no hacer es a menudo engañoso. Su aparente letargia puede ser un acopio de fuerza. Las causas de nuestro comportamiento son muy sutiles. Uno no debe apresurarse a condenar, ni tampoco a elogiar. Recuerde que el Yoga es el trabajo del sí mismo interior (vyakta) sobre el sí mismo exterior (vyakti). Todo lo que el exterior hace lo hace meramente en respuesta al interior.

Int: No obstante, el exterior ayuda.

Mah: ¿Cómo puede ayudar y de qué manera? Tiene algún control sobre el cuerpo y puede mejorar su postura y su respiración. Sobre los pensamientos y sentimientos de la mente tiene poco dominio, pues él mismo es la mente. Es el interior (vyakta) el que controla al exterior (vyakti). Que el exterior obedezca será sabio y prudente.

Int: Si es el interior el que es finalmente responsable del desarrollo espiritual del hombre, ¿por qué se exhorta y se anima tanto al exterior?

Mah: El exterior puede ayudar manteniéndose sereno y libre del deseo y del temor. Usted puede haber notado que todo consejo al exterior es en forma de negaciones: no, detente, contente, renuncia, abandona, sacrifica, entrégate, ve lo falso como falso. Incluso la más pequeña descripción de la realidad que se da, se da a través de negaciones —«ni esto, ni eso» (neti, neti). Todos los positivos pertenecen al sí mismo interior, como todos los absolutos —a la Realidad.

Int: ¿Cómo distinguimos el interior del exterior en la experiencia efectiva?.

Mah: El interior es la fuente de inspiración, el exterior es movido por la memoria. La fuente es irrastreable, mientras que toda memoria comienza en alguna parte. Así, el exterior es siempre determinado, mientras que el interior no puede ser atrapado en las palabras. El error de los estudiantes consiste en que imaginan que el interior es algo que se puede obtener, y en que olvidan que todo lo que es perceptible es transitorio, y por consiguiente irreal. Solo eso que hace la percepción posible, llámelo usted Vida o Brahman, o lo que usted quiera, es real.

Int: ¿Debe la Vida tener un cuerpo para su auto expresión?

Mah: El cuerpo busca vivir. No es la vida la que necesita el cuerpo; es el cuerpo el que necesita la vida.

Int: ¿Lo hace la vida deliberadamente?

Mah: ¿Actúa el amor deliberadamente? Sí y no. La vida es amor y el amor es vida. ¿Qué mantiene al cuerpo unido sino el amor? ¿Qué es el deseo, sino amor del sí mismo? ¿Qué es el miedo sino el impulso de protegerse? ¿Y qué es el conocimiento sino el amor de la verdad? Los medios y las formas pueden ser erróneos, pero el motivo detrás es siempre el amor —amor del mí mismo y de lo mío. El mí mismo y lo mío pueden ser pequeños o explotar y abarcar el universo, pero el amor permanece.

Int: La repetición del nombre de Dios es muy común en la India ¿Hay alguna virtud en ello?

Mah: Cuando usted conoce el nombre de una cosa, o de una persona, usted puede encontrarla fácilmente. Llamando a Dios por Su nombre, usted le hace venir a usted.

Int: ¿En cuál figura viene?

Mah: De acuerdo con lo que usted espera. Si acontece que usted es desafortunado y algún alma santa le da a usted un mantra para la buena suerte y usted lo repite con fe y devoción, su mala suerte no tendrá más remedio que cambiar. Una fe firme es más fuerte que el destino. El destino es el resultado de causas, en su mayor parte accidentales, y por lo tanto está entretejido de una manera muy suelta. La confianza y la buena esperanza lo vencerán fácilmente.

Int: Cuando se recita un mantra, ¿qué acontece exactamente?

Mah: El sonido del mantra crea la forma que incorporará el Sí mismo. El Sí mismo puede incorporar cualquier forma —y operar a través de ella. Después de todo, el Sí mismo se está expresando a sí mismo en la acción —y un mantra es primariamente energía en acción. Actúa sobre usted, actúa sobre su entorno.

Int: El mantra es tradicional. ¿Debe serlo?

Mah: Desde tiempos inmemoriales se creó un lazo entre ciertas palabras y las energías correspondientes, lazo reforzado por innumerables repeticiones. Es lo mismo que un camino a la hora de caminar. Es una vía fácil —sólo se necesita fe. Usted confía en que el camino le lleve a usted a su destino.

Int: En Europa no hay ninguna tradición de un mantra, excepto en algunas órdenes contemplativas. ¿Cuál es su utilidad para un joven occidental moderno?

Mah: Ninguna, a menos de que se sienta muy atraído. Para él el procedimiento adecuado es adherirse al pensamiento de que él es el fundamento de todo conocimiento, la presenciación inmutable y perenne de todo lo que acontece a los sentidos y a la mente. Si lo mantiene presente siempre, consciente y alerta, no dejará de quebrar los lazos de la no presenciación y emergerá a la vida pura, a la luz y al amor. La idea —«Yo soy solo el presenciador» purificará el cuerpo y la mente y abrirá el ojo de la sabiduría. Entonces el hombre va más allá de la ilusión y su corazón se libra de todos los deseos. Lo mismo que el hielo se convierte en agua y el agua en vapor, y el vapor se disuelve en el aire y desaparece en el espacio, así el cuerpo se disuelve en la presenciación pura (chidakash), y después en el ser puro (paramakash), que es más allá de toda existencia y no existencia.

Int: El hombre realizado come, bebe y duerme. ¿Qué le hace hacerlo?

Mah: El mismo poder que mueve el universo, le mueve también a él.

Int: Todos son movidos por el mismo poder: ¿cuál es la diferencia?

Mah: Sólo ésta: El hombre realizado sabe lo que los demás sólo oyen, pero no experimentan. Intelectualmente pueden parecer convencidos, pero en la acción ponen en evidencia su esclavitud, mientras que el hombre realizado es siempre acorde.

Int: Todo el mundo dice «yo soy». El hombre realizado también dice «yo soy». ¿Dónde está la diferencia?

Mah: La diferencia está en el significado que se da a las palabras «yo soy». En el hombre realizado la experiencia: «yo soy el mundo, el mundo es mío» es supremamente válida —piensa, siente y actúa integralmente y en unidad con todo lo que vive. Puede no conocer siquiera la teoría y la práctica de la realización de sí mismo y haber nacido y haber sido criado libre de nociones religiosas y metafísicas. Pero no tendrá la menor tacha en su comprensión y compasión.

Int: Yo pudo cruzarme con un mendigo, desnudo y hambriento y preguntarle: ¿quién es usted? Él puede responder: «Yo soy el Sí mismo Supremo». «Bien», diría yo, «Puesto que usted es el Sí mismo Supremo, cambie su estado presente» ¿Qué hará él?

Mah: Él le preguntará a usted: ¿Cuál estado? ¿Qué hay aquí que necesite cambio? ¿Qué hay de malo en mí?

Int: ¿Por qué respondería así?

Mah: Debido a que ya no está limitado por las apariencias, él no se identifica con el nombre y la forma. Usa su memoria, pero la memoria no puede usarle a él.

Int: ¿No se basa todo conocimiento en la memoria?

Mah: El conocimiento inferior —sí. El conocimiento más alto, el conocimiento de la Realidad, es inherente a la verdadera naturaleza del hombre.

Int: ¿Puedo decir que yo no soy aquello de lo que soy consciente, ni tampoco la consciencia misma?

Mah: Mientras usted sea un buscador, aférrese mejor a la idea de que usted es consciencia pura, libre de todo contenido. Ir más allá de la consciencia es el estado supremo.

Int: El deseo de realización, ¿se origina en la consciencia o más allá?

Mah: En la consciencia, por supuesto. Todo deseo nace de la memoria y está dentro del reino de la consciencia. Lo que es más allá está libre de todo esfuerzo. El deseo mismo de ir más allá de la consciencia está todavía en la consciencia.

Int: ¿Hay algún rastro, o huella, del más allá en la consciencia?

Mah: No, no puede haberlo.

Int: ¿Entonces cuál es el lazo entre los dos? ¿Cómo puede encontrarse un pasaje entre dos estados que no tienen nada en común? ¿No es la presenciación pura el lazo entre los dos?

Mah: Incluso la presenciación pura es una forma de consciencia.

Int: ¿Entonces qué hay más allá? ¿Vacuidad?

Mah: La vacuidad se refiere solo a la consciencia. Plenitud y vacuidad son términos relativos. Lo Real es verdaderamente más allá —más allá, no en relación a la consciencia, sino más allá de todas relaciones sean cuales fueren. La dificultad viene de la palabra «estado». Lo Real no es un estado de alguna otra cosa —no es un estado de la mente, o de la consciencia, o de la psique —no es algo que tiene un comienzo y un final, ser y no ser. Todos los opuestos están contenidos en ello —pero ello no está en el juego de los opuestos. Usted no debe tomarlo como el fin de una transición. Ello es ello mismo, después de que la consciencia como tal ya no es. Entonces las palabras «yo soy hombre», o «yo soy Dios» no tienen ningún significado. Solo en silencio y oscuridad puede ser oído y visto.


23

La Discriminación conduce al Desapego

Maharaj: Todos ustedes están empapados pues está lloviendo fuerte. En mi mundo siempre hace buen tiempo. No hay noche ni día, ni calor ni frío. Allí no me acosan ni inquietudes ni pesadumbres. Mi mente está libre de pensamientos, pues no hay ningún deseo que esclavice.

Interlocutor: ¿Hay dos mundos?

Mah: Su mundo es transitorio, cambiante. Mi mundo es perfecto, sin cambio. Usted puede decirme lo que le agrada a usted de su mundo —yo le escucharé cuidadosamente, incluso con interés, sin embargo no olvidaré un solo momento que su mundo no es, que usted está soñando.

Int: ¿Qué distingue su mundo del mío?

Mah: Mi mundo no tiene características por las cuales pueda ser identificado. Usted no puede decir nada sobre él. Yo soy mi mundo. Mi mundo es mí mismo. Es completo y perfecto. Toda impresión es borrada, toda experiencia —rechazada. Yo no necesito nada, ni siquiera a mí mismo, pues a mí mismo yo no me puedo perder.

Int: ¿Ni siquiera a Dios?

Mah: Todas estas ideas y distinciones existen solo en su mundo; en el mío no hay nada de tal. Mi mundo es único y muy simple.

Int: ¿Allí no acontece nada?

Mah: Todo lo que acontece en su mundo, solo allí tiene validez y evoca una respuesta. En mi mundo nada acontece.

Int: El hecho mismo de que usted experimente su propio mundo implica la dualidad inherente a toda experiencia.

Mah: Verbalmente —sí. Pero sus palabras no me alcanzan. El mío es un mundo no verbal. En su mundo lo no hablado no tiene ninguna existencia. En el mío —las palabras y sus contenidos no tienen ningún ser. En su mundo nada permanece, en el mío —nada cambia. Mi mundo es real, mientras que el suyo está hecho de sueños.

Int: Sin embargo estamos hablando.

Mah: La conversación está en su mundo. En el mío —hay silencio eterno. Mi silencio canta, mi vacuidad está llena, yo no carezco de nada. Usted no puede conocer mi mundo hasta que usted esté allí.

Int: Parece como si solo usted estuviera en su mundo.

Mah: ¿Cómo puede usted decir solo o no solo, cuando las palabras no se aplican? Por supuesto yo estoy sólo, porque yo soy todo.

Int: ¿Viene usted alguna vez a nuestro mundo?

Mah: ¿Qué es venir e ir para mí? Éstas son nuevamente palabras. Yo soy. ¿De dónde voy a venir y a dónde voy a ir?

Int: ¿De qué utilidad es su mundo para mí?

Mah: Usted debe considerar más minuciosamente su propio mundo, examínelo críticamente y, repentinamente, un día usted se encontrará en el mío.

Int: ¿Qué ganamos con ello?

Mah: Usted no gana nada. Usted deja atrás lo que no es suyo y encuentra lo que usted no ha perdido nunca —su ser propio.

Int: ¿Quién es el gobernante de su mundo?

Mah: Aquí no hay ningún gobernante ni ningún gobernado. No hay ninguna dualidad. Usted solo está proyectando sus propias ideas. Sus escrituras y sus dioses no tienen ningún significado aquí.

Int: Sin embargo, usted tiene todavía un nombre y una forma, y nuestra consciencia y actividad.

Mah: En su mundo yo aparezco así. En el mío yo solo tengo ser. Nada más. Ustedes son ricos con sus ideas de posesión, de cantidad y de cualidad. Yo soy completamente sin ideas.

Int: En mi mundo hay desórdenes, miseria y desesperación. Usted parece estar viviendo de algún ingreso oculto, mientras que yo debo esclavizarme para ganarme la vida.

Mah: Haga como usted quiera. Usted es libre de dejar su mundo por el mío.

Int: ¿Cómo se hace el paso?

Mah: Vea su mundo como es, no como usted imagina que es. La discriminación conducirá al desapego; el desapego asegurará la acción justa; la acción justa construirá el puente interior hacia su ser real. La acción es una prueba de seriedad. Haga usted lo que se le dice con diligencia y lealtad y todos los obstáculos se disolverán.

Int: ¿Es usted feliz?

Mah: En su mundo yo sería muy miserable. Despertarse, comer, hablar, dormir nuevamente —¡Qué fastidio!

Int: ¿De modo que usted ni siquiera quiere vivir?

Mah: Vivir, morir —¡qué insignificantes son estas palabras! Cuando usted me ve vivo, yo estoy muerto. Cuando usted piensa que estoy muerto, yo estoy vivo. ¡Cuán confuso está usted!

Int: ¿Cómo de indiferente es usted? ¿Todos los sufrimientos de nuestro mundo no son nada para usted?

Mah: Yo soy completamente consciente de sus aflicciones.

Int: ¿Entonces, qué hace usted por ellas?

Mah: No hay nada que yo necesite hacer. Ellas vienen y se van.

Int: ¿Se van por el hecho mismo de que usted les presta su atención?

Mah: Sí. La dificultad puede ser física, emocional o mental; pero es siempre individual. Las calamidades a gran escala son la suma de innumerables destinos individuales y lleva tiempo arreglarlo. Pero la muerte nunca es una calamidad.

Int: ¿Ni siquiera cuando se mata a un hombre?

Mah: La calamidad es para el matador.

Int: Con todo, parece que haya dos mundos, el mío y el suyo.

Mah: El mío es real, el suyo es solo de la mente.

Int: Imagine una roca y un agujero en la roca y una rana en el agujero. La rana puede pasar su vida en perfecta felicidad, sin apuros, sin trastornos. Fuera de la roca el mundo continúa. Si a la rana en el agujero se le hablara sobre el mundo exterior, diría: «No hay ninguna cosa tal. Mi mundo es de paz y de felicidad. Su mundo es solo una estructura verbal, no tiene ninguna existencia». Es lo mismo con usted. Cuando usted nos dice que nuestro mundo simplemente no existe, entonces no hay ningún terreno común para la discusión. O, tome otro ejemplo. Yo voy a un médico y me quejo de dolor de estómago. Él me examina y dice: «Usted está perfectamente». «Pero me duele» —digo. «Su dolor es mental» —afirma él. Yo digo «no me ayuda nada saber que mi dolor es mental. Usted es un médico, cúreme de mi dolor. Si usted no puede curarme, usted no es mi médico».

Mah: Completamente justo.

Int: Usted ha construido la vía, pero por falta de un puente no puede pasar ningún tren. Construya usted el puente.

Mah: No hay ninguna necesidad de un puente.

Int: Debe haber algún lazo entre su mundo y el mío.

Mah: No hay ninguna necesidad de un lazo entre un mundo real y un mundo imaginario, pues no puede haberlo.

Int: ¿Qué hemos de hacer entonces?

Mah: Investigue su mundo, aplíquele su mente, examínele críticamente, escrute todas sus ideas sobre él; eso bastará.

Int: El mundo es demasiado grande para la investigación. Todo lo que sé es que yo soy, que el mundo es, que el mundo me perturba y que yo perturbo al mundo.

Mah: Mi experiencia es que todo es felicidad. Pero el deseo de felicidad crea el sufrimiento. Así pues, la felicidad misma deviene la semilla del sufrimiento. La totalidad del universo del sufrimiento nace del deseo. Abandone usted el deseo de placer y usted no sabrá siquiera lo que es el sufrimiento.

Int: ¿Por qué debe ser el placer la semilla del sufrimiento?

Mah: Porque por causa del placer usted está cometiendo muchos pecados. Y los frutos del pecado son el sufrimiento y la muerte.

Int: Usted dice que el mundo no es de ninguna utilidad para nosotros —solo una tribulación. Yo siento que eso no puede ser así. Dios no está tan loco. A mí me parece que el mundo es una gran empresa para cambiar lo potencial en lo efectivo, la materia en vida, lo inconsciente en presenciación plena. Para realizar lo supremo, nosotros necesitamos la experiencia de los opuestos. Lo mismo que para construir un templo necesitamos piedra y mortero, hierro y madera, cristal y tejas, así también para convertir a un hombre en un sabio divino, un señor de la vida y de la muerte, se necesita el material de toda la experiencia. Al igual que una mujer va al mercado, compra provisiones de todo tipo, regresa a casa, cocina, hornea y alimenta a su señor, así también nosotros mismos nos horneamos lentamente en el fuego de la vida y alimentamos a nuestro Dios.

Mah: Bien, si usted piensa así, actúe en consecuencia. Alimente a su Dios.

Int: Un niño va a la escuela y aprende muchas cosas, que no le serán de ninguna utilidad más tarde. Pero en el curso del aprendizaje crece. De igual modo, nosotros pasamos a través de innumerables experiencias y las olvidamos todas, pero mientras tanto crecemos siempre. ¡Y qué es un jnani sino un hombre con un genio para la realidad! Este mundo mío no puede ser un accidente. Tiene sentido, debe haber un plan detrás de él. Mi Dios tiene un plan.

Mah: Si el mundo es falso, entonces el plan y su creador también son falsos.

Int: Nuevamente, usted niega el mundo. No hay ningún puente entre nosotros.

Mah: No hay ninguna necesidad de un puente. Su error consiste en su creencia de que usted ha nacido. Usted no ha nacido nunca ni nunca morirá, pero usted cree que usted nació en una cierta fecha y en un cierto lugar y que un cuerpo particular es suyo propio.

Int: El mundo es, yo soy. Estos son hechos.

Mah: ¿Por qué preocuparse del mundo antes de ocuparse de usted mismo? Usted quiere salvar el mundo, ¿no es así? ¿Puede usted salvar al mundo antes de salvarse a usted mismo? ¿Y qué significa ser salvado? ¿Salvado de qué? De la ilusión. La salvación es ver las cosas como son. Realmente yo no me veo a mí mismo vinculado a nadie ni a nada. Ni siquiera a un sí mismo, cualquier cosa que el sí mismo pueda ser. Yo permanezco siempre —no definido. Yo estoy dentro y más allá —íntimo e inabordable.

Int: ¿Cómo llegó usted a ello?

Mah: Por mi confianza en mi Gurú. Él me dijo: «Solo tú eres», y yo no dudé de él. Simplemente estuve indagando sobre ello, hasta que me di cuenta de que es absolutamente verdadero.

Int: ¿Convicción por repetición?

Mah: Por darme cuenta de mí mismo. Encontré que yo soy consciente y feliz absolutamente, y que solo por error yo pensaba que debía el «ser-consciencia-felicidad» al cuerpo y al mundo de los cuerpos.

Int: Usted no es un hombre instruido. Usted no ha leído mucho y lo que usted ha leído u oído, quizás no se contradecía. Yo estoy muy bien educado y he leído mucho, y he encontrado que los libros y los maestros se contradicen unos a otros irremediablemente. De aquí que todo lo que leo u oigo, lo tomo en un estado de duda. «Puede que así sea, o puede que no sea así» es mi primera reacción. Y como mi mente es incapaz de decidir lo que es verdadero y lo que no lo es, me quedo atrapado en mis dudas. En el Yoga una mente dubitativa es una tremenda desventaja.

Mah: Me alegra escucharlo; pero mi Gurú también me enseñó a dudar —de todo y absolutamente. Él me dijo: «niega la existencia a todo excepto a ti mismo». Por medio del deseo usted ha creado el mundo con sus sufrimientos y placeres.

Int: ¿Debe ser también penoso?

Mah: ¿Y cómo no iba a serlo? Por su naturaleza el placer es limitado y transitorio. Del sufrimiento nace el deseo, en el sufrimiento busca su satisfacción, y acaba en el sufrimiento de la frustración y de la desesperación. El sufrimiento es el trasfondo del placer, toda búsqueda de placer nace en el sufrimiento y acaba en el sufrimiento.

Int: Todo lo que usted dice está claro para mí. Pero cuando vine alguna perturbación física o mental, mi mente se embota y se enturbia, o busca frenéticamente un alivio.

Mah: ¿Y eso qué importa? Es la mente la que está confusa o inquieta, no usted. Mire, todo tipo de cosas acontecen en esta habitación. ¿Acaso soy yo quien hace que acontezcan? Acontecen sin más. Lo mismo ocurre con usted —el rollo del destino se devana por sí sólo y actualiza lo inevitable. Usted no puede cambiar el curso de los acontecimientos, pero usted puede cambiar su actitud y lo que importa realmente es la actitud y no el acontecimiento desnudo. El mundo es la morada de los deseos y de los miedos. Usted no puede encontrar la paz en él. Para la paz usted debe ir más allá del mundo. La causa raíz del mundo es el amor de sí mismo. A causa de él nosotros buscamos el placer y evitamos el sufrimiento. Reemplace usted el amor de sí mismo por el amor de Sí mismo y entonces cambia el cuadro. Brahma, el Creador, es la suma total de todos los deseos. El mundo es el instrumento de su cumplimiento. Las almas toman cualquier placer que desean y lo pagan en lágrimas. El tiempo salda todas las cuentas. La ley del equilibrio reina suprema.

Int: Para ser un superhombre uno debe ser primero un hombre. La humanidad es el fruto de innumerables experiencias. El deseo conduce a la experiencia. De aquí que en su propio tiempo y nivel el deseo es justo.

Mah: Todo esto es verdadero en un sentido. Pero llega un día en que usted ya ha amasado suficiente y debe comenzar a construir. Entonces discriminar y desechar (viveka-vairagya) son absolutamente necesarios. Todo debe ser escrutado y lo innecesario debe ser destruido inmisericordemente. Créame, nunca puede haber demasiada destrucción. Pues en realidad nada es de valor. Sea apasionadamente desapasionado —eso es todo.


24

Dios es el Omnihacedor,

el Jnani es un No hacedor

Interlocutor: Algunos Mahatmas (seres iluminados) mantienen que el mundo no es ni un accidente ni un juego de Dios, sino el resultado y la expresión de un grandioso plan de trabajo cuya finalidad es el despertar y el desarrollo de la consciencia por todo el universo. Desde la no vida a la vida, desde la inconsciencia a la consciencia, desde el embotamiento a la brillante inteligencia, desde la no comprehensión a la claridad —esa es la dirección en la cual el mundo se mueve incesante e inexorablemente. Por supuesto, hay momentos de reposo y de aparente obscuridad, en los que el universo parece estar durmiendo, pero el reposo se acaba y se reasume el trabajo sobre la consciencia. Desde nuestro punto de vista, el mudo es un valle de lágrimas, un lugar para escapar de él tan pronto como sea posible y por todos los medios posibles. Para los seres iluminados el mundo es bueno pues sirve a un propósito bueno. Ellos no niegan que el mundo es una estructura mental y que finalmente todo es uno, pero ven y dicen que la estructura tiene un significado y que sirve a un propósito supremamente deseable. Lo que nosotros llamamos la voluntad de Dios no es un antojo caprichoso de una deidad juguetona, sino la expresión de una necesidad absoluta de creer en amor y sabiduría y poder, de actualizar los infinitos potenciales de la vida y de la consciencia.

Lo mismo que un jardinero cultiva flores desde una minúscula semilla hasta una perfección gloriosa, así, en Su propio jardín, Dios hace crecer, entre los demás seres, a algunos hombres hasta el grado de superhombres, que conocen y aman y trabajan junto con Él.

Cuando Dios reposa (pralaya), aquellos cuyo crecimiento no se completó, devienen inconscientes por un tiempo, mientras que los perfectos, que han ido más allá de todas las formas y contenidos de la consciencia permanecen conscientes del silencio universal. Cuando llega el tiempo de la emergencia de un nuevo universo, los durmientes se despiertan y comienza su trabajo. Los más avanzados se despiertan primero y preparan el terreno para los menos avanzados —que encuentran así formas y modelos de comportamiento adecuados a su posterior crecimiento.

Así discurre la historia. La diferencia con su enseñanza es ésta: usted insiste en que el mundo no es bueno y que se debe escapar de él. Ellos dicen que el disgusto por el mundo es una etapa pasajera, necesaria, aunque temporaria, y que pronto es remplazada por un amor omnipenetrante, y una firme voluntad de trabajar con Dios.

Maharaj: Todo lo que usted dice es cierto para la vía de salida (pravritti). Para la vía de retorno (nivritti) anonadarse a uno mismo es necesario. Mi estación es donde nada es (paramakasha); las palabras no llegan ahí, ni los pensamientos. Para la mente, ello es todo oscuridad y silencio. Entonces la consciencia comienza a bullir y despierta a la mente (chidakasha), la cual proyecta el mundo (mahadakasha), construido de memoria e imaginación. Una vez que el mundo viene al ser, todo lo que usted dice puede ser así. Está en la naturaleza de la mente imaginar objetivos, esforzarse hacia ellos, buscar medios y vías, desplegar visión, energía y coraje. Estos son atributos divinos y yo no los niego. Pero yo tengo mi estación donde no existe ninguna diferencia, donde las cosas no son, ni tampoco las mentes que las crean. Ahí yo estoy en casa. Acontezca lo que acontezca, no me afecta —las cosas actúan sobre las cosas, eso es todo. Libre de la memoria y de la expectación, yo soy fresco, inocente y cordial. La mente es el gran operario (mahakarta) y necesita reposo. No necesitando nada, yo soy sin temor. ¿De quién tener miedo? No hay ninguna separación, nosotros no somos sí mismos separados. Hay solo un Sí mismo, la Realidad Suprema, en la que lo personal y lo impersonal son uno.

Int: Todo lo que yo quiero es ser capaz de ayudar al mundo.

Mah: ¿Quién dice que usted no puede ayudar? Usted compuso su mente sobre lo que la ayuda significa y necesita, y se metió a usted mismo en un conflicto entre lo que usted debe hacer y lo que usted puede hacer, entre la necesidad y la capacidad.

Int: ¿Pero por qué hacemos eso?

Mah: Su mente proyecta una estructura y usted se identifica con ella. Está en la naturaleza del deseo incitar a la mente a crear un mundo para su satisfacción. Incluso un deseo pequeño puede dar comienzo a una larga línea de acción; ¿qué hay entonces si se trata de un deseo fuerte? Un deseo puede producir un universo; sus poderes sin milagrosos. Lo mismo que una pequeña cerilla puede incendiar un enorme bosque, así también un deseo enciende los fuegos de la manifestación. El propósito mismo de la creación es el cumplimiento del deseo. El deseo puede ser noble o innoble, el espacio (akasha) es neutral —uno puede llenarlo con lo que uno quiera. Usted debe ser muy cuidadoso con lo que usted desea. Y en lo que concierne a las gentes que usted quiere ayudar, ellos están en sus respectivos mundos por causa de sus deseos, no hay ningún modo de ayudarlos excepto a través de sus deseos. Usted solo puede enseñarles a tener deseos justos, a fin de que puedan elevarse por encima de ellos y librarse del impulso a crear y recrear mundos de deseos, moradas de sufrimiento y de placer.

Int: Debe llegar un día en que el espectáculo se acaba; un hombre debe morir, un universo debe llegar a su fin.

Mah: Lo mismo que un hombre que duerme olvida todo y se despierta para otro día, o muere y emerge en otra vida, así también los mundos del deseo y del miedo se disuelven y desaparecen. Pero el presenciador universal, el Sí mismo Supremo nunca duerme y nunca muere. El gran Corazón late eternamente y a cada latido un nuevo universo viene al ser.

Int: ¿Es consciente?

Mah: Él es más allá de todo lo que la mente concibe. Es más allá del ser y del no ser. Él es el Sí y el No de todo, es más allá y dentro, creando y destruyendo, inimaginablemente real.

Int: ¿Dios y el Mahatma son uno o dos?

Mah: Son uno.

Int: Debe haber alguna diferencia.

Mah: Dios es el Omnihacedor, el jnani es un no hacedor. Dios mismo no dice: «Yo estoy haciendo todo». Para Él las cosas acontecen por su propia naturaleza. Para el jnani todo es hecho por Dios. No ve ninguna diferencia entre Dios y la naturaleza. Tanto Dios como el jnani saben de sí mismos que son el centro inmutable de lo mutable, el presenciador eterno de lo transitorio. El centro es un punto de vacío y el presenciador un punto de presenciación pura; saben de sí mismos que son nada, por lo tanto nada puede resistirlos.

Int: ¿Cómo se ve y se siente esto en su experiencia personal?

Mah: Siendo nada, yo soy todo. Todo es mí mismo, todo es mío. Lo mismo que mi cuerpo se mueve por mi mero pensar en el movimiento, así también las cosas acontecen cuando pienso en ellas. Entienda usted, yo no hago nada. Solo las veo acontecer.

Int: ¿Las cosas acontecen como usted quiere que acontezcan, o usted quiere que acontezcan como acontecen?

Mah: Las dos cosas. Yo acepto y soy aceptado. Yo soy todo y todo es mí mismo. Siendo el mundo, yo no tengo miedo del mundo. Siendo todo, ¿de qué tendría yo miedo?, el agua no tiene miedo del agua, ni el fuego del fuego. De igual modo, yo tampoco tengo miedo porque yo no soy nada que pueda experimentar el miedo, o que pueda estar en peligro. Yo no tengo forma, ni nombre. Es el apego a un nombre y a una forma lo que alimenta el miedo. Yo no estoy apegado. Yo soy nada, y la nada no tiene miedo de nada. Por el contrario, todo tiene miedo de la Nada, porque cuando una cosa toca la Nada, deviene nada. Es como un pozo sin fondo, todo lo que cae dentro, desaparece.

Int: ¿No es Dios una persona?

Mah: Mientras usted se piensa a usted mismo como una persona , Él es también una persona. Cuando usted es todo, usted le ve a Él como todo.

Int: ¿Puedo yo cambiar los hechos cambiando de actitud?

Mah: La actitud es el hecho. Tome usted la cólera. Yo puedo estar furioso, recorriendo la habitación arriba y abajo; al mismo tiempo yo sé lo que soy, un centro de sabiduría y amor, un átomo de pura existencia. Todo se calma y la mente se sumerge en el silencio.

Int: Sin embargo, usted se encoleriza a veces.

Mah: ¿Con quién iba yo a estar encolerizado y porqué? La cólera vino y se disolvió al recordarme a mí mismo. Todo es un juego de los gunas (cualidades de la materia cósmica). Cuando me identifico con ellos, soy su esclavo. Cuando estoy aparte, soy su señor.

Int: ¿Puede usted influenciar al mundo con su actitud? Al separarse usted mismo del mundo usted pierde toda esperanza de ayudarlo.

Mah: ¿Cómo puede ser eso? Todo es mí mismo —¿no puedo yo ayudarme a mí mismo? Yo no me identifico a mí mismo con nadie en particular, pues yo soy todo —tanto lo particular como lo universal.

Int: ¿Puede usted entonces ayudarme a mí, a la persona particular?

Mah: Pero si yo le ayudo a usted siempre —desde dentro. Mí sí mismo y su sí mismo son uno. Yo lo sé, pero usted no. Esa es toda la diferencia —y no puede durar.

Int: ¿Y cómo ayuda usted al mundo entero?

Mah: Gandhi está muerto, y sin embargo su mente impregna la tierra. El pensamiento de un jnani impregna la humanidad y trabaja sin cesar por el bien. Siendo anónimo, viniendo desde dentro, es más poderoso y eficaz. Así es como el mundo mejora —lo interior ayuda y bendice a lo exterior. Cuando un jnani muere, él ya no es, en el mismo sentido en el que un río ya no es cuando se sumerge en el mar; el nombre, la forma, ya no son, pero el agua permanece y deviene una con el océano Cuando un jnani se une a la mente universal, toda su bondad y su sabiduría devienen la herencia de la humanidad y elevan a todos los seres humanos.

Int: Nosotros estamos apegados a nuestra personalidad. Nuestra individualidad, nuestro ser diferente de los demás, nosotros lo valoramos muchísimo. Usted parece denunciar a ambas como inútiles. Su no manifestado, ¿de qué utilidad es para nosotros?

Mah: No manifestado, manifestado, individualidad, personalidad (nirguna, saguna, vykta, vyakti): todo esto son meras palabras, puntos de vista, actitudes mentales. No hay ninguna realidad en ellas. Lo real se experimenta en silencio. Usted se aferra a la personalidad —pero usted es consciente de ser una persona solo cuando usted está perturbado— cuando usted no está perturbado usted no piensa en usted mismo.

Int: Usted no me ha dicho la utilidad de lo No manifestado.

Mah: Ciertamente, usted debe estar dormido a fin de despertar. Usted debe morir a fin de vivir, usted debe fundir para dar forma de nuevo. Usted debe destruir para construir, aniquilar antes de crear. Lo supremo es el solvente universal, corroe todo recipiente, consume todos los obstáculos. Sin la negación absoluta de todo la tiranía de las cosas sería absoluta. Lo Supremo es el Gran armonizador, la garantía del equilibrio último y perfecto —de la vida en libertad. Ello le disuelve a usted y así reafirma su verdadero ser.

Int: Todo eso está muy bien sobre su propio nivel. ¿Pero cómo opera en la vida diaria?

Mah: La vida diaria es una vida de acción. Le guste a usted o no, usted debe funcionar. Todo lo que usted hace para su propio provecho se acumula y llega a ser explosivo; un día estalla y da al traste con usted y su mundo. Cuando usted se engaña a usted mismo con que usted trabaja por el bien de todos, entonces es todavía peor, pues usted no debería guiarse por sus propias ideas de lo que es bueno para los demás. Un hombre que pretende saber lo que es bueno para los demás es peligroso.

Int: ¿Cómo ha de trabajar uno entonces?

Mah: Ni por usted mismo ni por los demás, sino por el trabajo mismo. Una cosa digna de hacerse es su propio propósito y significado. No haga nada como un medio hacia algo más. No limite. Dios no crea una cosa para servir a otra. Cada una se hace por su propio cometido. Debido a que se hace para sí misma, no interfiere. Usted está usando las cosas y a las gentes para fines ajenos a ellos, y con ello usted está dando al traste con el mundo y con usted mismo.

Int: Nuestro ser real está siempre con nosotros, dice usted. ¿Cómo es que nosotros no lo notamos?

Mah: Sí, usted es siempre lo Supremo. Pero su atención está fijada en las cosas, físicas o mentales. Cuando su atención se retira de una cosa y aún no se ha fijado en otra, en el intervalo usted es puro ser. Cuando a través de la práctica de la discriminación y del desapego (viveka-vairagya), usted pierde la visión de los estados sensoriales y mentales, el ser puro emerge como el estado natural.

Int: ¿Cómo acaba uno con esta sensación de separatividad?

Mah: Al enfocar la mente en «yo soy», en la sensación de ser, «yo soy fulano» se disuelve, «yo soy solo un presenciador» permanece, y eso también se sumerge en «yo soy todo». Entonces el todo deviene el Uno, y el Uno —usted mismo, no está separado de mí. Abandone la idea de un «yo» separado y la pregunta «¿de quién es la experiencia?» no surgirá.

Int: Usted habla desde su propia experiencia. ¿Cómo puedo hacerla mía?

Mah: Usted habla de mi experiencia como diferente de su experiencia, debido a que usted cree que nosotros estamos separados. Pero no lo estamos. En un nivel más profundo mi experiencia es su experiencia. Indague profundamente dentro de usted mismo y usted la encontrará fácil y simplemente. Vaya usted en la dirección de «yo soy».


25

Aférrese a «Yo soy»

Interlocutor: ¿Está usted alguna vez alegre o triste? ¿Conoce usted la felicidad y el sufrimiento?

Maharaj: Llámelos como usted quiera. Para mí son solo estados de la mente, y yo no soy la mente.

Int: ¿Es el amor un estado de la mente?

Mah: Nuevamente, depende de lo que usted entienda por amor. El deseo es, por supuesto, un estado de la mente. Pero la realización de la unidad es más allá de la mente. Para mí, nada existe por sí mismo. Todo es el Sí mismo, todo es mí mismo. Verme a mí mismo en todos, y a todos en mí mismo, es certísimamente amor.

Int: Cuando veo algo agradable, lo quiero. ¿Quién lo quiere exactamente? ¿El sí mismo o la mente?.

Mah: La pregunta está mal hecha. No hay ningún «quien». Hay deseo, temor, cólera, y la mente dice —esto es mí mismo, esto es mío. No hay ninguna cosa a la cual pueda llamarse «yo» o «mío». El deseo es un estado de la mente, percibido y nombrado por la mente. Sin la mente que lo perciba y lo nombre, ¿dónde está el deseo?.

Int: ¿Pero hay una cosa tal como percibir sin nombrar?

Mah: Por supuesto. Nombrar no puede ir más allá de la mente, mientras que percibir es la consciencia misma.

Int: ¿Cuando alguien muere, qué acontece exactamente?

Mah: Nada acontece. Algo deviene nada. Nada era, nada queda.

Int: Ciertamente hay una diferencia entre vivo y muerto. Usted habla vivo como muerto y muerto como vivo.

Mah: ¿Por qué se inquieta usted por un solo hombre que muere y se olvida de los millones que mueren cada día? Universos enteros implotan y explotan a cada instante —¿acaso voy a ponerme yo a llorar por ellos? Una cosa está completamente clara para mí: todo lo que es, vive y se mueve y tiene su ser en la consciencia y yo soy en esa consciencia y más allá de esa consciencia. Yo soy en ella como el presenciador. Yo soy más allá de ella como Ser.

Int: Ciertamente usted se preocupa cuando su hijo está enfermo, ¿no es así?

Mah: No me lleno de desasosiego. Hago lo necesario. No me inquieto por el futuro. En mi naturaleza hay una adecuada respuesta a cada situación. Yo no me paro a pensar lo que tengo que hacer. Actúo y sigo adelante. Los resultados no me afectan. Ni siquiera me cuido de si son buenos o malos. Sean lo que sean, son —si vuelven a mí, los trato de nuevo. O, más bien, me acontece que los trato de nuevo. No hay ningún sentido de propósito en mi hacer algo. Las cosas acontecen como acontecen —no debido a que yo las haga acontecer, sino que debido a que yo soy ellas acontecen. En realidad nunca acontece nada. Cuando la mente está agitada, hace que Shiva dance, lo mismo que las agitadas aguas del lago hacen que dance la luna. Es todo apariencia, debida a ideas falsas.

Int: Ciertamente, usted es consciente de muchas cosas y se comporta de acuerdo con su naturaleza. Usted trata a un niño como un niño y a un adulto como un adulto.

Mah: Lo mismo que el sabor de la sal impregna el gran océano y cada minúscula gota de agua de mar lleva el mismo sabor, así cada experiencia me da el toque de la realidad, la realización siempre fresca de mi propio ser.

Int: ¿Existo yo en su mundo, como usted existe en el mío?

Mah: Por supuesto, usted es y yo soy. Pero solo como puntos en la consciencia; nosotros no somos nada aparte de la consciencia. Esto debe comprenderse muy bien: el mundo pende del hilo de la consciencia; ninguna consciencia, ningún mundo.

Int: Hay muchos puntos en la consciencia; ¿hay otros tantos mundos?

Mah: Tome usted el sueño por ejemplo. En un hospital puede haber muchos pacientes, todos durmiendo, todos soñando, cada uno soñando su propio sueño privado, personal, incomunicado, inafectado, con un único factor en común —la enfermedad. Similarmente, nosotros nos hemos divorciado en nuestra imaginación del mundo real de la experiencia común y nos hemos encerrado a nosotros mismos en una nube de deseos y temores, de imágenes y pensamientos, de ideas y conceptos personales.

Int: Esto puedo comprenderlo. ¿Pero cual podría ser la causa de la tremenda variedad de los mundos personales?

Mah: La variedad no es tan grande. Todos los sueños están sobreimpuestos sobre un mundo común. En alguna medida se configuran y se influencian entre sí. La unidad básica opera a pesar de todos. En la raíz de todo ello está el olvido de sí mismo; no saber quien soy yo.

Int: Para olvidar, uno debe saber. ¿Sabía yo quien soy yo, antes de haberlo olvidado?

Mah: Por supuesto. El olvido de sí mismo es inherente al conocimiento de sí mismo. La consciencia y la inconsciencia son dos aspectos de una sola vida. Ambos coexisten. Al conocer el mundo usted olvida el sí mismo —al conocer el sí mismo usted olvida el mundo. ¿Qué es el mundo después de todo? Una colección de recuerdos. Aférrese a una sola cosa, a saber, aférrese a «yo soy» y deje partir todo lo demás. Esto es sadhana. En la realización no hay nada que atrapar ni nada que olvidar. Todo se conoce, nada se recuerda.

Int: ¿Cuál es la causa del olvido de sí mismo?

Mah: No hay ninguna causa, debido a que no hay ningún olvido. Los estados mentales se suceden unos a otros, y cada uno de ellos oblitera el anterior. El recuerdo de sí mismo es un estado mental y el olvido de sí mismo es otro. Alternan como el día y la noche. La Realidad es más allá de ambos.

Int: Ciertamente debe haber una diferencia entre olvidar y no saber. No saber no necesita ninguna causa. Olvidar presupone un conocimiento previo y también la tendencia o la capacidad de olvidar. Admito que yo no puedo indagar en la razón del no saber pero el olvido debe tener alguna base.

Mah: No hay ninguna cosa tal como no saber. Hay solo olvido. ¿Qué hay de malo en el olvido? Olvidar es tan simple como recordar.

Int: ¿No es una calamidad olvidarse de uno mismo?

Mah: Tan malo como recordarse a uno mismo continuamente. Hay un estado más allá del olvido y del no olvido —el estado natural. Recordar, olvidar —estos son estados de la mente, limitados por el pensamiento, limitados por la palabra. Tome, por ejemplo, la idea de haber nacido. Se me dijo que yo había nacido. Yo no recuerdo. Se me ha dicho que moriré. Yo no lo espero. Usted me dice que yo he olvidado, o que me falta imaginación. Pero yo no puedo recordar lo que nunca ha acontecido, ni esperar lo que es patentemente imposible. Los cuerpos nacen y los cuerpos mueren, ¿pero en qué me concierne eso a mí? Los cuerpos vienen y van en la consciencia y la consciencia misma tiene sus raíces en mí. Yo soy la vida, y míos son la mente y el cuerpo.

Int: Usted dice que en la raíz del mundo está el olvido de sí mismo. Para olvidar debo recordar: ¿Qué he olvidado recordar? Yo no he olvidado que yo soy.

Mah: Este «yo soy» también puede ser una parte de la ilusión.

Int: ¿Cómo puede ser? Usted no puede probarme que yo no soy. Incluso convencido de que yo no soy —yo soy.

Mah: La Realidad no puede ser probada ni desaprobada. Dentro de la mente usted no puede, más allá de la mente usted no lo necesita. En lo real, la pregunta «¿qué es lo real?» no surge. Lo manifestado (saguna) y lo no manifestado (nirguna) no son diferentes.

Int: En ese caso todo es real.

Mah: Yo soy todo. Como mí mismo todo es real. Aparte de mí, nada es real.

Int: Yo no siento que el mundo sea el resultado de un error.

Mah: Usted puede decir eso solo después de una plena investigación, no antes. Por supuesto, cuando usted discierne y deja partir todo lo que es irreal, lo que queda es real.

Int: ¿Queda algo?

Mah: Lo real queda. ¡Pero no se deje usted extraviar por las palabras!

Int: Desde tiempo inmemorial, durante innumerables nacimientos, he construido y mejorado y embellecido mi mundo. No es ni perfecto ni irreal. Es un proceso.

Mah: Usted está en un error. El mundo no tiene ninguna existencia aparte de usted. En todo momento no es sino un reflejo de usted mismo. Usted lo crea, usted lo destruye.

Int: Y lo construyo de nuevo, mejorado.

Mah: Para mejorarlo, usted debe refutarlo. Se debe morir para vivir. No hay ningún renacimiento, excepto a través de la muerte.

Int: Su universo puede ser perfecto. Mi universo personal está mejorando.

Mah: Su universo personal no existe por sí mismo. Es meramente una visión limitada y distorsionada de lo real. No es el universo el que necesita mejora, sino su modo de mirar.

Int: ¿Cómo lo ve usted?

Mah: Es un escenario donde se está representando un drama del mundo. La cualidad de la representación es todo lo que importa; no lo que los actores dicen y hacen, sino cómo lo dicen y cómo lo hacen.

Int: A mí no me gusta esta idea de lila (juego, representación). Yo compararía el mundo más bien a un terreno edificable donde nosotros somos los constructores.

Mah: Usted lo toma demasiado seriamente. ¿Qué hay de malo en el juego? Usted tiene un propósito sólo mientras usted no está completo (purna); hasta entonces la completud, la perfección, es el propósito. Pero cuando usted está completo en usted mismo, plenamente integrado dentro y fuera, entonces goza del universo; usted no trabaja en él. Para el desintegrado usted puede parecer que está trabajando duro, pero eso es una ilusión suya. Los deportistas parecen hacer tremendos esfuerzos: sin embargo su único motivo es jugar y exhibirse.

Int: ¿Quiere usted decir que Dios sólo está divirtiéndose, que está dedicándose a una acción carente de propósito?

Mah: Dios no es solo verdadero y bueno, también es bello (satyam-shivam-sundaram). Él crea belleza —por el gozo de la belleza.

Int: ¡Bien, entones la belleza es su propósito!

Mah: ¿Por qué introduce usted el propósito? El propósito implica movimiento, cambio, una sensación de imperfección. Dios no tiene como meta la belleza —todo lo que hace es bello. ¿Diría usted acaso que una flor está intentando ser bella? Es bella por su naturaleza misma. Similarmente, Dios es la perfección misma, no un esfuerzo hacia la perfección.

Int: El propósito se cumple a sí mismo en la belleza.

Mah: ¿Qué es lo bello? Todo lo que se percibe en plenitud de dicha es bello. La dicha es la esencia de la belleza.

Int: Usted habla de Sat-Chit-Ananda. Que yo soy es evidente. Que yo sé es evidente. Que yo soy dichoso no es en absoluto evidente. ¿Adónde ha ido a parar mi dicha?

Mah: Sea usted plenamente presenciador de su propio ser y usted estará en la dicha conscientemente. Debido a que usted retira su mente de usted mismo y la hace morar en lo que usted no es, usted pierde su sentido de bienestar, de estar bien.

Int: Hay dos sendas ante nosotros —la vía del esfuerzo (yoga marga) y la vía de la comodidad (bhoga marga). Ambas conducen a la misma meta —la liberación.

Mah: ¿Por qué la llama usted a bhoga una vía? ¿Y cómo puede la comodidad llevarle a usted a la perfección?

Int: El perfecto renunciador (yogi) encontrará la realidad. El perfecto gozador (bhogi) también llegará a ella.

Mah: ¿Cómo puede ser eso? ¿Acaso no son contradictorios?

Int: Los extremos se tocan. Ser un perfecto bhogi es más difícil que ser un perfecto Yogi.

Yo soy un hombre humilde y no puedo aventurar juicios de valor. Tanto el Yogi como el Bhogi, después de todo, están interesados en la búsqueda de la felicidad. El Yogi la quiere permanente, el Bhogi se satisface con lo intermitente. A menudo el Bhogi se esfuerza mucho más duramente que el Yogi.

Mah: ¿De qué valor es su felicidad cuando usted tiene que esforzarse por ella? La verdadera felicidad es espontánea y sin esfuerzo.

Int: Todos los seres buscan la felicidad. Sólo los medios difieren. Algunos la buscan dentro y por ello se les llama Yogis; algunos la buscan fuera y por ello se les condena como Bhogis. Sin embargo se necesitan unos a otros.

Mah: El placer y el dolor alternan. La dicha es inconmovible. Lo que usted puede buscar y encontrar no es la cosa real. Encuentre lo que usted nunca ha perdido, encuentre lo inalienable.

 

 

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